viernes, 9 de agosto de 2024

Mapa de Colotlán y comunidades aledañas en 1842

Por: José Alonso Serrano Campos

En un reciente acceso a los archivos del obispado de Zacatecas, se encontró junto al mapa del centro de Colotlán, fechado en 1842, este otro mapa que muestra las comunidades que tenían injerencia los sacerdotes de la época, cabe señalar que aunque este otro mapa no está tampoco firmado, forma parte de un expediente adjunto al otro mapa, con el mismo tipo de letra, en hojas idénticas y por lo que también podría ser del mismo puño y letra del sacerdote en aquel entonces encargado del Curato de Colotlán, Dn. José Tadeo Suarez.

Gracias infinitas al padre Jorge Gordiano por su ayuda para que estos interesantes documentos se puedan compartir con todos los colotlenses:

En este mapa se señalan en una circunferencia perfecta varias comunidades y su distancia en leguas, también en la parte inferior contiene dibujada una escala donde señala que cada legua es de 5.000 varas cada legua.

Comenzando por el norte se encuentran: Tepetongo, Vívoras y Huejucar, a 13, 11 y 8 leguas respectivamente; también menciona El Cuidado, Tlalcosahua, Santa María y Santiago, más a la derecha a Huacasco. Luego Sauz de los Márquez, Carrizal, Coculitén y al sur Aguagorda (3), Momax (5) y Tlaltenango (12).

Del lado izquierdo Totatiche (8), “Hipazote” (Hepazote) y Monte de Escobedo, finalmente arriba Santa Tereza y María de la Torre.

En la parte inferior un texto manuscrito que dice:

Acta 1ª La distancia de los lugares a Colotlán cabecera del Distrito de su nombre, anotadas en el mapa, se consideran por viento; pero en razón de no ser fragosos los caminos, también se calculan con poca diferencia por tierra.

2ª Colotlán tiene la capital del Departamento a que pertenece a 50 leguas de distancia por viento al sur-su-este, y se calcula que por las fragosidades del camino que en partes es muy barrancoso tendrá 10 leguas más; por lo que habrá entonces, de Colotlán a Guadalajara por tierra 60 leguas.

3ª todos los lugares señalados con asterisco de tinta roja son extraños al partido y pertenecen al departamento de Zacatecas, excepto el pueblo de Totatiche que aunque tampoco es de este mismo partido, es de el de Bolaños que está subalternado a este distrito.



jueves, 8 de agosto de 2024

Historia de la EST #17 antes ETA #289 en Colotlán

Breve recuento de los hechos más destacados en el marco de los 50 años de la Secundaria Técnica en Colotlán publicados en el libro conmemorativo por el maestro José Luis Carrillo Sandoval y el periodista Francisco Vázquez Mendoza.

------------

 La enseñanza técnica

Este es un recuento del contexto educativo en los años sesenta en México, en que se promovía una enseñanza técnica que desarrollaría habilidades en los alumnos. De esta manera, se crearon las condiciones para que una Escuela Tecnológica Agropecuaria llegara a Colotlán.

No es la intención hacer una descripción detallada del panorama educativo nacional a fines de los años sesenta y principios de los setenta, en la que se dio un gran impulso a la educación técnica, al crearse diversas instituciones que promovieron este tipo de educación en el país, como las Escuelas Técnicas Industriales o las Escuelas Tecnológicas Agropecuarias. Sin embargo, se hace necesario presentar un breve marco histórico sobre algunas de las condiciones que enmarcaban el Sistema Educativo para conocer cómo se fue gestionando la fundación de la Escuela Tecnológica Agropecuaria 289 en Colotlán, Jalisco.

Aunque la educación técnica data de muchos años atrás en la historia de México, como referencia, se presentan algunas acciones realizadas por el gobierno de Adolfo López Mateos, quien le dio un impulso sin precedentes al crear la Subsecretaría de Enseñanza Técnica y Superior, designando como titular a un exalumno distinguido de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Ing. Víctor Bravo Ahuja, quien años más tarde se convertiría en Secretario de Educación Pública. Entre otras acciones educativas y para ofrecer a la ciudadanía espacios para que aprendiera un oficio o una carrera técnica, creó en 1963 los llamados Centros de Capacitación para el Trabajo, mismos que a la postre y sobre todo ya en el gobierno de Gustavo Días Ordaz, se convertirían, al igual que otros centros educativos, en las primeras Escuelas Tecnológicas la Agropecuarias o en otras del mismo tipo, lo que ocurriría durante los últimos años de la década de los sesenta y primeros años de los setenta.

De hecho, fue durante el periodo del licenciado Adolfo López Mateos cuando la Secretaría de Educación Pública reestructura los planes de estudios de la educación secundaria, dando origen a la secundaria técnica. "En este tipo de secundaria se imparten materias académicas para obtener los conocimientos necesarios para continuar estudios superiores, y a la vez capacita a los alumnos en adiestramientos industriales, agrícolas o comerciales, específicos de la región, con el propósito de que quienes no puedan proseguir sus estudios superiores, cuenten con las competencias para incorporarse decorosamente a la vida productiva del lugar".

Se puede decir que durante el gobierno de Díaz Ordaz se dio seguimiento al desarrollo de la educación técnica, a fin de buscar el mejoramiento de las condiciones del campo, la industria, la ciencia y la tecnología del país. Algunas de las evidencias de lo anterior, fue la creación en 1966 de la Escuela Nacional de Maestros de Capacitación para el Trabajo Industrial (ENAMACTI) orientada a formar personal docente para las actividades tecnológicas, más tarde, en 1968 se crearon los Centro de Estudios Tecnológicos, con el propósito de ofrecer formación profesional del nivel medio superior en el área industrial.

Durante el sexenio de Díaz Ordaz se continuó con la construcción de nuevas escuelas técnicas y con el reacondicionamiento de otras, que como ya dijimos, trabajaban como centros de capacitación para el trabajo y otras con distinta denominación. Se dio gran impulso al Instituto Politécnico Nacional aumentando su cobertura, mejorando sus políticas educativas y sus planes y programas de estudio.

Fue en los últimos años de este sexenio cuando se empieza a gestar la Reforma Educativa que detonaría en un gran auge de la educación técnica en el país y el mejoramiento de la educación en general.

Como sabemos, toda reforma nace por la necesidad de cambiar el status-quo que se vuelve inoperante en un momento dado en la vida de las instituciones o de la misma sociedad. Se puede decir, que en materia educativa las reformas deben nacer de la necesidad de modernizar, mejorar o actualizar los sistemas educativos que ya no responden a las demandas y requerimientos sociales de la época.

En el mejor de los casos, los gobiernos visionarios advierten cuando debe de reformarse la vida de las instituciones y en este caso particular, el Sistema Educativo Nacional. Sin embargo, no siempre es así, muchas veces los gobiernos son rebasados por la sociedad, o por grupos sociales que se organizan para presionar a éstos, a que traten de mejorar las condiciones de las entidades, y en educación se requería urgentemente un cambio que hiciera de la educación un derecho para todos los mexicanos, por lo que se proponía trabajar en el tema de la cobertura educativa ya que, sobre todo, el medio rural carecía de muchas oportunidades para que su población pudiera ingresar al nivel medio superior y superior. Aunque no sólo se trataba de la cobertura, sino también de la calidad educativa, es decir, que respondiera a las necesidades de la población rural y urbana, que formara jóvenes para que no tuvieran que salirse de su contexto en busca de empleo o en el mejor de los casos para detener un poco la migración hacia los Estados Unidos, en busca de mejores condiciones de vida

Si recordamos, en 1968 sucedió en México el Movimiento Estudiantil, que se manifestó en una enérgica protesta al gobierno de Díaz Ordaz para que mejorara diversas áreas de la vida social a través de políticas públicas, que contribuyeran a una mejor distribución de la riqueza y de las oportunidades. Aunque dicho movimiento fue reprimido por las autoridades, trajo consigo una serie de cambios en los diversos ámbitos de la vida pública, pero cabe mencionar sus repercusiones en materia educativa.

"Uno de los mayores legados del Movimiento del 68 fue un importante cambio en la educación pública, especialmente a nivel medio y superior, que permitió, entre otras cosas, la ampliación de lugares para recibir a más alumnos y diversas reformas a leyes que hasta entonces estaban vigentes.

De hecho, la reforma a la educación fue una de las banderas que tomaron los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y de Luis Echeverría Álvarez para tratar de atender lo que, según consideraron, era el punto principal de las protestas de quienes participaron en el Movimiento Estudiantil".

De tal manera que después de dicho suceso, "se hicieron planes para expandir la capacidad instalada de educación básica y secundaria, crecer la matrícula en los niveles de educación media y superior, atender la educación para adultos, actualizar métodos de enseñanza, reestructurar los programas educativos y, final-mente, expedir un Ley Federal de Educación que remplazó a la legislación que estaba vigente desde 1941. En ese contexto, surgieron instituciones educativas como el Colegio de Bachilleres y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt); además de que las escuelas vocacionales del Instituto Politécnico Nacional se transformaron en Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyt)".

En este orden de ideas, la reforma educativa que se concretó en 1970 inició su gestación desde 1969 con la Asamblea Plenaria del Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE), a la que asistieron delegados de toda la República Mexicana para hacer planteamientos al gobierno sobre aquellas áreas o aspectos que debían ser reformados en materia educativa.

"Los resultados de esta Asamblea se concentraron en un documento que contenía todas las propuestas aprobadas por el pleno de la misma para reformar la educación, mismo que fue entregado a los diferentes organismos técnicos de la SEP para su análisis, estudio y aplicación posterior".

Por supuesto que la concreción de la reforma ya no sería en el sexenio del presidente Gustavo Díaz Ordaz, puesto que el primero de diciembre de 1970 entregaría la administración del país al licenciado Luis Echeverría Álvarez, quien con el apoyo de su eficiente Secretario de Educación, el Ingeniero Víctor Bravo Ahuja, haría realidad muchas de las propuestas planteadas en la citada Octava Asamblea Ordinaria.

Cabe mencionar uno de los planteamientos que hizo el licenciado Echeverría Álvarez en su discurso de Toma de Posesión Presidencial: "Todos nuestros problemas desembocan o se relacionan con uno solo: el de la educación... hagamos de cada aula un agente dinámico de cambio social, del progreso científico y del desarrollo económico (... Que surja de la escuela la nación que ambicionamos ser (...) Es preciso que el campesino aprenda a transformar su medio y pueda incorporarse a la economía contemporánea y que la industria y los talleres se enlacen estrechamente con la escuela para volverla más productiva".

Entre las acciones realizadas para mejorar la educación, se implementaron políticas públicas para incrementar su cobertura y llegara cada vez más a los estratos más vulnerables y apartados del país, es decir, al medio rural. Se prosiguió con la idea de fortalecer la educación técnica por lo que se continuó con el incremento de Escuelas Tecnológicas Agropecuarias a lo largo del país, a fin de concretar esa idea de tecnificar el campo y la producción agropecuaria, sobre todo en lugares que tradicionalmente presentaban mayor grado de marginación.

Además, como se esperaba, hubo una reestructuración en el organigrama de la Secretaría de Educación Pública para crear direcciones e instancias que fueran acordes a la nueva política educativa.

De acuerdo a lo anterior, y por órdenes del presidente Luis Echeverría Álvarez, el 24 de agosto de 1971 es creada la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA), misma que en un principio ofrecía capacitación para el trabajo agropecuario y forestal, formación de profesores de capacitación para el trabajo agropecuario (que desempeñaban sus labores en las escuelas agropecuarias) y en educación superior agropecuaria y forestal.

Alguno de los beneficios de la creación de la DGETA fue la multiplicación de las Escuelas Tecnológicas Agropecuarias en todo el país, que ya venían funcionando desde su creación en 1967 y que tuvieron su auge y gloria en los años setenta.

En sus inicios, estas escuelas pertenecían al nivel de Enseñanza Media y años más tarde se trasladan al nivel de Educación Básica, hasta la fecha.

Desde su creación, estas instituciones, en muchos sentidos, revolucionaron el nivel de la educación secundaria puesto que, a cada escuela, al crearse, no sólo se le dotaba de un inmueble y una plantilla de personal para las actividades académicas, sino que era requisito dotarlas de una parcela con una extensión mínima de 20 hectáreas para las prácticas sobre técnicas agrícolas y agropecuarias y el personal capacitado para la enseñanza de estas materias.

Es así como se crearon las condiciones desde el ámbito educativo federal para que la enseñanza técnica llegara a Colotlán.


Una escuela tecnológica para Colotlán 

Hace cincuenta años Colotlán tenía un rezago educativo importante. José Luis Carrillo, integrante de la primera generación, nos cuenta el contexto del pueblo en 1973 y nos ofrece detalles de los primeros años de la Escuela Tecnológica Agropecuaria.

A finales de los años sesenta, Colotlán presentaba un rezago socioeconómico significativo, su población, que rondaba los 14 mil 300 habitantes, apenas si contaba con los servicios básicos como la energía eléctrica, el agua potable y el drenaje, aunque no todos los barrios y mucho menos las comunidades.

Por hablar de los servicios más elementales, como es la salud y la educación, en el caso de la primera se contaba solo con tres médicos particulares y la Secretaría de Salud y Asistencia (SSA), hoy Secretaría de Salud, prestaba los servicios básicos en el Centro de Salud ubicado en el Barrio de Chi-huahua, en el cruce de la calle Guerrero y el Callejón Quiteria, en el inmueble que hoy ocupan las oficinas de la Jurisdicción Sanitaria No. 01 de la Región Norte de Jalisco. En materia de educación, el atraso no era menor, sólo contaba con tres escuelas primarias en la cabecera municipal y en el nivel de educación secundaria aún no se contaba con una escuela oficial, por lo que gran parte de los egresados de educación primaria se quedaban con sólo ese nivel de estudios.

Gracias a la buena voluntad de varios profesores y de las autoridades locales se abrió en 1958 la Escuela Secundaria Mixta por Cooperación. Aunque el personal docente y directivo recibía una muy modesta remuneración, la mayoría de los padres de familia no estaba en condiciones de aportarla, quedándose así muchos adolescentes sin poder ejercer su derecho a la educación. Esta escuela prestaba el servicio educativo por las tardes, ya que en el mismo edificio funcionaba la Escuela Primaria "Niños Héroes" en el turno matutino. Cabe decir que, con todo y las carencias de esta secundaria por cooperación, logró sacar adelante a varias generaciones de alumnos hasta el momento de hacerse escuela oficial en 1975, año en el que pasó a ser la Secundaria Foránea Núm. 13, con carácter oficial dependiente del subsistema estatal.

De esta manera, Colotlán entra a la década de los setenta sin una secundaria oficial, y si eso sucedía en este municipio, cabecera de región, en el resto de los municipios de la zona norte de Jalisco el rezago era más acentuado. Así, la necesidad de una secundaria oficial crecía año con año, puesto que la población de estudiantes que demandaban este servicio era cada vez mayor y la Secundaria por Cooperación no podía atenderla por la falta de recursos económicos.

Fue hasta el año de 1972 en que un grupo de padres de familia y profesores, en coordinación con la autoridad local, gestionaron la creación de una secundaria oficial en este municipio. Iniciaron por concertar una cita con el entonces Diputado Local por el Distrito Electoral No. 1, el C. José Mendoza Padilla aprovechando una visita a la región, durante la cual le entregaron un documento firmado por autoridades, profesores y padres de familia, en donde solicitaban la creación de una Escuela Secundaria Técnica. La respuesta no tardó. En diciembre de 1972 se celebró una reunión en la Presidencia de Colotlán en la que estuvieron presentes el citado Diputado Local, el presidente municipal, Antonio Sánchez de León y varios profesores y padres de familia, así como organizaciones de la sociedad civil. Entonces se vivía el auge de las escuelas secundarias técnicas para promover el desarrollo y el mejoramiento de la producción industrial, agrícola, ganadera y pesquera, por lo que se pensó en una de este tipo.

En la reunión, el presidente municipal explicó a los presentes, que para crearse una Secundaria Técnica Industrial se requería un terreno de por lo menos cinco mil metros cuadrados y para una Escuela Tecnológica Agropecuaria se necesitaba un terreno de no menos de 20 Has. Por lo anterior se dio un mes para buscar un terreno de esta última dimensión, ya que, por las características de la región, cuya vocación es agrícola y ganadera, se inclinaron por la segunda alternativa. En esa misma reunión se conformó el Comité Proconstrucción de la Escuela Tecnológica Agropecuaria 289, quedando como se describe a continuación:

o PRESIDENTE: C. ELISEO CASTAÑEDA VALDÉS

o SECRETARIO: PROFR. FELIPE VALDEZ PACHECO

o TESORERO: DR. ENRIQUE LEYVA URBINA

o TER. VOCAL: PROFR. VÍCTOR MANUEL MÁRQUEZ HUÍZAR

o 2DO. VOCAL: J. GERTRUDIS RAMOS ESTRADA

o 3ER. VOCAL: ING. JAVIER AVILA MARES

Entre otras personas que apoyaron la gestión y también aparecen como vocales son:

o Profra. Clementina De León Sánchez

o Profra. Soledad Sánchez

o Profra. Silvia Montañez Talamantes

o Profr. Heriberto Ávila Ávila

o C. José Encarnación Navarro

o C. Luis Mayorga D.

o C. María Del Carmen Frausto y otros

FUENTE: Acta de reunión fechada el 19 de diciembre de 1972.

Una vez conformado el Comité, el trabajo no fue fácil. Una de las primeras acciones fue conseguir el terreno de 20 has. Así, unos meses más tarde se informaba a las autoridades estatales de la consecución de un terreno, el cual se consiguió antes del tiempo estipulado y ocho meses después, en agosto de 1973, el Gobierno del Estado adquiría parte de ese terreno denominado "La Cementera", ubicado en la Carretera Federal 23 Colotlán-Jerez, Zac., en las inmediaciones de lo que hoy es el Centro Universitario del Norte, de la Universidad de Guadalajara y la cabecera municipal de Santa María de Los Ángeles, Jalisco.

A unos 6.5 kilómetros de distancia de Colotlán. La transacción del terreno se hizo por conducto del dueño del mismo, Sr. Benjamín Sánchez Robles y el Gobernador del Estado, Lic. Alberto Orozco Romero, por un monto de 350 mil pesos, dando un monto inicial y el resto a la firma de la escritura.


La rumorología

Desde los primeros meses de 1973, se rumoraba en Colotlán la creación de una secundaria oficial, generando todo tipo de comentarios y de altas expectativas entre la población, sobre todo en los adolescentes que estaban por terminar la educación primaria en la generación 1972 - 1973, puesto que serían ellos los primeros beneficiarios.

Entre otras cosas, se comentaba que sería una escuela muy grande, con suficientes aulas muy bien equipadas, con instalaciones como: talleres, canchas deportivas, alberca, laboratorios y un gran terreno para hacer prácticas y aprender técnicas agrícolas y ganaderas. También se decía que contaría con personal altamente capacitado, incluso, que los egresados terminarían sus estudios con un documento que certificaría que estaban aptos para ejercer algún oficio como: carpintería, soldadura y electricidad, industrias rurales o la crianza de ganado y la agricultura.

Quienes egresaron del nivel de primaria en junio de 1973 fueron muy afortunados, pues sería el momento justo en el que iniciara labores la nueva escuela secundaria en Colotlán, a ellos les tocaría estrenar la institución educativa. Pero no sólo a ellos, varios alumnos que ya había cursado el primer ciclo de educación secundaria en la Mixta por Cooperación se dieron de baja y se inscribieron en la Escuela Tecnológica Agropecuaria 289. A decir de algunos de ellos, no se arrepintieron de haber repetido un ciclo escolar de educación secundaria; según ellos, valió la pena el cambio.

Y se llegó el día de la inauguración... Todas las instituciones educativas del municipio habían iniciado desde septiembre el ciclo escolar 1973 - 1974, menos la ETA. Aún no se concretaban los trámites, faltaba resolver algunos pendientes de la plantilla de docentes y una pequeña parte de material de oficina y mobiliario escolar. Una vez resueltos los últimos pendientes, se preparó todo para que se inaugurara el primero de octubre de 1973, en el que las autoridades civiles y educativas se dieron cita en el recién construido plantel para llevar a cabo el protocolo correspondiente, mismo que se hizo estando presente un representante del Gobierno del Estado, el señor Presidente Municipal, los miembros del Patronato Proconstrucción de la escuela y quien sería el primer director de la escuela, Roberto Loera Perea. Además de las autoridades, se contó con la presencia de quienes conformaron el cuerpo directivo, docente, administrativo y de servicios, así como 110 adolescentes con ganas de vivir la experiencia educativa que esta institución ofertaba.

Entre otras personalidades presentes en el protocolo de inauguración de la ETA 289 fueron: Lic. Antonio Sánchez De León, Presidente Municipal; señor Luis Humberto Gálvez Pérez, Tesorero Municipal; Salvador Santoyo, Oficial Mayor del Ayuntamiento; el doctor Enrique Leyva Urbina; Eliseo Castañeda Valdés, los profesores Felipe Valdez Pacheco, J. Gertrudis Ramos Estrada, Azael Ku Balán y Antonio Venaderos.

El personal directivo, docente, administrativo y de servicios era el siguiente:

o Director: Maestro Roberto Loera Perea

o Secretaria: Esther Horcasitas Reyes.

o Docentes:

o Ciencias Sociales: Francisco Chávez Rubio.

o Ciencias Naturales: Nélida Azuara Barragán.

o Matemáticas: Gustavo Vaquera Contreras +.

o Español: Rafael Monroy Sánchez.

o Orientación Vocacional: Clementina

o De Léon Sánchez (sólo de Oct - Dic).

o Agricultura e Industrias Rurales: Enrique Ovalle Pérez.

o Ganadería: Elías Molina García.

o Taller Básico: Alfredo Ramírez Cruz.

o Auxiliares de Intendencia:

o Pedro Sierra +.

o Manuel Vázquez Valdés.

o Manuel Huízar Pacheco.


Al siguiente ciclo escolar 1974/75, se incorpora Santa García García sustituyendo a Francisco Chávez Rubio y la maestra Aydé González Arámbula sustituye a Nélida Azuara, el maestro Jaime Salas Pinal llega por Gustavo Vaquera Contreras, ya que se fueron por cambio de adscripción. También se incorporó la maestra Clementina de León, pero a la asignatura de Inglés. Llegaron dos auxiliares administrativos, María Concepción Pinedo Vega y Macrina Pinedo Pinedo.


Los primeros años, mucho trabajo

Como toda institución que inicia, la ETA 289 lo hizo con lo más elemental, dos aulas, un laboratorio para física, química y biología, un taller sin maquinaria, un espacio para la cooperativa escolar, los sanitarios, un espacio para la dirección y un patio cívico. No se contaba con canchas deportivas, se improvisaba una de volibol y una de futbol en alguna parte del terreno sin construir, la cancha de básquet bol se construyó en el segundo año de funciones de la escuela.

El personal directivo, docente y de servicios de la escuela, así como los padres de familia y el mismo alumnado tuvieron que colaborar y trabajar para transformar la institución, cosa que todos hacían con mucho gusto gracias al liderazgo que ejercía el director. Entre otras actividades que se hacían eran: deshierbar y limpiar el terreno, reforestar y regar los árboles, acarreo de piedra y arena del río, el cual no queda lejos del inmueble, y todo lo que era necesario para que la escuela luciera cada día mejor. Lo mismo se hacía en el terreno donde se construyó la escuela como en el terreno donde se hacían las actividades agrícolas, en "La cementera", al cual se asistía en la clase de agricultura y se hacían actividades como deshierbar, regar, labrar la tierra y cosechar.

Se contaba con un pequeño tractor, el titular de la materia daba clases de manejo a los alumnos.

De esa misma manera se construyeron las zahúrdas, corrales para aves, huertos familiares, etcétera.

Se compraron los primeros cerdos y en los huertos se cultivaban jitomates, rábanos, zanahorias, cebollas y otros.

Todo marchaba bien en la escuela porque existía una coordinación entre el director, el personal y los padres de familia, quienes a su vez estaban pendientes del desempeño escolar de sus hijos.


El financiamiento para actividades agropecuarias

Una forma de obtener recursos para las diferentes actividades agropecuarias que se emprendían, fue la conformación de una cooperativa, tipo compra de acciones, que era como una cuota que los padres de familia, a través de los alumnos, aportaban y con ella se compraban los insumos necesarios para esas actividades y al final del ciclo escolar se le entregaba al papá o a su hijo el capital que había puesto, más las ganancias que había generado por las actividades realizadas. Por supuesto que había quienes reinvertían el capital o todo el monto recibido para seguir financiando ese tipo de actividades que realizaba la escuela).

Las primeras generaciones de la Escuela Tecnológica Agropecuaria 289 asistían a la escuela por la mañana y por la tarde, durante el horario matutino de 7:00 am a 1:00 pm. Se impartían las materias de Español, Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Educación Física. Y en horario vespertino de 3:00 a 7:00 se impartían las tecnologías y talleres como Agricultura, Ganadería, Industrias Rurales, Apicultura, Soldadura y Electricidad, Deportes, Danza, Pintura, Dibujo, Teatro, Música, Declamación, Oratoria, etcétera.

Cabe mencionar que la ETA hacía actividades de proyección a la comunidad, entre otras, La Hora Social, que consistía en un programa artístico literario que se desarrollaba en la plaza principal o en un lugar público para que la población lo disfrutara y se diera cuenta de las actividades que realizaban los alumnos en la escuela, así mismo se realizaban exposiciones de los trabajos realizados.


El ambiente escolar

Las autoridades escolares y los docentes generaban un ambiente basado en la disciplina, la productividad, la responsabilidad y el respeto, por lo que se generaba una convivencia armónica entre el alumnado, los docentes, padres de familia y toda la comunidad escolar. Cuando había algún incidente o alguien cometía alguna falta, rápidamente se le pedía presentarse en la dirección y si el caso lo ameritaba se llamaba al padre de familia, a quien se informaba lo que estaba pasando. De esa manera no se dejaban crecer los problemas y la solución era pensada en el bien del alumno y que éste no perdiera su derecho a la educación.

Para que no fueran tan notables las diferencias sociales o económicas entre los estudiantes, se implantó un uniforme escolar obligatorio, era de color caqui, con corbata, había el de gala y el ordinario.

Sólo los miércoles era día en el que se podía vestir con la ropa que cada uno tuviera o quisiera, con su ropa personal. El corte de pelo debía ser corto, si alguien se lo dejaba largo, el director lo invitaba a que se lo cortara y por lo general atendían su observación. Pocos mostraban rebeldía ante la autoridad, sabían que, si lo hacían, el director contaba con el apoyo de los padres de familia.

Los desfiles de las diferentes celebraciones cívicas, como hasta la fecha, el contingente de la Escuela Tecnológica Agropecuaria 289 era el atractivo, la gente se esperaba a ver qué novedad presentaba y por lo general eran cuadros plásticos en los que representaban los sucesos que se conmemoraban, también presentaban pirámides, saltos de garrocha, salto de altura, saltos al aro de fuego, y otros espectáculos deportivos o artísticos como tablas rítmicas y bailables o cantos alusivos).

Hasta la fecha, estas escuelas, hoy llamadas Secundarias Técnicas, han dado una atención especial al deporte, se trabaja como una disciplina que ayuda a los adolescentes a "descargar" sanamente su energía y a canalizarla positivamente. Por lo anterior, cada año se organizaban los juegos INTER-ETAS, hoy INTER-SECUNDARIAS TÉCNICAS, en los que se participaba inicialmente a nivel interno para sacar selecciones y posteriormente a nivel regional, para después asistir a los eventos estatales; aunque cabe mencionar que no sólo son deportivos, sino también académicos y culturales, compitiendo en ellos los alumnos más destacados en cada disciplina deportiva, académica o artística).

Como es sabido, cada director, con el tipo de liderazgo que ejerza, imprime su "sello" en la gestión que realiza y de ello depende la aceptación, el reconocimiento, la productividad y el prestigio que tienen los centros escolares. En el caso del primer director, tal vez por las circunstancias de ser una escuela en pleno nacimiento, las condiciones le obligaron a realizar acciones diversas para atender cada una de las problemáticas que presentaba la nueva institución. Una de sus grandes habilidades es que hizo amistad con los personajes que dominaban la política y con aquellos que ostentaban puestos de autoridad en los gobiernos locales, lo que le facilitó muchas veces la solución a los grandes retos que implicó su función al frente de la escuela, lo que hizo ganarse el aprecio y sobre todo el reconocimiento de alumnos, padres de familia y de la población en general.


Los años setenta

Durante los años setenta y principios de los ochenta, la atinada gestión del profesor Roberto Loera Perea hizo que esta escuela viviera una de las épocas más productivas y de mayor liderazgo en el municipio y la región. Poco a poco se iba consolidando tanto en materia de infraestructura y equipamiento escolar, como en la mejora de la plantilla docente y de servicios, lo que hacía que la gente percibiera que el personal hacía una labor educativa relevante y significativa a favor de sus alumnos.

A mediados del ciclo 1975 - 1976 se empiezan a hacer los preparativos para el egreso de la primera generación de alumnos; la escuela está lista para entregar a la sociedad a un grupo de jóvenes preparados y dispuestos a proseguir con sus estudios a nivel de bachillerato. El profesor responsable de Orientación Educativa hizo lo propio, aplicando diferentes exámenes y entrevistas a futuros egresados para apoyarlos a tomar la mejor decisión para elegir el tipo de bachillerato que habrían de cursar, puesto que nos invitaban a seguir en el mismo tipo de instituciones técnicas, industriales o agropecuarias.

El director inició con reuniones con padres de familia para preparar la ceremonia y los eventos de clausura, así como para motivarlos a que siguieran apoyando a sus hijos en su preparación académica hacia una carrera profesional.

Fue el día 30 de junio de 1976 la ceremonia de graduación de aquella primera generación de egresados.

Era tanto el interés del director porque los egresados de la ETA 289 siguieran estudiando que, al saber que no se contaba con una institución a nivel de bachillerato en la región, él mismo gestionó una preparatoria que dependiera de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, que funcionó sólo una parte del ciclo escolar 1976 -1977, institución que recibió a algunos egresados de la citada escuela y de la Secundaria Foránea recién oficializada. También, por ese tiempo funcionaba en Colotlán una Escuela Normal Para Profesores de Educación Primaria, en Servicio con Sistema Abierto (ENPEPSSA) que preparaba a docentes que ya laboraban en escuelas, pero carecían de un título. Esta escuela formadora de docentes abrió las puertas a algunos solicitantes egresados de la ETA adquiriendo posteriormente el título de Profesores de Educación Primaria. Hubo también quien ingresó a la Academia Comercial "Pitman", que preparaba a jóvenes para el trabajo en oficinas como Auxiliar en Contabilidad, Mecanografía, Archivonomía, etcétera. Aquellos exalumnos, cuyos padres hicieron el esfuerzo por enviarlos a estudiar fuera de Colotlán, ingresaron a preparatorias de Zacatecas, Aguascalientes, Guadalajara y otros lugares que les ofrecían condiciones para llevar a cabo ese nivel de estudios. En el ramo de la Educación Tecnológica Agropecuaria, la institución que ofrecía estudios a nivel bachillerato con carrera técnica, eran los Centros de Estudios Tecnológicos Agropecuarios, y uno de los más cercanos era el CETA 30 de Pabellón de Arteaga, Aguascalientes, al que no faltó quien se inscribiera al mismo.

Para fortuna de los egresados de la primera y segunda generación de la ETA, en el ciclo escolar 1977 - 1978 se crea la Escuela Normal Experimental de Colotlán, Jalisco. ENECO, que absorbe a gran cantidad de esos egresados de secundaria, ya que en ese tiempo este era el nivel antecedente a la Educación Normal. La preparatoria gestionada por el maestro Loera Perea cerró pronto sus puertas, puesto que, por un lado, no se logró la incorporación a la Universidad Autónoma de Aguascalientes y por otro, para ese tiempo (1978) se iniciaron las gestiones para crear una preparatoria de la Universidad de Guadalajara. Aunque abrió sus puertas hasta el día 8 de septiembre de 1980.

Durante el año de 1978, la Secretaría de Educación Pública hace una reingeniería en la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGTA) y crea la Dirección General de Educación Secundaria Técnica, lo que dio pie a que las Escuelas Tecnológicas Agropecuarias (ETA) se transformaran en Escuelas Secundarias Técnicas (EST), así la ETA 289 se transforma en EST 17. Cabe mencionar que la ETA 289 pertenecía al Estado de Aguascalientes y posteriormente a Zacatecas, ya que la subdirección a la que pertenecían estaba administrada por regiones. Al convertirse en EST todas pasaron a administrarse por sus propias entidades federativa, en este caso, lo que es hoy la Secretaría de Educación Jalisco.

Tanto la Escuela Normal como la Preparatoria Regional de Colotlán, vinieron a representar un parteaguas en la educación del municipio y de la región, y años más tarde, en marzo del año 2000, el Centro Universitario del Norte, de la Universidad de Guadalajara, generó un impulso trascendental en la vida cultural, educativa, económica y social de nuestra región. La presencia de esas instituciones de nivel medio superior y superior aumentó significativamente el nivel académico de los habitantes de la zona norte de Jalisco y sur de Zacatecas, puesto que ya no se tenía que emigrar a otros lugares para poder estudiar y la gente de bajos recursos, con un poco de esfuerzo pudieron y actualmente pueden dar educación superior a sus hijos. Se hace la anterior referencia en el sentido de que son directamente beneficiados los alumnos que egresan del nivel de secundaria, sin embargo, con la apertura de la preparatoria semiescolarizada, muchos adultos que en su tiempo no pudieron cursar este nivel de estudios, se han visto ambién beneficiados y han podido estudiar alguna profesión ya en edad adulta, a la vez que trabajan y encabezan una familia.

No puede faltar la mención de la creación en Colotlán del Módulo del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Jalisco (CECYTE)), mismo que tiene sede en el vecino municipio de Totatiche, y es una institución de nivel medio superior creada en el año 2008 que ofrece la oportunidad de estudiar el bachillerato con una carrera a nivel técnico profesional como Programación y Ventas.


La despedida del primer director

Durante el ciclo escolar 1980 - 1981, la escuela tuvo un significativo incremento en la matrícula, su buen prestigio y buenos resultados hacían que cada vez más padres de familia prefirieran inscribir a sus hijos en este plantel, por tal razón, el maestro Roberto Loera Perea inició los trámites para que la Secretaría autorizara un turno vespertino, lo cual se logró posteriormente a través de quien lo sucedió en la dirección de la escuela. Desafortunadamente, por ese mismo tiempo el maestro Roberto tuvo algunas desavenencias con algunos padres de familia inconformes; al parecer, los motivos eran, entre otros, que los alumnos tenían como obligación vender algunos productos que se fabricaban en la clase de Industrias Rurales como: queso, chorizo, longaniza, algunas carnes frías, etc., y por supuesto no todos los padres estaban de acuerdo con esta situación, misma que se hizo cada vez más tensa y que llegó a hacerse del conocimiento de las autoridades estatales, al grado que éstas le propusieron al director pensar en su cambio para bien de él mismo y según ellos, de la propia institución. La situación golpeó anímicamente al profesor y a su familia, quienes consideraron la propuesta, y el maestro Roberto Loera anuncia su futuro cambio de adscripción. Para la mayoría de quienes lo conocían, algunos exalumnos y padres de familia, resultó una noticia nada agradable, pues habían sido testigos del trabajo, la dedicación, el prestigio, l
a evolución y el progreso que el director había dado con su liderazgo a la institución.

Y así todo tiene un principio y un fin, a veces para bien, otras para mal, y en el inicio del ciclo escolar 1981 - 1982, Roberto Loera Perea deja la dirección para cambiarse de adscripción a la localidad de Los Azulitos, municipio de Lagos de Moreno, Jalisco, a fundar una nueva escuela. El cambio fue benéfico para él porque se acercaba a su tierra. Sin lugar a dudas, con su partida, dejó un gran reto a su sucesor y la gestión institucional sufriría una notable transformación.


domingo, 28 de julio de 2024

Carta de Basilio Terán a sus superiores en 1861

Por: José Alonso Serrano Campos

Hace tiempo que sigo la pista de las obras y legado que dejó el padre Basilio Terán, además de su biografía poco se sabe de lo que hizo por este pueblo de Colotlán desde mediados del siglo XIX, pues los registros históricos refieren solo que por ser ámplia y conocidas sus obras, no las mencionan, por lo mismo muchas se perdieron en el tiempo.

Comenzó su encomienda como sacerdote en Colotlán los primeros días de noviembre de 1848, fue hasta que el Señor Cura de Colotlán Andrés López de Nava le encargara el Curato de Colotlán el 6 de marzo de 1859, una de sus más grandes obras fue la culminación de la Parroquia de San Luis Obispo,el 8 de septiembre de 1862 la bendijo, permaneció más de 40 años trabajando para la iglesia de Colotlán hasta su deceso el 30 de noviembre de 1890.

En una carta de su puño y letra que envió a sus superiores por encargo de una circular, de la cual él mismo da cuenta, describe interesantes detalles de aquel Colotlán de 1861 (año y medio antes de bendecir la parroquia), en su carta (recién localizada en los archivos del Obispado de Zacatecas, de la cual tuve acceso y transcribo íntegro el contenido para todos ustedes, infinitamente agradecido con el Padre Jorge Gordiano por su intercesión) destaco su sencilles y entrega para sus feligreces y para sus superiores, letra impecable de aquel tiempo, una redacción bien cuidada y congruente.

Señores Gobernadores de la Sagrada Mitra

En cumplimiento de la circular fecha cuatro del próximo pasado (marzo de 1861), relativa a que informe al personal de este Juzgado Eclesiástico sobre el número de sacerdotes que hay en este curato, si cumplen o no con su ministerio y en los términos en que lo desempeñan, si ha habido eclesiásticos que no perteneciendo a esta parroquia, hayan permanecido poco o mucho tiempo en ella y si han administrado o no los sacramentos y finalmente que manifieste el estado que guarda el culto con expresión del número de iglesias y capillas que hayan en esta jurisdicción.

En cuanto al primer punto digo: que, desde el seis de marzo de mil ochocientos cincuenta y nueve, día en que me encargó el curato el señor Dr. D. Andrés López de Nava hasta la fecha, no ha habido más sacerdotes adscritos en esta parroquia, que el que suscribe de treinta y ocho años de edad, el presbítero Don Pablo Sánchez de veintinueve y el Presbítero D. Jesús de Anda de cuarenta y él que reside en Huejúcar ayuda de esta parroquia a donde fue destinado por ese superior gobierno.

En cuanto al cumplimiento en su ministerio de los dos casos que me acompañan, nada tengo absolutamente de qué quejarme, porque de uno y otro estoy más que satisfecho. El presbítero Don Pablo Sánchez que es el único que me ayuda a llevar en la cabecera del curato toda la pesada carga que las circunstancias han puesto sobre mis hombros, es uno de los mejores sacerdotes que conozco, jamás le he oído la más ligera expresión de disgusto por más grande que sea el quehacer  que se le presente, pues en el confesionario, en el púlpito y en la cabecera de los enfermos, ya sea dentro o fuera de la población, siempre se le ha visto desempeñar sus obligaciones como a un digno ministro de Jesucristo; y en ocho meses que estuve enfermo en el año pasado, lo vi con gusto no desatender ni sus obligaciones ni las misas, que por hallarme gravemente enfermo, le había encargado y solamente cuando vino a este lugar el Coronel Rojas, me dejó solo por razones que no puedo por ahora exponer.

El presbítero D. Jesús de Anda por hallarme a una distancia de ocho o más leguas de la cabecera, no he podido ser un testigo ocular del modo que cumple con sus obligaciones, pero según estoy informado por personas fidedignas de aquella población, sé que no se le ha observado falta alguna en el desempeño de su ministerio.

Además de los dos dignos eclesiásticos, de que he hecho mención, se haya en este lugar el Presbítero Don Silvestre Pacheco, ministro antiguo de esta parroquia y separado del ministerio hace más de dos años por licencia de ese superior gobierno, y el que, a pesar de sus enfermedades, siempre ha estado dispuesto a obedecer mis deseos y voluntad en aquellas cosas que, ni el padre Sánchez, ni yo, hemos podido hacer por las muchas ocupaciones que se nos han presentado.

Por lo expuesto verán V.V. S.S. las razones que he tenido para no establecer las conferencias morales que están mandadas, porque hallándose el presbítero D. Jesús de Anda, que es uno de los compañeros de mucha distancia de la cabecera, no me ha parecido prudente citarlo a las esperadas conferencias, cuando en la ayuda de parroquia tiene mucho que hacer, del cual tendría que desatenderse por lo menos dos días para venir a cumplir con ese precepto. Al presbítero D. Silvestre Pacheco por estar separado del ministerio, jamás le he dicho nada respecto de esto, porque no sé si tengo alguna autoridad para hacerlo. El Presbítero Don Pablo Sánchez que es quien se turna conmigo en los trabajos del ministerio, no me ha parecido necesario fijarle algunas horas para estudiar, porque como es bastante el que hacer para los dos, muchas veces no tenemos campo ni para comer; pero a pesar de esto, cuando estamos desahogados, no nos desatendemos de esta obligación.

En cuanto al segundo punto que comprende la citada circular, diré que en dos años que llevo de encargado de este Curato, los únicos eclesiásticos que han citado en esta Parroquia sin pertenecer a ella, son los siguientes: el señor cura Don Félix Palomino quien hace tres meses poco más o menos que se haya en Santa María de los Ángeles; el Padre Fray Luis del Real, religioso del convento de Nuestra Señora de Guadalupe, que está en María de la Torre desde el tiempo de su exclaustración; el Padre Fray Santiago Esparza, religioso del convento de Nuestra Señora de la Merced de Zacatecas, que estuvo en esta ciudad cosa de quince días, colectando una limosna para un colateral que, según me informó por sus licencias, se estaba fabricando en su mismo convento. El Padre Don Buenaventura López quien no estuvo aquí más de una noche y esto fue muy al principio de la revolución; el Padre Fray José María Malabehar también del Convento de Nuestra Señora de Guadalupe, y el que en su tránsito para la sierra del Nayarit permaneció tres días en Santa María de los Ángeles. Todos estos sacerdotes han administrado los sacramentos después de haber ocurrido a este juzgado eclesiástico.

Antes de informar a V.V. S.S. sobre el número de capillas que hay en toda esta jurisdicción, y del citado que guarda el culto que sea esto que se refiere el tercer y último punto de la circular, comenzaré por hacer una manifestación franca y sincera de mis actos más notables, para que después de examinados con toda imparcialidad, me digan V.V. S.S. sí he obrado bien o mal.

En el año de cincuenta y cinco fui comisionado por el señor cura Dr. D. Andrés López de Nava para que abriera una función en el vecindario de esta ciudad, para ayuda de los gastos que tenían que erogarse en seguir trabajando el magnífico templo que hace como un siglo comenzaron los antiguos en este lugar. Al principio produjo un buen resultado mi comisión, pues hubo meses que reuniera cerca de cien pesos con los que y con quince pesos que daba la fábrica, y treinta la hermandad de la vela perpetua, se pusieron en gran movimiento los trabajos de la iglesia; pero vino la revolución y con ella la pobreza, pues mortificados y enfadados los vecinos de tanto préstamo, de tanto robo y de ver sus giros paralizados, comenzaron a dejar en mi compromisos poco a poco, hasta que viendo yo que no les era fácil seguir contribuyendo como comenzaron, los dejé de molestar, sin embargo, cuando esto sucedía ya estaba enrazada la iglesia y puestas todas las bóvedas.

Al salir desterrado de esta parroquia el Señor Cura Dr. D. Andrés López de Nava, estaban los trabajos paralizados y los fondos absolutamente escasos, pues no contaba ni con un centavo, y aún dos mil ochocientos pesos de cofradías que estaban a réditos en poder de dos vecinos de esta ciudad, se habían consumido ya en el templo con licencia de ese superior gobierno. Viéndome pues sin recursos, ocurrí con el Señor Dr. D. Andrés López de Nava hasta Guadalajara, para que me dijera, si podía gastar mil pesos que supe debía a la iglesia el señor D. Rafael Felguerez, de un rancho que se le había vendido por el mismo Sr. Cura, mucho antes de su destierro; su contestación fue favorable y en el momento comencé a contratar los materiales necesarios para el cimborrio, creyendo que con esta cantidad lo acabaría pero me engañé, pues apenas tuve para dar principio, y muy pronto volví a quedar como antes. Más existiendo en poder del presbítero D. Silvestre Pacheco, Mayordomo de fábrica de esta parroquia algunas piezas de plata, y otras en la capilla que llaman del Hospital; y estando por otra parte expuestas, no solamente a la ambición de las fuerzas que han tocado estos puntos, si no también a la de los ladrones, y aún a la de los mismos indios, en manos de los que iban desapareciendo paulatinamente; me decidí a quitarlas de ese riesgo, gastando su valor, que fue de mil setecientos sesenta y nueve pesos, en la fábrica material de la iglesia. Debido a esto, he avanzado muchísimo en la obra, y para dentro de un mes o mes y medio tendré el gusto la satisfacción de verla concluida. Si hice bien o mal en dar este paso, VV. SS. serán quienes lo resuelvan, sujetándome desde ahora si hice mal al fallo que contra mí se dictare por esa superioridad.

Además del templo que se está concluyendo, hay en esta cabecera otras tres capillas tan miserables que da vergüenza entrar a ellas. Una es la del señor San Nicolas Tolentino, otra de Sr. Sn. Lorenzo y la última que llaman el Hospital, y en la que no se celebra por haberla hecho cuartel las últimas fuerzas que tocaron esta ciudad.

Fuera de la cabecera, hay en Santa María de los Ángeles Ayuda de Parroquia, un buen templo de bóveda y una capilla contigua al mismo templo.

En Huejúcar también Ayuda de Parroquia, además de la iglesia principal, está el Santuario de Nuestra Señora del Tránsito que aún no se concluye, pero sin embargo se celebran en él, los oficios divinos, otra capilla contigua a la que sirve de parroquia y la de San Pedro.

Hay también capilla en el pueblo de Tlalcosahua, en el rancho del Fraile, en el de Bocas, en San José de los Márquez, en María de la Torre, en el pueblo de Atotonilco, en la Hacienda de Huacasco, en el rancho del Refugio y en el pueblo de Santiago. En todas estas iglesias y capillas con excepción del Fraile, se celebran los oficios divinos, y aunque no he podido encontrar en el archivo de este curato las correspondientes licencias de algunas de ellas, sin embargo, como siempre han estado en ejercicio, entiendo que estas más bien se han extraviado, que el que se hayan erigido sin la licencia necesaria, las licencias que pude hallar son: la del templo que está por concluirse en esta ciudad, la del rancho de Ma de la Torre, la de el de Bocas, la de el Tránsito en Huejúcar y la de el de Atotonilco.

La única función solemne que se celebra anualmente en esta ciudad es la de Sr. San Nicolás el día diez de septiembre, y la que no cuenta con más fondos que las limosnas que se colectan el día del Santo, y entre año, de las que llevo un libro por separado que presentaré cuando lo dispongan VV. SS.

Respecto a misas cantadas, no hay en la cabecera más de cuatro cada mes que son la del día primero, el cuatro, el diez y nueve y el viernes último, habiendo en las tres primeras, exposición de su majestad en todo el día. Los fondos con que se cuenta para estas misas, son los de la vela perpetua para el día primero, las limosnas de los vecinos para el día cuatro y diez y nueve, y para el viernes último los restos insignificantes de la extinguida cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, a quien se cantan las misas de ese día.

En la ayuda de Parroquia y demás capillas de la feligresía, no hay más de una misa cantada cada año al Santo Patrón, y cuyas misas se celebran con las limosnas de los fieles.

En la fábrica, no hay absolutamente ningunos fondos como se cercioran VV. SS. por las cuentas que me ha presentado el Sr. Presbítero Don Silvestre Pacheco, que es el mayordomo, y que tengo el honor de adjuntar a este informe. De suerte que para lo sucesivo no sé que medidas tomar para todos los gastos más necesarios que tienen que cubrirse.

Como los ornamentos que había en esta cabecera, estaban muy roto y desaseados, los desbaraté para quemar el latón y auxiliarme con lo que necesitaba para hacer cinco nuevos de unas telas que hace cinco o más años que la caridad de nuestro dignísimo e ilustrísimo Prelado Dr. D. Pedro Espinoza, regaló a esta Parroquia y que no se habían hecho por falta de recursos. Además de estos cinco nuevos, formé otros dos de las telas viejas que me parecieron mejores.

En las demás iglesias y capillas de esta feligresía, aunque todas están habilitadas con lo necesario para que se celebren los oficios divinos, sin embargo, respecto a ornamentos, están lo mismo que estábamos en la cabecera.

La predicación en este lugar, no ha llegado a faltar, si no cuando he citado muy enfermo o muy ocupado, como lo podrán decir todos los de la feligresía. Lo mismo sucede en Huejúcar en donde solamente por ahora hay Padre de pie.

Si no he mandado a ese superior gobierno los estados de nacidos, casados y muertos, en todo el tiempo que ha transcurrido desde que estoy con el encargo del curato, no ha sido por morosidad, o desprecio de las órdenes superiores, sino porque ignoraba absolutamente tal disposición. Pero ahora tengo el honor de remitir a VV. SS. uno, de dos años de cuyo tiempo soy responsable; que dando entendido que en lo sucesivo los mandaré oportunamente.

Las licencias de los eclesiásticos adscritos en esta parroquia están en corriente.

Si no he dado el lleno necesario a las intenciones y deseos de VV. SS. no ha sido porque me falte voluntad para hacerlo, sino más bien porque no he tenido el tiempo que para esto necesitaba, pues hace muy pocos días que recibí la circular, y no he querido perder la oportunidad de que se me ha presentado.

Colotlán, abril 22 de 1861 (fue un día lunes)

Basilio Terán



sábado, 27 de julio de 2024

Mapa del centro de Colotlán año 1842


Por: José Alonso Serrano Campos

En los archivos del obispado de Zacatecas se encuentra, entre muchos documentos interesantes acerca de la iglesia de Colotlán, un mapa que por intercesión piadosa del sacerdote Jorge Gordiano, tuve acceso para tomar de ahí esta imagen, donde se describe la distribución del centro de Colotlán en el año de 1842.

El mapa, aunque no contiene rúbrica de quién lo elaboró, se podría atribuir al sacerdote de aquel entonces, Pbro. José Tadeo Suarez. En 1835, a iniciativa del presbítero Tadeo Suárez, habían continuado los trabajos de construcción de una iglesia de piedra comenzada años atrás, para lo cual los feligreses ayudaban con trabajo, carretas para acarreo de material y limosnas, recordemos que Basilio Terán la inauguró el 8 de septiembre de 1862.

Para esa época la fisonomía de la ciudad de Colotlán se transformaba. Parte del curato y la huerta adyacentes al antiguo convento franciscano habían sido vendidos desde 1827 por el señor cura Ignacio Suárez, por estar convertidos en “terrenos tirados” sin beneficio para el aumento y hermosura del pueblo.

En 1831 gracias al testimonio de los indígenas más ancianos, hijos del pueblo, como Gregorio Saldaña, de 87 años, labrador viudo y Marcos Marcelo Escobedo, de 73 años, se confirmó que esos terrenos siempre se habían reconocido como propiedad de la iglesia y nunca del fondo de la comunidad, y con ello los compradores españoles pudieron construir sus casas dentro del perímetro del pueblo; entre ellos: Rafael del Real, Rafael Rivera, don Vicente Sánchez y Francisco Casillas.

El 12 de agosto de 1839, el cura don José Tadeo Suarez elaboró un escrito en el cual defendía la propiedad del terreno de la nueva iglesia; con respecto a los otros, argumentó que se podrían vender, como anteriormente lo había hecho su antecesor, el padre Ignacio Suarez.

Colotlán mantenía la división de su población indígena en los tres cuarteles coloniales: Tlaxcala, Soyatitán y Tochopa, bien organizados y con autoridad para presentar peticiones y realizar trámites ante las instancias civiles y eclesiásticas.

Así describió en la parte baja de la hoja de este mapa lo siguiente:

De este mapa que comprende el número de varas de todo el terreno correspondiente al corte conciliar del curato viejo de Colotlán, con sus piezas fabricadas, que se conocerán por las letras del abecedario, y demás alejadas fábricas que hay en sus lados, la escala y va en forma siguiente:

La A significa la capilla de vuestra señora de los Dolores.

La B la casa del S. D. Rafael Rivera.

Las dos C.C. son de D. Vicente Sánchez.

D las casas del señor licenciado D. J. de Jesús Escovedo.

La E todo el terreno despoblado que ocupaba la huerta de nuestro convento viejo que fue de los CC. Franciscanos, incluso terreno en que está ubicada la parroquia nueva que se cita fabricando.

La J la parroquia.

G. el cementerio que servía a la iglesia vieja que cayó el día 30 de diciembre del año de 1804.

La H las casas de alto donde vive D. Miguel del Real, juntas propiamente el convento de nuestros CC. Franciscanos. Compuesto de piezas bajas y altas, ambos con claustros de arcos, aun que llanos, pero en su fábrica muy buenos, con la correspondiente pila de bañarse, pozo de lazo y patio.

La Y es el corto terreno que reconoce el citado D. Miguel del Real por suyo que no cita fabricado; también se demuestra la plaza y algunas calles. Queda concluida sucintamente la explicación del indicado mapa que se ve formado. Salvo yerro de pluma o cálculo. Añadiendo que…. (ilegible).

Firmada en Colotlán, con fecha noviembre 3 de 1842.

-Aunque no se describe en el texto, se pueden apreciar otros detalles interesantes en el mapa:

Los cuatro puntos cardinales en cada una de las orillas de la hoja.

El dibujo de un gran árbol en la parte correspondiente a la letra E donde se lee “Árbol de Meza” en donde también dice “terreno despoblado”.

Llaman la atención los nombres de las calles que en aquel año las menciona: “Calle de la Parroquia de San Luis”, actualmente “Niños Héroes”, “Calle de San Nicolas”, hoy se llama “Basilio Terán” y la principal llamada “Calle Real ahora Nacional”, actualmente es la calle “Hidalgo”.

Otro dato interesante es el que refiere a los actuales “Portales”, en el mapa dice “Parián comenzado”, posiblemente en aquel año se tenía proyectado un mercado en ese sitio hacia la plaza principal.

También refiere el “palacio” donde está actualmente (no se menciona municipal pues aún era la cede del Octavo Cantón), en la esquina frente a la capilla de nuestra señora de los Dolores menciona la casa de los Saldañas, de Don Germán López y la casa del señor cura Suarez (actualmente es un negocio comercial).

A un costado de la iglesia, en la esquina, la casa de don Luis Suarez y enseguida la casa del señor don Ignacio Suarez.

En el mapa también se aprecia en una pequeña línea dibujada la escala utilizada de 100 varas castellanas. La vara de Burgos (castellana) se generalizó en Asturias desde el año1801. En esa escala representa: 1 vara = 0.835905 metros. Misma que se usaba para las carreras de caballos cuando decían que correrían a 200 varas = 167 mts. aprox.

Por último, se aprecian en el mapa los números de las mediciones en varas hechas en aquel entonces.


jueves, 25 de julio de 2024

Mapa del estado de Jalisco, 1867

Así se veía el mapa de Jalisco en 1867, cuando se consideraba como ciudades principales Guadalajara, Lagos, Atotonilco, Sayula, Ahualulco, Autlán, Colotlán, Zapotlán, Lago de Chapala y Tepic, que en esos años era parte del estado.


 

sábado, 29 de junio de 2024

Hubo una vez teléfonos públicos en Colotlán

Por: José Alonso Serrano Campos 

Par de teléfonos en los portales
El teléfono móvil ha hecho que apenas queden cabinas telefónicas, fueron un éxito en los 90 y principios del nuevo milenio, cuando niño, hace más de 30 años, el teléfono fijo de casa era algo muy valorado, una casa valía más si se entregaba con teléfono, al nivel de una cochera o una alberca incluida.

Como vivíamos en una época donde no todos tenían teléfono en casa y los teléfonos celulares solo se veían en series de ciencia ficción, los teléfonos públicos eran numerosos y muy útiles, incluso proliferaron los negocios dentro de locales con teléfono público, al tiempo de los ciber cafés en distintas calles del pueblo, principalmente en la zona centro.

Tras varias pruebas, en 1889 el primer teléfono público del mundo se instaló en un banco de Hartford (Connecticut). El resultado fue tan satisfactorio que se empezaron a instalar en las principales calles de las poblaciones.

Colotlán se sumó a la comunicación, poquitos teléfonos había en los hogares pero se contaba con una caseta telefónica que sirvió por muchos años en la farmacia de don Raul Vázquez Felgueres, por la calle Obregón, casi esquina con Independencia.

Hace días pasó por mis manos la fotografía de las cabinas que se instalaron a principios del año 2000 y estratégicamente se colocaron más en distintos puntos de la población, en los portales de la plaza, había además frente a edificios públicos como el DIF, la jurisdicción, el IMSS, en algunas esquinas como enfrente de la Gota de Agua y así por distintos lugares.

Principalmente de tarjeta con un chip que disponía de saldo de 20 30 50 o 100 pesos, las llamadas costaban entre 1 y 3 pesos el minuto.

Seguramente hubo de monedas antes, no lo recuerdo, pero duraron poco, porque enseguida cambiaron los teléfonos a otros con distinta tecnología, había quienes podían “truquear” los teléfonos retirando las tarjetas en cierto momento, meter otro tipo de objetos y así poder hablar por más tiempo.

Hasta que los teléfonos móviles provocaron su desaparición, a partir de ese momento todo cambió; dejamos de llamar a lugares para empezar a llamar a personas. Hoy son piezas de museo. A veces le cuento a mi hijo de su uso y existencia en el pasado. Me mira con cara de que está escuchando algo de los libros de historia…creo que me estoy haciendo viejo.


sábado, 11 de mayo de 2024

Frases populares del pueblo

Por: José Alonso Serrano Campos

SERÁ EL SERENO

Aunque la expresión tuvo origen en las calles del México del siglo XIX, la historia empieza siglos atrás en otro continente.

El Sereno era el encargado nocturno de vigilar las calles, regular el alumbrado público y en determinados barrios de abrir las puertas. En algunas épocas y países, también solían anunciar la hora y las variaciones atmosféricas. Era habitual que estuvieran armados con una garrota o chuzo, y usaban un silbato para dar la alarma en caso necesario. Este oficio existió en España y en algunos países de Sudamérica desde el siglo VXIII.

Estos vigilantes nocturnos se acompañaban de una linterna para cuidar el sueño de los vecinos, también fueron llamados serenos porque en sus rondas gritaban "las doooce y toodo sereno", anunciando la hora y la tranquilidad nocturna. El sereno, se asocia así a un ambiente apacible, a un lugar que de la sensación de bienestar.

El sereno era la figura de autoridad en el ambiente nocturno, así que cuando un trasnochado percibía algo a la distancia, escuchaba pasos o ruidos extraños en su caminata, dudoso y con nerviosismo, al ver acercarse a una figura desvanecida por la oscuridad, decían: "Será el sereno, pero no se ve su linterna?" Esta idea alude a un momento de incertidumbre sobre qué o quién es lo que mueve las emociones, pero también las causas de aquello que nos sucede. Será el sereno? pero puede ser cualquier otra cosa.


SEPA LA BOLA

Cuando la Revolución Mexicana se encontraba activa existían levantamientos armados por grupos conformados por hombres y mujeres, a los que se les conocía como ‘la bola’, en referencia a la bola de gente que se congregaba.

De acuerdo con la Comisión de Consultas de la Academia Mexicana de la Lengua, el probable origen de la expresión ‘sepa la bola’ es una analogía a Dios, en particular a ‘¡sepa Dios!’, frase que a mediados del siglo XIX se empleaba en México con el valor de ‘muchedumbre’, ‘reunión desordenada’ o ‘grupo bullicioso’.

La expresión supone que ese grupo reunido tomaba decisiones y si alguien no sabía lo que ocurría, tendría que congregarse a la reunión para estar en sintonía.


LE CAYÓ EL 20

significa darse cuenta de algo, si no entendíamos algo que nos estaban diciendo o que estaba pasando podemos decir “no me caía el 20”. O cuando no sabemos si alguien ya comprendió algo se puede decir “¿ya te cayó el 20?”, también puede sustituir a frases como “captar la idea”, “darse cuenta”, o alcanzar la comprensión, como por ejemplo al madurar y cambiar una conducta, alguién puede decir, por ejemplo, “ya me cayó el 20, por eso dejé la bebida”.

Y es que la frase originalmente alude a elementos que ya no forman parte de la vida cotidiana de la mayoría de los mexicanos: Las monedas de 20 centavos y los teléfonos públicos de monedas. Se decía que “ya cayó el 20” cuando la moneda caía desde la ranura donde la insertabas y podías empezar a hablar por teléfono, ya que antaño, los teléfonos públicos usaban solamente monedas de esa denominación.


LEER LA CARTILLA

Es sinónimo de reconvenir, reprender o echar la bronca a alguien si no cumple como corresponde. Procede de los tiempos de la fundación en 1844 de la Guardia Civil por Francisco Javier Girón, duque de Ahumada, quien se encargó de elaborar un reglamento militar que inculcase a los futuros guardias los valores del cuerpo. Así nació la cartilla, un manual que recogía todas las normas disciplinarias, incluidas la obligación de afeitarse tres veces a la semana, limpiarse las uñas, mantener correctamente la higiene, no perder ningún botón ni corchete del uniforme o no usar palabras malsonantes o palabrotas. Periódicamente, los mandos leían la cartilla en público a los guardias y comprobaban que cumplían el reglamento. No hacerlo era motivo de sanción o hasta de expulsión del cuerpo.

Desde entonces, la expresión leer la cartilla fue empleada en la vida diaria cuando hay que recordarle a alguien sus obligaciones o regañarle si se las ha saltado.


A CARTA CABAL

Se trata de una locución proverbial, dándole como significado: ‘Con plenitud, o de manera absoluta’. Otras obras enciclopédicas nos ofrecen acepciones como ‘Con firmeza, seriedad y honradez’ o ‘Se dice de las personas intachables e íntegras’.

Es algo complicado encontrar el origen de la locución y es más que probable que esta surgiera del cruce de dos distintas y que venían a significar cosas muy similares, como  ‘Carta de crédito’ y ‘Crédito cabal’, tal como señala el artículo titulado ‘UNA EXPRESIÓN RESTRINGIDA QUE INDICA GRADO SUMO «A CARTA CABAL. (UN HOMBRE DE BIEN/HONRADO A CARTA CABAL)»‘, de Rosa María Espinosa Elorza y publicado en 2008.

En el citado artículo nos explica que una ‘Carta de crédito’ (también llamada ‘Carta de creencia’) hacía referencia a un salvoconducto que se expedía antiguamente (por monarcas, gobernantes y personas poderosas) a un individuo por el cual se daba fe de la honradez e integridad del mismo y que vendría a ser una especie de pasaporte que le permitía ser recibido por autoridades o desplazarse entre distintos lugares y reinos con total libertad.


YA SACÓ EL COBRE

Esta expresión nos remite a la actividad minera durante la época Colonial, según se cuenta, cuando los mineros comenzaban a cavar y encontraban cobre en lugar de plata se creía que era una mala señal pues hacía referencia a que el ansiado metal se estaba agotando.

Por otro lado, se dice que dicha frase data de cuando comenzaron a usarse las monedas de oro. La razón es que, desde ese entonces, había quienes falsificaban estos objetos y bañaban con oro monedas de cobre (asegurando que eran de oro puro). Debido a esto, la gente comenzó a morder las monedas que recibían: si se dañaban quería decir que eran de otro material.


CHUPÓ FAROS

Por lo general cuando utilizamos la frase “ya chupaste faros” es para referirnos a alguien que fracasó en el intento de algo, que terminó con algo o que su ciclo ha concluido.

Sobre este término se tiene registro a partir de la Revolución Mexicana, el sitio es.wiktionary.org señala que a los condenados a muerte se les permitía fumar un cigarro, como si se tratara de su último deseo y las leyendas urbanas suponen que se trató de uno de la marca “Faros” porque ha sido una de las más populares.

Aunque podría tratarse de un mito que ha pasado por generaciones y se ha magnificado porque la empresa Tabacalera Nacional, la que comenzó a producirlos, lo hizo hasta 1918, cuando los enfrentamientos para derrocar al porfiriato estaban casi a su término, y estos cigarros comenzaban a tomar su vuelo de popularidad, consagrándose como cuatro años después.


CHINGÓN 

Sobre el origen de esta palabra hay una versión más popularmente aceptada, apunta a la época de la Revolución Mexicana, a inicios del Siglo XX, que habla sobre que surge entre las filas del Ejército Villista, al mando de Doroteo Arango o mejor conocido como Pancho Villa.

Soldados especializados solían hacer trincheras y colocar ametralladoras para frenar el avance de los enemigos. Las ametralladoras eran adquiridas en los Estados Unidos y tenían inscrita la palabra 'Browming Machine Gun Co.', por lo que las personas que operaron estas armas fueron apodadas como 'machingon' y con el paso del tiempo quedó como 'chingón'. 


LA CHAMBA

“Chamba” es una palabra que se refiere a “trabajo” o “empleo” y su origen se remonta a la migración de braceros nacionales hacia Estados Unidos en la década de 1940; cuando sus contratos concluían, debían acudir a la oficina del “Chamber of Commerce” (Cámara de Comercio) para renovar sus permisos de trabajo. En la Chamber, con el paso del tiempo se fue degenerando y coloquialmente se dice: “Voy a la ‘chamba’” o “voy a ‘chambear’”. 


SE LO BOTÓ LA CANICA

Generalmente la usamos para decir que alguien se volvió loco o perdió la cordura, esto viene de que antes de que se inventaran las corcholatas, a los refrescos los tapaban con una canica y a esta la aseguraban con una brea especial, pero era muy común que, al transportar los refrescos, estos se agitaban demasiado y el gas botaba la canica, haciendo que estos se “alocaran” y se derramaran todos.


AGUANTE VARA Y AGUANTAR BÁSCULA

Proviene de los azotes recibidos, ya sea como niño o tal vez también como esclavo en tiempos pasados (leer el libro "México bárbaro" de John Kenneth Turner).

Y se usa para alentar a alguien para seguir adelante, como diciendo "solo un poco más", "resiste", "espera por ahora, no digas nada", "soporta un poco más, ya se arreglará este problema".

También, si uno ha cometido un error puede significar "no te quejes, tuviste una equivocación y ahora debes aceptar las consecuencias".

A veces puede usarse de forma ligera para decir "espérame un poco", "ahora te atiendo", "dame un minuto".

En la minería, los trabajadores eran pesados antes y despues de su jornada laborar para comprobar que no llevaban minerales extraidos en su cuerpo asi se daban cuenta si se habían robado algo, el castigo era estar colgados de las manos por dos o tres días.


A OJO DE BUEN CUBERO

Según diversas fuentes, el origen de la expresión estaría relacionado con el antiguo oficio de cubero (persona que, de forma artesanal, fabricaba las cubas -una especie de bidones o tinajas- en las que se almacenaba el vino).

La cuba era, además de un recipiente, una medida de capacidad; y ya que no existía o no se utilizaba en el oficio del que hablamos ningún tipo de artilugio para la medición, la exactitud de la capacidad de la cuba dependía, por tanto, de la pericia del fabricante (en este caso el cubero).

De ahí que primero, en el ámbito rural y luego a nivel general, se comenzase a utilizar la expresión «a ojo de buen cubero» cada vez que alguien se refería al hecho de medir algo valiéndose únicamente de la percepción y de la vista.


QUEDAR DE A 6

Los orígenes de la expresión se desarrolló en el entorno militar, en esa época (siglo XIX) la principal arma de guerra era el cañón, los más comunes de cuatro y seis pulgadas, medida utilizada según el sistema métrico de donde eran elaborados, principalmente el Reino Unido.

Cuando la bala de cañón era disparada era garantía que ocasionaría importantes daños, sobre todo las de seis pulgadas, fue así que “quedarse de a seis” comenzó a utilizarse para referirse a un asombro de grandes magnitudes.


A MEDIOS CHILES

Una frase coloquial que significa “medio hacer” o “medio borracho”. se debe a un dicho popular originado en el mercado de La Merced en la Ciudad de México, donde los trabajadores cortaban chiles poblanos a la mitad para utilizarlos a manera de cono para servir aguardiente, caña, tequila o mezcal.

Los trabajadores se tomaban varios “medios chiles” mientras descansaban antes de volver al trabajo, por lo que se hizo popular esta frase para referirse a alguien que ha tomado algunas copas de alcohol, pero sin alcanzar el total estado de ebriedad.


A LO QUE TE TRUJE CHENCHA 

En primer lugar “truje”, que en este caso es una pronunciación antigua que refiere a “traje”, pasado del verbo “traer”, por su parte, “Chencha” es el hipocorístico (diminutivo) del nombre Inocencia o Crecencia.

Es una historia de la época del Porfiriato de un matrimonio en el que la esposa se llamaba Crecencia, en una ocasión, el matrimonio salió a las labores del campo y Crecencia se distrajo por un momento, a lo que el hombre llamó su atención diciéndole: “¡a lo que te truje, Chencha!”, entonces podría decirse que la frase se traduce a: “a lo que te traje, Crecencia”.


A TAMBOR BATIENTE 

Cuando algo se anuncia a "tambor batiente" (figuradamente batiendo el tambor y haciendo mucho ruido) es que se hace triunfalmente y dando mucha difusión a la noticia.


EL DEDO GROSERO  

El gesto del dedo grosero tiene un origen que es poco conocido y remonta a la Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre franceses y británicos. El rey Felipe VI de Francia dio la orden de amputar el dedo medio de cualquier inglés capturado tras la batalla. Su objetivo era que estos no pudieran volver a manejar un arco.

No obstante, tras la batalla, los ingleses resultaron victoriosos y mostraron con orgullo su dedo medio intacto a los cautivos franceses, como un símbolo de su triunfo. Por lo tanto, el significado de este gesto no es lo que muchos asumen.


¿Quiénes fueron fulano, mengano, zutano y perengano que son tan nombrados?

Realmente fulano, mengano, zutano y perengano no existieron o al menos no hay hecho histórico alguno para que algunos personajes llevasen estos nombres.

Se trata de cuatro formas gramaticales que se utilizan para aludir a alguien del que no se sabe su nombre o no se quiere decir por cualquier motivo.

• La palabra fulano proviene del árabe fulān (فلان) que quiere decir “persona cualquiera” y es el más utilizado de los cuatro, siendo el más socorrido a la hora de echar mano de algún ejemplo: “Ha venido un fulano preguntando por ti” o “Le pondrán una placa conmemorativa que dirá ‘aquí descansa fulano de tal’”. Del árabe llegó al español y de allí se extendió a toda Hispanoamérica.

• Mengano también proviene del árabe: man kān, cuyo significado es ‘quien sea’ y suele utilizarse (en la mayoría de ocasiones) en segundo lugar y acompañado de fulano y/o zutano. Además pueden llevar otros determinantes: “A ese fulano y a ese mengano no los quiero ver por aquí”.

• Zutano proviene de citano y este, muy posiblemente, de la palabra latina scitānus, que significa “sabido”. No se sabe bien el porqué se añadió a la coletilla, pero en algunas ocasiones también se coloca en segunda posición, tras fulano.

• Perengano es una palabra más reciente y la de menos uso de todas ellas. No se han encontrado raíces en otras palabras antiguas y/o de otros idiomas, lo que hace pensar que puede ser una combinación que se realizó del apellido Pérez con la palabra mengano.

Los cuatro pueden ir en diminutivo (Fulanito, Menganita…) y con apellido (De Tal, De Cual…), por aquello de hacerlos más solemnes.

Cerillos de la tienda de Pascual Rodríguez

 Por: José Alonso Serrano Campos Pascual Rodríguez Leaños nació el 9 de diciembre de 1875 en el rancho del Carrizal, municipio de Colotlán, ...