sábado, 10 de junio de 2023

Historia del fraccionamiento “Las Golondrinas” en Colotlán

Por: José Alonso Serrano Campos

En la década de los 90 del siglo pasado, la Cooperativa Popular “21 de marzo”, responsable del proyecto de vivienda popular “Las Golondrinas” en la cabecera municipal de Colotlán, Jalisco conformada y encabezada por varios colotlenses que con su sinergia y visión empresarial concretaron dicho proyecto, en el trascurso de los años el fraccionamiento se vio envuelto en entramados burocráticos y legales.


Como única razón informativa y sin más que la objetividad, aquí un breve recuento de los acontecimientos más significativos de dicho asentamiento humano ubicado a un kilómetro del bulevar rumbo a la comunidad de San Nicolás, en importancia destaca por ser el primer fraccionamiento fuera de la mancha urbana en albergar a decenas de familias colotlenses, un proyecto visionario para los involucrados en aquella época.

El 12 de Julio de 1993 el señor Joel Manuel Márquez Pacheco vendió un terreno de 12 hectáreas a los señores Armando Miramontes Robles y Arturo Lozano Cornejo (quienes encabezaban en ese entonces el gremio), en específico el terreno se vendió a la asociación civil antes mencionada.

Dos meses después la unión de colonos compró otra fracción de terreno al mismo Joel Manuel con una extensión de 5-09-86, el vendedor manifestó que el precio del terreno era la cantidad de seiscientos mil pesos, dándole un anticipo de doscientos mil pesos quedando a deber cuatrocientos mil, “los compradores se niegan a pagar el resto, ya que mencionan que el terreno fue adquirido y pactado por una cantidad menor a la que demanda”, finalmente el 31 de octubre de 1996, la unión de colonos confesó ser verdad la cantidad que demandaba el señor Joel  Manuel Márquez.


Para eso, el 20 de diciembre de 1993 la Unión de Colonos “21 de marzo AC” recibió la notificación de que el cabildo autorizó al presidente municipal José de Jesús Alejo Mayorga para que firmara un convenio con la asociación para autorizarles el permiso de construcción del fraccionamiento “Las Golondrinas”, así se llevó a cabo dicho permiso y comenzó la edificación.

A mediados de la década de los 90 comenzaron a habitarse las primeras viviendas del fraccionamiento, las áreas comunes se establecieron, al tiempo llegó la escuela, los servicios públicos y había transporte público que pasaba por el camino aún de terracería.

En 1996 Joel Manuel Márquez como apoderado de Frances Lavoy Peck, presentó demanda en la vía civil ordinaria “A la asociación unión de colonos e inquilinos 21 de marzo, así como al jefe de Registro Público de la Propiedad, Catastro Municipal, Notario Público No.1”, a quienes demandó la rescisión de los dos contratos de compre-venta de inmuebles por la cancelación de las inscripciones regístrales y catastrales de dichos contratos y la cancelación de los mismos.

En mayo de 1998, se condena a la Unión de Colonos 21 de marzo A.C. a devolver a la parte actora Joel Manuel Márquez Pacheco, los predios rústicos a que se refieren los contratos de compra-venta descritos, así mismo recondena a la parte actora a devolver a la Unión de Colonos el anticipo que tiene recibido previa deducción de la liquidación que se haga en ejecución de sentencia de pago de daños y perjuicios ocasionados.

En la administración municipal 2004-2006 de José Luis Carrillo Sandoval se implementó el proyecto de pavimentación de un kilómetro desde la carretera federal (hoy el bulevar) hasta la entrada del fraccionamiento.


El 24 de junio de 2009 se presentó documento dirigido al Juez mixto de este municipio, en el cual la C. María Isabel Sánchez Carlos aclaraba su situación legal en cuanto a pagos y posesión de un lote que adquirió en el fraccionamiento 21 de marzo A.C., dicho documento fue recibido en fecha 27 de marzo de 2009, con copia a la Oficina Municipal de Regularización.

El C. Sergio de Luna Álvarez apoderado legal del C. Joel Manuel Márquez en el 2009 solicitó al presidente Municipal. Ing. Enrique Álvarez de la Torre, le sean notificados los asuntos relacionados con el Fraccionamiento las Golondrinas respecto a reuniones, avances, tramites de regularización etc. Ya que están en plena disposición de resolver la problemática que suscita el fraccionamiento, hace mención de que cuenta con documentos que acreditan la propiedad del fraccionamiento en cuestión y que pertenece al C. Joel Manuel Márquez Pacheco, adjunta oficio certificado catastral con historia de cuenta, recibo oficial de Impuesto predial y demás documentos que lo avalan.

Luego de diversas trabas legales donde se vieron involucrados el dueño del terreno, la asociación de colonos, Fonapo y demás dependencias de gobierno tanto estatal como federal, a través de distintos litigios, los trámites se fueron solventando por distintos ámbitos.

Más adelante, por septiembre de 2002 se elaboró la primera minuta con motivo de los trabajos preparatorios para la operación de los servicios públicos municipales por el H. Ayuntamiento Constitucional de Colotlán en el fraccionamiento Las Golondrinas.

En fecha 8 de octubre de 2004 la Asociación de Colonos “21 de marzo” presidida por Armando Miramontes Robles solicitó la incorporación del fraccionamiento Las Golondrinas al programa de la Comisión Municipal.

El 14 de abril de 2005 a través de Asamblea Extraordinaria se le otorgó al M.V.Z. Ramiro Miramontes Nava, Poder General Judicial para actos de Administración y especial de Dominio para Gestionar y Negociar todo lo relacionado con créditos plazos, saldos, interés y escrituración del total de viviendas.

En fecha 4 de julio de 2005 el M.V.Z. en su carácter de apoderado General de la Unión de Colonos e Inquilinos 21 de marzo A.C. presentó escrito al presidente municipal José Luís Carrillo Sandoval solicitando se inscriba el fraccionamiento las Golondrinas al Programa de Regularización de Asentamientos Irregulares en Propiedad Privada, acompañando copias simples de diversos documentos y así mismo solicitando al director de obras públicas para revisar las obras y servicios así como al Sindico para recibir las áreas de donación.

Para el 12 de julio de 2005 con el oficio número 029/2005 se le dio respuesta al escrito presentado por el M.V.Z. Ramiro Miramontes Nava en su carácter de Apoderado General de la Asociación de Colonos 21 de Marzo, haciéndole saber que con fundamento en lo dispuesto por el articulo número 1 del decreto 16,664 emitido por el H. Congreso del Estado es procedente la integración e inscripción al Programa de Regularización pero de igual forma se le comunican las etapas previas que se deben cumplir así como los requisitos necesarios para integrar el expediente debido.

A principios de abril de 2007 se recibió el plano actualizado y se terminó de integrar el expediente para PRODEUR para su dictamen, en junio del mismo año la COMISIÓN recibió el dictamen de procedencia.

En fecha 27 de junio de 2007 se inspecciona físicamente por la COMUR el área federal encontrando inconsistencias varias. Con fecha 22 de agosto de 2007 la coordinación de la comisión solicitó al Ayuntamiento apruebe los puntos del Acuerdos que recaen del Dictamen de la PRODEUR para el fraccionamiento “Las Golondrinas”. Con fecha 27 de agosto de 2007 el Ayuntamiento aprueba los puntos de acuerdo del dictamen de procedencia.

Con fecha 17 de abril de 2008 mediante su apoderado legal (C. Ramiro Miramontes Nava), la Asociación de Colonos e Inquilinos “21 de marzo A.C.” solicitó se les dé a conocer las acciones totales necesarias para cumplir con el procedimiento señalado por el decreto 20920.

Con fecha 18 de abril de 2008, a través de la oficina municipal de regularización y con oficio 0009/2008 el municipio da respuesta a la petición escrita de la Asociación de Colonos e Inquilinos “21 de marzo” en relación a las acciones totales necesarias para cumplir con el procedimiento señalado por el Decreto 20920.

Posterior a estos hechos documentados en la oficina de Regulación de Predios del Municipio de Colotlán, los que figuraron como actores de los asuntos en dicho fraccionamiento, muchos de ellos prescindieron en sus funciones y posteriormente el seguimiento ha sido siempre buscando el beneficio de los habitantes de este fraccionamiento, el disponer cada vez de mejores servicios y que las condiciones de vida de sus colones sean cada vez mejores.

¡TEPETONGO CUMPLE 425 AÑOS DE SU FUNDACION!

Lic. Vladimir González Ávila  

Cronista de Tepetongo, Zacatecas.


Los datos más antiguos que se tienen documentados de la cabecera municipal, datan de 1561, y se encuentran plasmados en un escrito firmado por Don Gonzalo de Ávila, un minero residente en la ciudad de Zacatecas; el cual, en su reporte, habla de un levantamiento indígena en la estancia de Tuichán o Tuitán donde dieron muerte a los trabajadores de la estancia y de la cementera que ahí se encontraba, al igual que a sus propietarios los señores Alonso Hernández y Antón Sanches.

Al año siguiente en 1562 se otorgaron las mercedes para la explotación de las Haciendas o Encomiendas de Santiago del Cuidado y San Miguel de Buenavista, las cuales abarcaban prácticamente los mismos límites con que actualmente cuenta el municipio. A partir de entonces, empieza la historia documentada del municipio y la presencia cada vez más numerosa de españoles en la región.

Es así que el día 8 de junio de 1598, El capitán JUAN DE LA TORRE cambia la parte que tenía de unas minas en San Luis Potosí, por una estancia de ganado mayor, LA ESTANCIA DE TUICHAN y fue ahí donde fijó su residencia, razón por la cual, a partir de entonces se empieza a llamar SAN JUAN DE TEPETONGO y por tal motivo se considera que esa es la fecha de su fundación. 

Posteriormente se le llamo ESTANCIA DE TORRES Y TEPETONGO, pero ya en 1730 se le denomina Tepetongo solamente, tal como se le conoce el día de hoy. 

Una vez consumada la independencia de México el congreso constituyente del Estado de Zacatecas se reúne el día 3 de diciembre de 1823 para declarar la creación de un nuevo municipio denominado TEPETONGO, así pues, este 2023 cumple 425 años de su fundación y también oficialmente ha sido declarado el 2023 como: ¡EL AÑO DEL BICENTENARIO DEL MUNICIPIO LIBRE Y SOBERANO DE TEPETONGO!

domingo, 4 de junio de 2023

Tesoros por descubrir del cerro de Santiago

Por: José Alonso Serrano Campos

Al igual que el cerro de San Nicolás, el de Santiago por su forma caprichosa, es una de las siluetas distintivas en el paisaje de los colotlenses, una colina que se eleva a los dos mil metros sobre el nivel del mar, que guarda en sus espacios: historias, leyendas y tesoros del pasado aún por encontrar, rescatar y dar a conocer, pero sobre todo valorar.

Fue hace dos años, con la familia subimos hasta la parte alta, varios lo hicimos por primera vez, por una ladera, un callejón, topar con una puerta de madera y seguir todo derecho hasta encontrar la cima, para nuestra sorpresa había vacas pastando plácidamente pues el espacio es bien utilizado por los vecinos y tienen ahí sus animales.

Llegamos a “la coronita”, el nombre real es “el baulito”, un centro ceremonial donde estaban los vigilantes prehispánicos, una piedra enorme y bancos de piedra alrededor, cuentan los pobladores que un día, hace no muchos años, encontraron que estaba todo destruido, levantaron la loza y perdieron los rasgos de aquel punto tan especial para los ancestros.

En la bajada del cerro andaban las personas que ahí vivían hace más de 500 años, los primitivos convivían su hogar (el cerro) con jaguares y venados, se dedicaban a la pesca en los cauces del río, algo disparatado actualmente pues ya no hay trazas de peces, recordemos que en Mesa de Flores hay vestigios incluso de mar, de hace millones de años, caracoles y otros fósiles que se pueden encontrar entre las rocas con cierta facilidad.

Trabajaba en presidencia allá por el año de 2005 cuando un buen amigo me mostró un mapa del cerro con algunas figuras simbólicas, le tomé foto y nunca más volví a ver ese espectacular lienzo plasmado en un cuero.

En la parte baja mostraba un jaguar, un puercoespín, una hoya y unos perros, las huellas de ellos dibujadas, era la representación del camino hacia arriba, los enceres domésticos que utilizaban en sus cuevas abajo del peñasco.

Sigue la bajada y hacían sus casas entre cuevas y un tipo tejaban, todo eso por la misma geografía se tapó y se destruyó, dejando escondidos enceres y demás utensilios de aquellos habitantes indígenas de la región.

Había mucha flora y fauna que lamentablemente se ha venido a menos por diferentes causas, una de ellas han sido los incendios, disfrutaban de liebres, conejos, topos y claramente alacranes.

Donde está la calavera se observa que va montada en una serpiente, representando la subida y la muerte. Ese espacio nos conduciría a el arroyo de la pila del muerto, debajo de la cruz hay una persona en forma fetal porque ahí está representado lo que era el panteón de aquellos ancestros.

Puntas de hachas documentadas en el sitio

En un tipo chiquihuite, llenaban de barro y los colocaban para ser enterrados. Quedaba todo puesto como en un montículo. “Si seguimos las huellas, te conectas con todos los lados” nos dice el dueño de este peculiar dibujo.

Fuimos precisamente a ese lugar, ahí se aprecia algo curioso, la tierra es distinta, quizá hicieron un cerro lleno de cráteres, hurgando a tan solo 30 centímetros había cabello, luego un cuerpo en esa forma; seguramente con el barro lo conservaban mucho, para respetar lo dejamos tal y como estaba.

Donde está la liebre y un tercio de leña, se representa la recolección con que subsistían entre águilas, magueyes y siguiendo las huellas a donde había agua llegaban a comerse las ranas enormes, todo eso está ahí en ese lugar como huellas del pasado que perdura, no solo en el recuerdo de los viejos, si no en las huellas que esperan a ser encontradas y documentadas.

Terminó aquella aventura por el cerro y bajamos entre mucha hoja de roble, un riquísimo olor a orégano (del mejor que hay en esta zona) e hicimos una pausa para cortar tunas de un enorme nopal, desgraciadamente con tanta quemazón se está acabando el mejor orégano y más vegetación.

Finalmente, cabe destacar que hay muchos minerales en beta, los españoles traían expertos en su búsqueda cuando la conquista, encontraron yacimientos que no les pareció importantes, aún así quedaron rastros de antiguas minas que no fueron explotadas, dejando constancia de la riqueza que tiene el cerro y zonas aledañas en cuestión de oro y plata, de lo que hablaremos próximamente.

sábado, 3 de junio de 2023

Un “Medio Real” de 1821, el peso "Muera Huerta" de 1914 y la Real Caja de Bolaños


Por: José Alonso Serrano Campos

El “Real” fue una denominación de moneda en México utilizada desde el tiempo de la Colonia, que se mantuvo vigente hasta 1863 con Benito Juárez, El peso se convirtió hasta 1897 en la única unidad monetaria vigente en México, con una tasa de cambio de 8 reales por 1 peso.

Las monedas de plata fueron emitidas en denominaciones de ¼, ½, 1, 2, 4 y 8 reales; y las monedas de oro en denominaciones de ½, 1, 2, 4 y 8 escudos. Entre 1814 y 1821, monedas de cobre fueron acuñadas en denominaciones de ⅛, ¼, 2 y 4 tlacos.

Durante los años 1821 y 1822 se acuñaban moneda a nombre de Fernando VII en las distintas Casas de Moneda del Virreinato de Nueva España, a pesar de los cambios en el gobierno que se suscitaban. La razón de ello era jurídica, a pesar de la firma del Acta de Independencia del 28 de septiembre de 1821. Tanto el Pacto de Iguala como los Tratados de Córdoba definían a México como un Imperio, en el que el monarca español o alguno de los miembros de su dinastía seguiría siendo el soberano, y hasta su aceptación y coronación, un Consejo de Regencia ejercería el poder ejecutivo.

Cuando finalmente las autoridades virreinales tuvieron que jurar la Constitución, su objetivo varió hacia la Independencia, con el objeto de instaurar una monarquía, obviando las instituciones constitucionales, en la persona del propio Fernando VII o de alguno de los infantes españoles. Uno de los apoyos que buscaron y obtuvieron fue el del oficial realista: Agustín de Iturbide.

Con el Plan de Iguala, el 24 de febrero de 1821, con el objetivo de establecer la independencia de México, se mantuvo la monarquía en la persona de Fernando VII, estableciendo la religión católica como única y la unión de todas las clases sociales. Se formó un ejército conocido como Trigarante, al que se unieron militares realistas y algunos antiguos insurgentes.

Debido a lo anteriormente expuesto, es lógico que la Regencia decretase que las casas de moneda operativas en el Imperio siguiesen acuñando monedas de oro y plata con el busto y las leyendas de Fernando VII, lo que fue efectivo hasta la proclamación de Iturbide, por lo que el 11 de junio de 1822 se autorizó la emisión de moneda de oro, plata y cobre con los nuevos tipos referidos a Agustín I.

Primer Moneda del Imperio Mexicano

En el anverso aparece el busto del monarca mirando a la derecha, provisto de manto y coronado de laurel. Pero en las cecas provinciales, como la de Zacatecas, hay una amplia variedad de estos bustos, incluso solo en este año de la moneda en mención (1821) por las diferentes casas de moneda como las de México, Durango y Guanajuato, por citar unos ejemplos.

La Casa de Moneda de Zacatecas acuñó a nombre del monarca español, con marca de ceca Zs. Las siglas de ensayador son “RG”, José Rodríguez Gallinas, que ensayó moneda entre los años 1820 y 1822. Muchas de ellas están más o menos descentradas.

En 1821 las casas de moneda del país ya tenían mejores troqueles y maquinaria para hacer piezas de calidad en las denominaciones mayores como los de 4 y 8 reales, los detalles salían burdos en las bajas denominaciones como esta que se muestra por ser de tan solo medio real.


En uno de sus lados se muestran los dos columnarios que dicen plus y ultra (que quieren decir: más allá de España), se lee HISPAN (España), ET IND (el rey), R (Real), Z (Zacatecas)  y RG (el ensayador Rodríguez Gallinas), al centro el escudo en general de la nueva España: el castillo, los leones y la corona.

Su canto era prácticamente inexistente en esta denominación, en las más altas había una especie de cuadros y ruedas, intentado para que no pudieran rebajarles plata, la gente las limaba y sacaba plata de cada moneda, afectando su valor y su peso, por eso decidieron grabar también el canto a cada moneda.

Esta variedad de diseños en los años 1821 y 1822 se debe a que el director de la ceca entre 1817 y 1827, Dionisio Sancho, continuó labrando moneda con el busto y a nombre de Fernando VII hasta el año 1825, alegando la urgente necesidad de numerario y que las matrices y troqueles que le habían remitido con los sellos de la nueva república eran muy defectuosos, por lo que batir moneda con los mismos sería un desprestigio para la afamada Casa de Moneda de Zacatecas.

Esta fue la moneda encontrada a poca profundidad en el patio de una casa de la comunidad de Santiago Tlaltelolco y cuyos dueños guardaremos su confidencialidad, tiene un valor aproximado de $800 pesos, según expertos.

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La moneda “Muera Huerta” contra Victoriano Huerta

Con tan solo 27 años, Victoriano Huerta Márquez tuvo un mandato sumamente breve, sin embargo, es conocido por ser un presidente dictador de la república mexicana, originario de Colotlán, que se impuso su gobierno gracias al poder militar, lo que produjo un descontento enorme y obligó a que desconocieran su gobierno.

Su carrera militar inició cuando Porfirio Díaz era presidente de México, durante el gobierno de Francisco I. Madero ascendió a general cuando México estaba pasando por la primera fase de la Revolución mexicana. En febrero de 1913, lideró una conspiración y golpe de estado en contra del gobierno de Madero en lo que se conoce como la Decena Trágica. 

Después de varios días de peleas y muertos, Francisco I. Madero y José María Pino Suárez (el vicepresidente) fueron derrotados, arrestados y finalmente, asesinados. El Golpe de estado contó con el apoyo del entonces Imperio Alemán y Estados Unidos con el gobierno de William H. Taft. 

Cuando Woodrow Wilson llegó al poder estadounidense, no quiso reconocer el régimen y autorizó la distribución y venta de armas a los rebeldes. En un principio varias de las grandes potencias lo habían apoyado, pero cuando las fuerzas revolucionarias vencieron a Huerta las potencias le quitaron el apoyo sobre todo por las amenazas de Estados Unidos. Ante la falta de apoyo y la derrota, Victoriano Huerta tuvo que renunciar y exiliarse en Julio de 1914 después de un corto gobierno. 

La moneda en la que se lee “Muera Huerta” ha sido una de las más destacadas, correspondiente a la revolución mexicana. Actualmente no es muy conocida y solo es querida por los coleccionistas, ya que tenerla es algo curioso, debido a que se cree que es la única moneda en el mundo donde se le desea la muerte a un gobernante. 

La historia inicia después de la Decena Trágica, Huerta no tuvo una presidencia sencilla, ya que Emiliano Zapata, Venustiano Carranza y Pancho Villa fueron los organizadores de la resistencia. Los intentos por destituir a Huerta no fueron solo en los campos de batalla, hubo otras acciones simbólicas para demostrar el rechazo que sentían los mexicanos hacia Huerta, una de estas muestras fue la moneda que decía “Muera Huerta”.

Durante el gobierno de Huerta la circulación de las monedas se vio afectada, lo que tuvo como consecuencia que el dinero escaseara. Esto tuvo como resultado la creación de los bilimbiques (monedas acuñadas por los rebeldes que pertenecían a las fuerzas revolucionarias). Algunas de estas monedas fueron el Tlaco de Hacienda y la Moneda de Francisco Villa. 

La Moneda de Francisco Villa fue acuñada en la ciudad de Cuencamé, Durango durante 1914 con un valor de 1 peso. Lo llamativo de esta moneda fue la leyenda de “Muera Huerta”. Al respecto Banxico publicó: 

“Para aliviar la escasez de circulante y solventar los gastos originados por la Revolución, Francisco Villa ordenó a los generales Calixto Contreras y Severino Ceniceros la fabricación de moneda. En Cuencamé se hicieron piezas de un peso, de las que se conocen numerosas variedades.”

En esta pieza se aprecia el resplandor republicano (El Gorro Frigio resplandeciente), rodeado por la leyenda ESTADOS UNIDOS MEXICANOS y en el exergo la denominación y el año de acuñación flanqueados por seis estrellas, la variedad más rara de estas monedas. En el anverso, ostentan el águila de frente postrada sobre un nopal volteada a la derecha, con una serpiente en el pico (escudo nacional) y la leyenda en semicírculo EJERCITO CONSTITUCIONALISTA, destacando abajo la leyenda MUERA HUERTA, expresión del odio que los revolucionarios norteños sentían hacia Victoriano Huerta.

Frente a la circulación del tajante mensaje, Victoriano Huerta se encolerizó y tomó una acción radical que fue la emisión de un edicto donde ordenaba que cualquier persona que tuviera como posesión la moneda tendría que ser fusilado. Para evitar el fusilamiento, las personas comenzaron a tirar sus monedas incluso llegando a enterrarlas. 

Poco después Victoriano Huerta fue derrocado y a pesar de que su muerte no estuvo relacionada con la revolución, la moneda quedó en el olvido, Rogelio Chárteris Reyes, apunta: “Lo que es un hecho es que dicho anatema logró que la popularidad de la pieza se magnificara en el campo del coleccionismo.  Entiendo que no se conoce en el mundo o por lo menos el caso no ha sido común, de una moneda que incorporase una leyenda de esa naturaleza. En México sólo se conoce otro ejemplo, seguramente copiado del anterior: el peso 1935 ‘Muera Calles / Muera Garrido Canabal.”

Pero regresando al tema y respecto al uso de esta moneda, algunas tropas villistas recibían su pago con estas monedas de plata, ya que el metal generaba mayor confianza entre ellos y desde luego, esto se traducía en la lealtad de sus generales.

Es importante considerar que las monedas “Muera Huerta”, lamentablemente son muy falsificadas, por lo que es importante observar bien las roturas de troquel características sobre todo en el reverso, además de otros detalles que el ojo se acostumbra a detectar una vez que se han visto muchas piezas originales, como la troquelación, comportamiento del metal, canto, etc.

¿Cuánto cuesta la moneda? Recientemente la moneda volvió del olvido ya que comenzó a ser deseada por curiosos y coleccionistas y gracias a esto (y dependiendo de su estado) la moneda puede llegar a costar más de 30 mil pesos, en el caso de la moneda que pudimos ver, se trataba de una mala imitación.

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Anécdota de “Hasta que te cayó el veinte”


La moneda de cobre de 20 centavos tenía muchos usos en cosas y actividades hoy extinguidas: era la unidad de medida del perfume que usaban las muchachas, era la apuesta en los juegos del trompo, el tacón, la rayuela y era lo que costaba una llamada en los teléfonos públicos en el siglo pasado.

De esa moneda se derivaron dichos mexicanos que todavía sobreviven. Uno de esos dichos proviene de los teléfonos, a la par en aquellos años de los medios de comunicación como el correo y el telégrafo en clave morse.

En los teléfonos públicos de la calle siempre era lo mismo: se agarraba la bocina, se le echaba el veinte en la ranura de arriba y, casi siempre, la moneda salía por la ranura de abajo. Había que hacer varios intentos para lograr que diera línea.

Después de varios intentos, al méndigo teléfono por fin le caía el veinte y daba línea. Pasados tres minutos, una voz de mujer le decía a uno: “para continuar, deposite sin colgar otra moneda”. Algunos, sin saber que era una grabación, se desesperaban y le decían: “un momento señorita, no encuentro un veinte”.

Esas dificultades para que la moneda activara la línea dieron origen a un dicho referido a los que no entendían alguna cosa. Tanto era así que cuando esa persona, dura de entendederas, lograba entender algo, los demás le decían: “Hasta que te cayó el veinte”.

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La Real Caja de Bolaños , en la zona norte de Jalisco (conocida erróneamente como Casa de Moneda o Casa Real), es un edificio construido entre 1752 y 1761 mandado a construir por el virrey Revillagigedo debido a la enorme riqueza del Real de Minas de Bolaños, Nueva Galicia (Jalisco).

Su función, como fue común en las cajas reales en el virreinato, dependientes de la Real Hacienda, era la representación administrativa del virrey en los centros mineros importantes y se encargaba del almacenaje, distribución y aprovisionamiento de sal y azogue (mercurio), necesario para las técnicas del beneficio, amalgamación y separación de la plata y por supuesto, la recolección de la plata obtenida por los mineros.

La Real Caja era la institución encargada de recibir y distribuir la plata extraída de las minas, además de la distribución y envío. Ubicada al sur de la plaza de armas de Bolaños, se asoma la pintoresca edificación al frente de la hermosa plaza, rodeada de expresivas edificaciones coloniales. La plaza de planta rectangular, con kiosco al centro, octagonal, de herrería y con bombillas de dragones, jardines a sus costados largos, con rosales y pinos.

Nicolás Valdés comentó: “su terminación se debió a la diligencia del primer corregidor Lic. Diego Gorospe y Padilla (1754-1756). Los alarifes o arquitectos de la hoy Presidencia Municipal, La Caja Real y La Aduana y El Ensaye (Casa llamada de La Granada) debieron ser José Antonio Ulibarri y Velarde y Pedro José Tenorio. En 1755 Gorospe nombra evaluadores de un solar a los maestros de alarifes ya citados y en 1756 compra el terreno para La Caja, Aduana y Ensaye”.

El lado oriente de la plaza lo limita la parroquia vieja, la puerta principal en arco de medio punto, sobre capiteles dóricos, enmarcada por medias columnas estriadas, arriba de la cornisa luce la ventana coral, vertical y con bajos relieves en su marco. Del costado izquierdo se adosó el campanario, de un cuerpo y de planta cuadrada, con dos vanos arqueados por cara, fue cubierto por cúpula con linterna, al fondo se dejaba ver La Bufa, con su cima desnuda, casi vertical y de media luna.

“De tres naves, la nave central era la capilla de 1739, mandada construir por el piadoso minero don Pedro Álvarez Cantón. Fue el primer templo en Bolaños. Hasta noviembre de 1794, en que se cambió al Santuario, duró aquí el culto. Las naves laterales debieron ser construidas a partir de 1755”. Atrás de la parroquia vieja se edificó la nueva, de la cual restan algunos vestigios, como: el altar mayor con columnas estriadas y la sacristía, con peculiares ventanas redondas y elaborados arcos con ángeles en sus claves, obra que inició en 1778.

Al costado Sur de la plaza, se observa la insólita Real Caja, la fachada principal la comprenden cinco contrafuertes, que abrazan dos pisos, en el primer claro, un balcón sencillo; en el segundo, en el primer piso, dos ventanas verticales y con forja, le sigue una puerta con un águila bicéfala, arriba una pequeña ventana y por remate, un escudo real, al costado izquierdo, un balcón corrido con  dos puertas; el tercero, con dos ventanas y un balcón corrido; y el último claro con una puerta y un balcón sencillo.

La fachada poniente, con cinco contrafuertes y algunas ventanas entre ellos. El interior, conserva tres corredores en sus dos pisos, arcos en medio punto sobre capiteles toscanos y columnas redondas, espacios mutilados en sus extremos. Fundada por orden del rey, en 1752, funcionó hasta 1807, Caja que mandó 364,000 marcos de plata a la de México. Alberga la Casa de Cultura.

Pinturas y familia de Fernando de Mier y Terán - Noble de Colotlán y la Villa de Xerez

Por: José Alonso Serrano Campos

De entre los múltiples retratos de la nobleza y otras élites del virreinato de Nueva España plasmadas por grandes artistas en pleno siglo XVIII, destacan dos pinturas que hacen referencia a las élites de la época en Colotlán, quizá haya más de esas pinturas de abolengo, a continuación se refieren dos de la familia de don Fernando de Mier y Terán:

La pintura de Fernando de Mier y Terán (fechada en 1773) se encuentra en el Museo Nacional del Virreinato, en la obra muestra en su vestir el influjo de la moda francesa que se introdujo de manera paulatina en la Nueva España y llama especialmente la atención una leyenda escrita en su cartelera del lado izquierdo donde refiere que nació en Colotlán por el año de 1735.

También existe otra pintura de su hija, Francisca Javiera Tomasa Mier y Terán, misma que se encuentra en el Museo del Castillo de Chapultepec (fecha, 1778) y hace referencia en su cartelera sobre la familia con algunos arraigos colotlenses, señala uno de los destinos comunes entre las ricas criollas novohispanas: el convento. Es probable que el cuadro fuera encargado al pintor para representar la riqueza y el poder de la familia de esta joven de la alta sociedad antes de su reclusión como monja.

En los retratos femeninos del siglo XVIII y XIX se simbolizaba la riqueza de la familia a la que pertenecía la persona retratada a través de joyas, bordados y lujosos abanicos como el que se observar en el retrato de Francisca Javiera Tomasa, justo en su mano sostiene un peculiar abanico sin abrir.

CÉDULA CUADRO FERNANDO DE MIER Y TERÁN

Pintura de forma rectangular en la que aparece, sobre un fondo gris y cortinaje verde, el retrato de cuerpo entero de Fernando de Mier y Terán. Nació el 11 de enero de 1735 en el poblado de San Luis de Colotlán, este personaje muestra en su vestir el influjo de la moda francesa, que se introdujo de manera paulatina en la Nueva España.

Su casaca, bordada en tonos multicolores, muestra la característica del endurecido con papel o cerda, que las volvía amponas a partir de la cadera. Presenta asimismo el peinado de la época: peluca con rizos circulares alrededor de la cabeza, enrollados cerca de las sienes; el resto del cabello, recogido de la parte posterior de la cabeza, se ataba con un listón a la altura de la nuca.

Ya que la peluca dificultaba portar el sombrero, éste se llevaba bajo el brazo izquierdo, como si se estuviera de visita o en un salón. Respecto a este personaje y a su peluca, que no presenta color blanco según la usanza de la época, Carrillo y Gariel señala: “encontramos a gran número de personajes que no llevan peluca ni pelo empolvado, pero sospechamos que esto se debe a su alejamiento de la Corte o por presentarse en traje informal, vestidos algunos con casaca y chaleco de tela de primavera, de China, como puede verse en el retrato de Don Fernando de Mier, quien por 1773 fue vecino de Jerez de la Frontera”.

INSCRIPCIÓN R. de Dn. Fernando de Mier y The/ran y Mijares, hijo leg.mo de Dn./ Antonio de Mier y Theran, natural/ de los reynos de Castilla Montañas/ de Santander en el lugar de Ruente, Va/lle de Caguerniga y de Doña Margarita Mi/jares Solorsano, natural del pueblo de Sn./ Luis de Colotlán, en donde nació el 11 de/ hen° de 1735 y actualmte. Vezino de / la villa de Jerez de la frontera / año de 1773.

INSCRIPCIÓN Retrato de Doña Francisca Xabiera Thomaza, natural de la Villa de Xeres, hija lexitima de Don Fernando Mier y Terán, natural de Colotlán, (hoy Ordenado de Diacono) y de D. María Salvadora Rodriguez Saenz, natural de estha Villa; Fueron sus Abuelos D. Antonio de Mier y Terán, natural de Ruente en los Reynos de Castilla y Doña Margarita Mixares Solorsano natural de Colotlán, y maternos D. Domingo Rodríguez Saenz y Doña Clemensia Garzía de la Cadena. La que entró para Religiosa de velo y choro en el convento de Santa María de Gracia el día 22 de abril de 1778 a los 16 años, 7 meses y 3 días de edad.

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En la investigación antropológica basada en los registros de las iglesias de esta región se pudieron rescatar los siguientes datos: Don Antonio de Mier y Terán nació en 1712 en Burgos, Castilla y León, España hijo de Antonio de Mier y Terán y la señora María Antonia de la Campa y Cos. El cuarto de seis hermanos: Josefa (1699), Manuel (1703), Juan Antonio (1705), Antonio (1712), José y Manuela.



Se casó con Margarita Minjares Solorsano y de Luna y Ávila Varela (1718-1735) en San Luis de Colotlán el 2 de mayo de 1734. Ella nació en el rancho de San Agustín del Epazote, Colotlán en el año de 1718, tuvieron a Fernando Higinio Antonio de Mier-Theran y Minjares en 1735 y ella murió al dar a luz, así quedó asentado en el libro parroquial:

“Declaración del beato Domingo Vicente Salinas presbítero sin generales En la Villa de Xerez a los quince días del mes de Abril de 1774 años, presenta información que se ha mandado testigo el beato Don Domingo Vicente Salinas, clérigo, presbítero, domiciliaris de este obispado y vecino de esta dicha Villa, de quien su merced el Sr Cura Vicario ,Juez Cde co por ante mí el presente Notario recibió juramento que hizo In verbo sacerdote Pectore, prometiendo decir verdad en lo que supiese y fuese preguntado, que siéndolo a el tenor del interrogatorio inserto en el escrito que motiva dicha información = Dijo a: la 1ª ) pregunta: haber tenido pleno conocimiento de Don Antonio de Mier y Theran, aun antes de los muchos años que fue vecino de esta dicha Villa siéndolo en el puesto del Epazote, términos del pueblo de Colotlán, donde vivió maritalmente en convivio con Doña Margarita Mijares y Solorzano y de su matrimonio hubieron por su legítimo hijo a Don Fernando de Mier Theran y Mijares, el que nació en referido pueblo, causándosele a su madre, la muerte en su nacimiento”.

Fernando de Mier y Terán fue Bautizado en la parroquia de San Luis, Colotlán el 13 de enero de 1735.

Su madre Doña Margarita fue hija de los señores Diego Minjares Solórzano y de la Torre (1692- ) y de Rosa María de Luna y Ávila Varela (1697 - ) hermana de: Josepha (1717-1817), Antonio (1719 - ), María (1720-1820), Manuela (1720- ), Antonia Rita ((1722- ), Florencia Bonifacia (1723-1745), María Isabel Paula (1724- ), María Petra de san Juan (1732- ) y Joseph Silvio.

Sus abuelos Marcos Minjares Solorzano y Ana Elizondo se casaron en Mazapil, Zacatecas el 13 de mayo de 1660, hacia atrás no hay más registros.

Fernando de Mier se casó con María Salvadora Rodríguez Sáenz (1745-1773) y tuvieron ocho hijos:

Francisca Xaviera Tomasa (1761-1805), María Marcela Margarita (1764- ), Juan Antonio Cornelio (1766- ), Francisco Xavier Navor (1768- ), Juan Joseph Francisco Xavier (1770- ), Francisca Antonia (1771 - ), Juan Pedro Jph (1772- ), Fernando de Teresa (1773 - ) todos de apellido Mier Rodríguez.

Francisca Xaviera Tomasa nació el 24 de septiembre de 1761 en Jerez, Zacatecas, murió en la ciudad de México en el año de 1805.


Museo Nacional del Virreinato

Se conoce la obra de los grandes pintores novohispanos que vivieron en la capital de la Nueva España. Ver una obra de gran calidad hecha por alguien de la Nueva Galicia, es de resaltarse, la obra de Fernando se le atribuye a Ignacio Berben Montano (algunos lo refieren erroneamente "Berbeno"), pintor que vivía presumiblemente en la hoy Guadalajara y la mayor parte de su obra se encuentra en el Convento de Guadalupe, en Zacatecas, y en el Santuario de San Juan de los Lagos.

Para saber más de Berben se recomienda el artículo "Análisis epistolar entre el pintor Ignacio Berben Montano y sus mecenas, 1781 y 1783", de la autora Maricela de la Luz Valverde Ramírez. 

http://www.filha.com.mx/upload/publicaciones/archivos/20220214205998_valverde.pdf

viernes, 2 de junio de 2023

SEMBLANZA DEL LICENCIADO RENATO HARO ORTEGA

Por: José Alonso Serrano Campos

Renato Haro Ortega

Fue un importante licenciado, gestor y notario de la región norte de Jalisco, nació en Colotlán el día 5 de agosto de 1938, siendo sus padres el Señor Rafael Haro Márquez y su esposa María Ortega del Real, con quienes al igual que sus hermanos convivieron en el entonces apacible centro de la población.

Cuando niño hizo sus estudios de educación primaria en la escuela particular "Progreso" de esta ciudad, ubicada en lo que hoy es el Colegio “Jalisco”. 

Por motivos de negocios, su familia tuvo que trasladarse a vivir al Distrito Federal (D.F. hoy Ciudad de México), donde hizo sus estudios de educación secundaria en el Instituto de Ciencias y Humanidades de Tlalpan.

La Preparatoria la estudió en el Colegio "Cristóbal Colón" de México, D.F., terminó la Licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de México, haciendo su Tesis Profesional en el área de Derecho Constitucional bajo el título de “Trayectoria Constitucional y Política del Estado de Jalisco”.

Sus inquietudes políticas se vieron encauzadas en el año de 1964, cuando el entonces candidato a la presidencia de la República, el Lic. Gustavo Díaz Ordaz, lo nombró su representante personal en el VII Distrito Electoral del Distrito Federal.

En marzo de 1971 fue designado representante por México al Congreso Mundial de Sindicatos de la Industria Automotriz, celebrado en Londres, Inglaterra.

Posteriormente, fijó su residencia en la ciudad de Guadalajara, trabajando como abogado postulante hasta octubre de 1979, cuando fue nombrado Notario Público Titular Número Uno de la Municipalidad de Colotlán, Jalisco; cumpliéndose su destino de ave migratoria, regresando a donde habían quedado sus raíces familiares.

En su vida personal el Lic. Haro Ortega formó una familia netamente colotlense, habiendo contraído matrimonio con la señorita Ernestina Lamas Sandoval, con la que procreó tres hijos: Rafael, Renato y Lilibeth Susana.

A lo largo de su trayectoria profesional se distinguió como un humanista y, por consiguiente, interesado en los idiomas y en las tareas de investigación hasta ese entonces desarrolladas y se hizo de mucha bibliografía al alcance en esos aspectos.

En ese sentido, hizo estudios del idioma francés en el Instituto Francés de América Latina, egresando en 1965. Como escritor editó varios libros: “Trayectoria Política y Constitucional del Estado de Jalisco", "La Constitución de Apatzingán”, “Estudios sobre Paul Claudet”, “Estudio sobre Morelos, Siervo de la Nación” y el primer libro de la “Historia de Colotlán” al lado del gran escritor Bernardo Carlos Casas.

Fue maestro fundador de la Escuela Preparatoria Regional de Colotlán, junto con un destacado equipo de docentes, compartió la llegada de esta extensión de la Universidad de Guadalajara en su nivel medio superior en septiembre de 1980.

El Lic. Renato Haro Ortega destacó además por su brillante carrera política dentro del Partido Revolucionario Institucional, sólida y sincera, ya que una de sus metas era lograr el bienestar y progreso de su patria chica: Colotlán.

Fue miembro del Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del PRI en el Municipio de Colotlán (CEPES). Desempeñó el cargo de presidente municipal en el trienio 1986-1988, durante el cual diseñó y oficializó el escudo de armas de la noble y leal ciudad de Colotlán, Jalisco.

Durante el trienio 1986-1988 ocupó la función de alcalde, en su administración se respetó el ordenamiento de la Ley electoral del estado para que la relación de regidores por mayoría se agregara uno más del partido de oposición con mayor minoría relativa, quedando el ayuntamiento con ocho regidores.

Desafortunadamente esta administración coincidió con los años más graves de la profunda crisis económica que sufrió nuestro país. El interés del gobierno en esa época era únicamente terminar las obras iniciadas y no hacer ninguna obra nueva.

Únicamente con el escrupuloso manejo de los recursos municipales permitió librar el gasto corriente del Ayuntamiento y el mantenimiento de los servicios públicos municipales, que se apoyaron fuertemente con la compra de equipos de oficina, así como la unidad para el servicio de uso público, para continuar con el programa de adoquinado de las calles, lográndose terminar aproximadamente 20 cuadras (un promedio de 12,000 metros cuadrados).

Se nivelaron diversas calles de la población sobre el libramiento de la carretera en la parte norte y poniente. Se donaron terrenos para instituciones oficiales. Se apoyó el establecimiento de jardines de niños y a nivel de gobernación se expidieron los Reglamentos Municipales de Policía y buen Gobierno, Obras Publicas, Mercados y Reglamento del Ayuntamiento.

Fue también miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, formando el Capítulo Norte, de la misma en esta ciudad.

Desempeñó el cargo de presidente del Club de Leones de Colotlán, distinguiéndose por el remozamiento y funcionalidad del local del club.

Siguiendo la tradición de su papá, el señor Rafael Haro, que cada año enviaba un buen lote de cobertores para las personas más menesterosas de Colotlán, él también ayudaba a las personas de escasos recursos económicos.

Su vocación de servicio lo llevó a ser Gobernador del VII Distrito de los Clubes de Leones de la República Mexicana, que agrupa a clubes de los Estados de Durango, Zacatecas y región norte de Jalisco.

Varias son las facetas de la vida del Lic. Renato Haro Ortega que conjugó la política y el humanismo, dando por resultado que fue un hombre conocedor y sensible a los problemas de nuestra entidad y de su natal Colotlán.

Falleció el día 2 de febrero del año 2001 en la ciudad de Guadalajara de donde fue trasladado a Colotlán para que sus familiares y amigos le testimoniaran su afecto y admiración, para luego ser inhumado en la cripta familiar "El Refugio" del Panteón de Guadalupe de esta ciudad de Colotlán.

sábado, 13 de mayo de 2023

El rey tlaxcalteca de Colotlán

Una insurrección indígena durante la Colonia en la Nueva Galicia

Por: Francisco Vázquez Mendoza 

15 julio, 2016.

El mapa de la conquista del actual territorio de Jalisco.

Carlos Ruiz Medrano descubrió el expediente de una sublevación en una región inhóspita de la Nueva Galicia, a ese legajo le dedicó dos años de estudio y el producto es Las sombrías aventuras del rey tlaxcalteco Juan Vicencio de Córdova y los rebeldes de Colotlán, Jalisco, 1777–1783.

Hay historias que duermen el sueño de los justos… hasta que alguien las descubre, les sacude el polvo y las airea para que tengan una segunda vida. Carlos Ruiz Medrano descubrió un expediente completo de una sublevación en una región inhóspita de la Nueva Galicia, a ese legajo le dedicó dos años de estudio y el producto es el libro Las sombrías aventuras del rey tlaxcalteco Juan Vicencio de Córdova y los rebeldes de Colotlán, Jalisco, 1777–1783 (Colegio de San Luis, 2011).

Se trata de una insurrección indígena durante la Colonia en lo que hoy es el norte de Jalisco y el suceso es novedoso porque ahí se discuten ideas de libertad y de soberanía, treinta años antes del inicio de la Guerra de Independencia. “Me parece uno de los antecedentes más notables de un discurso político de autonomía, que antes no percibimos en la Nueva España. Y está surgiendo en las Fronteras de San Luis de Colotlán”, afirma Carlos Rubén Ruiz Medrano, historiador del Colegio de San Luis (Colsan), quien nunca ha puesto un pie en Colotlán pero habla con emoción de esta historia que esperó más de dos siglos para volver a ser contada.

—Cuando se encuentra con el expediente, ¿qué es lo que le atrae del movimiento?

—Veo dos elementos que se piensan antagónicos: por un lado, los indígenas contratan en México abogados que les litigan sus demandas por conflictos de tierras, de vulneración de derechos y al mismo tiempo acuden a la vía armada. Desde su punto de vista no había una contradicción, Juan Vicencio lo señala: “De qué nos sirven tantos privilegios si no somos capaces de defenderlos”. Esa es una afirmación importante, ahí veo a un líder que comienza a condensar el malestar social en una prédica o discurso que podemos llamar cuasi revolucionario.

”A diferencia de otros indígenas de otras regiones, los de Colotlán tenían el permiso de montar a caballo, de poseer armas, no pagaban tributos y tenían el título de hidalgos. La Corona les hizo este tipo de concesiones con el fin de pacificar la zona chichimeca, a finales del siglo XVI, tras cuarenta años de guerra. Bajo este acuerdo, Colotlán se funda en 1591 con familias tlaxcaltecas emigradas del centro, españoles e indígenas nativos de la zona.

”Esta zona fue de agitación política y social, e incluso étnica. Hubo una rebelión anterior (1702) cuando los nativos de Nóstic (Mezquitic) se manifestaron en contra del capitán protector (el encargado del virrey en la zona) y lo mataron en Colotlán. Esto indica que los indígenas de ahí tenían una concepción de la ley española muy clara y sofisticada, y cuando no eran acatadas sus demandas normalmente acudían a la insurrección.

—¿Qué provoca la agitación política en la rebelión de 1777?

—Comienza con el arribo del capitán protector, Felipe del Villar, que comienza a vulnerar los privilegios de los indígenas. Los quiere desarmar, de hecho propone la desaparición de la jurisdicción, les quita el agua de sus labores y los manda azotar por leves motivos.

Esta zona fue de agitación política y social, e incluso étnica. Hubo una rebelión anterior (1702) cuando los nativos de Nóstic (Mezquitic) se manifestaron en contra del capitán protector (el encargado del virrey en la zona) y lo mataron en Colotlán.

”El descontento lo encabeza el teniente Juan Vicencio de Córdova y los gobernadores de los tres barrios de Colotlán. El grupo inicia un proceso legal en contra del capitán protector ante la Corona y para ello contrata a un abogado, mientras comienzan a colocar personas afines al movimiento en los distintos cabildos de los pueblos de la región.

“Me voy a permitir una reflexión personal”, dice el académico, que para trabajar este tema hizo una estancia de un año en la Universidad Autónoma de Zacatecas. “Siempre pensamos que los indígenas, en la Colonia, no tenían derechos. Eso no es exacto. Había una violencia muy fuerte contra ellos, pero también tenían determinados privilegios: cuando hablamos de pueblos de indios hablamos de una categoría jurídica y fiscal que les entregó la Corona. Era una manera de conciliar la explotación con la organización territorial. Eso sucede en los doscientos años de los Habsburgo, pero cuando arriban los Borbones a la Nueva España comienza un programa reformista que provoca tensiones. Los Borbones colocan a todos los indígenas en una misma escala como vasallos del monarca y tienen que pagar tributo. Con la llegada del virrey José de Gálvez se inicia este programa reformista y se despacha a funcionarios que comienzan a actuar como verdaderos sátrapas regionales”.

—¿Quién es Juan Vicencio de Córdova, el líder de esta insurrección?

—No era indígena, era mestizo, hijo ilegítimo de un capitán español, Hernando Fernández de Córdova, que venía de la zona de Andalucía. Los Fernández de Córdova fueron miembros de una nobleza que se remonta a la época de la reconquista, cuando expulsaron a los moros de Granada. Su padre acudió a la región de Colotlán y abandonó la vida española: dejó de hablar castellano, aprendió “tocho” (un náhuatl corrupto que se hablaba en la zona), estuvo amancebado con varias indígenas, tuvo varios hijos y vivió tanto con los indígenas que se hizo a su uso y sus formas. También hubo un tío de Juan en Colotlán, Antonio Fernández de Córdova, que fue Capitán Protector en 1730 y lo apoyó en todo el alzamiento. Los Fernández de Córdova eran bien vistos en la comunidad. Dos miembros de la nobleza tan cercanos a los indígenas. De la madre sólo se sabe que fue tlaxcalteca.

El historiador del Colegio de San Luis se explaya en la figura de Juan Vicencio de Córdova, sostiene que recibió una buena educación porque en el expediente hay varias cartas donde se lee una prosa elegante y dramática, y aparte fue miembro de las milicias de Colotlán que operaron en Nayarit. O sea que tenía vínculos políticos con varios militares españoles asentados en la zona.

“Normalmente vemos a los líderes de la historia como personajes de bronce. Juan no era así. Le gustaba beber, jugaba a las cartas, a los gallos, le gustaba echar serenata y al mismo tiempo azotaba a los indígenas cuando no le rendían acatamiento. Es un individuo heroico al defender los derechos de la comunidad indígena y también es muy dado a vulnerarlos para reafirmar si posición. Eso lo hace un individuo atractivo para la historia”.

—Consiguen que el virrey les quite al capitán protector Felipe del Villar, pero después les manda otro que se comporta igual: Antonio Vivanco, uno de los mineros más relevantes de Bolaños.

—Cuando sus reclamos ya no tienen suficientes oídos en lo legal, comienzan a transitar a la vía armada. Juan es listo, sabe que necesita una base social y para incrementarla empieza a expulsar a españoles de la zona. Había un conflicto de tierras por la bonanza del mineral de Bolaños (en 1760 comienzan a llegar muchos migrantes porque Bolaños pasa de cuatro mil a 16 mil habitantes. Sus minas llegan a producir la tercera parte de la plata de la Nueva España), y esa bonanza requiere de muchos insumos, por eso surgen pequeños ranchos de grupos españoles y mestizos que les quitan sus tierras a los pueblos de indios, entonces Juan expulsa a esos españoles y les regresa sus tierras a los indígenas. Su prestigio aumenta de manera sustantiva.

—Su otro frente abierto es con los líderes indígenas de Huejúcar, que no se suman al movimiento.

—Juan Vicencio sostiene un pleito muy fuerte con las autoridades indígenas de Huejúcar porque éstas apoyan al capitán protector. En el libro se describe este conflicto ampliamente. Juan organiza una expedición armada de dos mil personas hacia esta población; los indígenas del Cabildo de Huejúcar se refugian en la iglesia, y a pesar de ser un sitio sagrado, a Juan no le importa, primero la sitia y luego derriba la puerta: ahí asesina a un cacique indígena y quedan heridos dos o tres soldados. Luego saquean el pueblo, arrasan con todo y se llevan a ciento y pico de personas para encarcelarlas en Colotlán.

—Menciona en el libro que esa acción fue el inicio de su caída.

—Esta incursión llamó la atención de las autoridades españolas, un mestizo que organiza una expedición militar o punitiva con más de dos mil hombres. Es cuando deciden intervenir directamente mediante el empresario minero Antonio Vivanco, a quien le dan un título nobiliario y también lo nombran Coronel de las Fronteras. Vivanco es apoyado por un grupo de vecinos de Jerez, de Aguascalientes, Fresnillo y Tlaltenango. Son los que capturan a Juan en Colotlán con un engaño. El tío de Juan narra cómo es detenido: le colocan los trabucos, lo amarran con mucha crueldad y lo sacan de noche a él y a los líderes principales de manera sigilosa hacia Aguascalientes y luego a la cárcel en México.

—Con su captura se rompe el movimiento. Da la impresión de que terminan muy rápido con él.

—No termina tan rápido. Hay rebeliones que al mes son sofocadas, y ésta duró varios años… Juan transita de la transgresión a un extremismo porque comienza a considerar la posibilidad de convertirse en rey tlaxcalteca. Vamos, en términos legales no estaba errado porque la Jurisdicción de las Fronteras tenía un estatus particular y él lo convierte en su argumento, pero las autoridades españolas no iban a aceptar una fuente de poder indígena. No sabemos qué hubiera pasado si continúa un poco más el movimiento. Juan, en su discurso, ya hablaba de traer a los indígenas de Nayarit para apoyarlo en sus pretensiones. Pero lo capturan en un momento clave; es como si hubieran atrapado al cura Hidalgo antes de tocar la campana.

—¿Este movimiento podría considerarse un antecedente de la Guerra de Independencia?

—Considero importante atender los estudios de historia regional porque nos dan pauta para entender lo que ocurrió después. La Guerra de Independencia no surge de la nada, nomás porque el cura Hidalgo se levantó y ya, sin cuestionar su importancia ni mucho menos. En realidad, yo creo que el cura operó en un entorno de descontento social, se habla del pensamiento político afrancesado de Hidalgo, Allende, pero sabemos muy poco de lo que pensaban los grupos de indígenas y las grandes masas de campesinos que los siguieron.

”En estricto sentido, sí es un antecedente porque la monarquía estaba atravesando por una severa crisis de legitimidad. Cuando ocurre la invasión napoleónica a España esta idea se arraigó, entre otros sectores, en los criollos, pero la idea de legitimidad de las autoridades españolas estaba erosionada en la segunda mitad del siglo XVIII. Es un reino que está comenzando a generar fracturas y fisuras en un nivel regional.

Sobre el mestizo que quiso
ser rey tlaxcalteca.

—¿En qué se podrían comparar Juan Vicencio y Miguel Hidalgo?

—Hidalgo era un cura criollo con una visión más amplia del entorno político. La visión de Juan se circunscribe a las fronteras de Colotlán y considera que es viable, dentro de su horizonte cultural, una monarquía tlaxcalteca al interior del virreinato. La visión de los líderes de la Guerra de Independencia es más secular, amplia, en contacto con lo que estaba ocurriendo en el mundo español. Es un criterio criollo ilustrado. En cambio, Juan es un líder mestizo de una comunidad de indios, eso es lo que determina que su movimiento se mantenga en Colotlán porque ahí tienen la base de su poder y ahí es donde sus reclamos tienen validez ante los españoles.

”No sabemos a dónde pudo llegar, pero viendo lo que escribe y lo que dice y como actúa, da la impresión de que iba en camino a convertirse en un líder indígena en el occidente de México. Su trayectoria era de directa colisión con el estado colonial.

—¿Cuál es el aporte de su libro a la historia de México?

—Me interesa recuperar la memoria histórica de la región y mostrar su importancia dentro del multirregionalismo que había en esas fechas. México era una colonia escindida por múltiples regionalismos, y estos regionalismos daban lugar a trayectorias políticas importantes por parte de las comunidades indígenas. Esa sería la aportación en términos historiográficos.

”Colotlán ha sido visto desde la historiografía revolucionaria y posrevolucionaria como el lugar del natalicio de Victoriano Huerta. Y eso parece que lo ha colocado en una suerte de estigma. Ha impedido acceder a estudios más amplios de lo que es una región muy importante en términos historiográficos y culturales. Colotlán y el norte de Jalisco tienen una historia que vale la pena ser contada. En el caso de este libro, una historia donde por primera vez se esbozan ideas de libertad y de soberanía.


Publicado originalmente en: https://revistareplicante.com/el-rey-tlaxcalteca-de-colotlan/

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