martes, 4 de enero de 2022

Colotlán en los últimos años - 1992

 

Por: Lic. Renato Haro Ortega

Fue escrito a finales de 1991 y principios de 1992.

En el marco de los 400 años de la fundación de Colotlán, celebrados un año antes.

Este estudio pretende, de manera sencilla y basada sólo en los recuerdos, hacer un esbozo de cómo se transformó Colotlán en los últimos 40 años. De aquella vida que transcurría provinciana y recatada, con muchas carencias de comodidades modernas, pero compensado con muchas satisfacciones de orden moral y espiritual.

Quizá un ejemplo tangible de lo que pasó a nuestra sociedad sea la transformación física del pueblo y la destrucción de las viejas y seculares casas de altos y gruesos muros de adobe por las modernas construcciones, unas que conservan cierta estética y otras que rompen por completo el perfil tradicional de nuestro pueblo.

Colotlán llega a los tiempos actuales con un renovado espíritu de progreso. Sus habitantes han sufrido las vicisitudes de la historia de México en grado heroico, a causa del aislamiento geográfico. Los habitantes de Colotlán se han endurecido en las luchas intestinas y, al iniciarse el siglo, el pueblo ha perdido en gran parte su pasado indígena y sobrevive con el predominio de su parte mestiza; el idioma que se habla en la región es el castizo, sobre todo en las rancherías, donde hasta hace pocos años se hablaban palabras que nos remontan al español del siglo XVII y XVIII. Todavía hoy así hablan los viejos. Pasados los acontecimientos de la Revolución Mexicana y los sucesos de la guerra cristera, que en nuestra región fueron intensos (centrándose en las poblaciones de Huejuquilla el Alto, Mezquitic y Totatiche, que a través de la sierra se comunicaban) y finalmente terminados los avatares de la educación socialista, que aquí también tuvo sus mártires, Colotlán llegó a una época de tranquilidad donde la vida transcurría apaciblemente regida por las costumbres, las fiestas religiosas y las cívicas, y uno que otro acontecimiento inesperado que rompía la monotonía del diario acontecer.

Era Colotlán un pueblo pequeño, con sus habitantes bien identificados, unidos por acontecimientos comunes, vividos desde el inicio de la Revolución. Unidos hasta en sus discordias, aquella que antes había entre la “gente decente” y el peladaje —y que en Colotlán se cristalizaba en los dos andenes de la plaza principal: el de adentro destinado a la gente importante, el de afuera a la gente menuda y en las serenatas de los domingos y los días de fiesta— había desaparecido. Existía un sentimiento de igualdad entre ricos y pobres y un gran respeto.

Los que por su trabajo o por herencia tenían una posición económica desahogada, trataban con gran diferencia a los que se ocupaban de menesteres más humildes, fueran artesanos, medieros o pequeños propietarios. Sus casas eran igualmente limpias y decorosas, y amuebladas con la misma austeridad. El trato y el lenguaje eran de gran sencillez, pero de mucha dignidad. Y así se visitaban unos a otros, se solicitaban servicios, y los pleitos y diferencias se ventilaban en un marco de reserva y discreción. En esos años de los cuarenta a los sesenta fue Colotlán una sociedad de lo más parecida a las utopías que desde Platón, entre los griegos, y otros autores del Renacimiento v la Edad Moderna pretendieron establecer como modelo de convivencia social. Me refiero al ámbito social y familiar, porque en lo político las consigas venían de arriba, de las autoridades del estado o de la federación.

Al llegar la década de los cincuenta era Presidente Municipal Agustín de Ávila Mayorga (durante los años 1950, 1951 y 1952). Rico de abolengo, como se decía en aquellos años, don Agustín hizo un gobierno como le permitieron los escasos ingresos del Ayuntamiento (en aquellos años estos pueblos de la región avanzaron con recursos propios de sus habitantes, que siempre cooperaban en las obras), ya que el abandono de los gobiernos federal y estatal era casi absoluto, centrados éstos en hacer grandes sus capitales. No había nada o casi nada para la provincia, y menos para esta apartada región, que nadie conocía ni siquiera de oídas.

Durante su administración se construyó el edificio para la Escuela Secundaría por la calle Juárez, donde ahora funciona la Escuela de Niños; colaboraron intensamente Rafael Haro Márquez, como Presidente de la Junta de Mejoramiento; Francisco Ortega, don Lauro Martínez, Cuco Raygoza, y varias personas más. Esta escuela comenzó a funcionar posteriormente, hasta el año de 1958, y luego dejó ese edificio para ocupar el actual, siempre con la cooperación de los padres de familia y de la colectividad en general.

Por estos años era Colotlán una población limpia, con sus calles empedradas en tiempos de Faustino Hernández, el año de 1937. No había todavía agua entubada: la gente sacaba el agua de sus pozos, v para beber se compraba agua zarca, que vendía una señora llamada doña Lorenza, quien recorría diariamente el pueblo con sus burros cargados con jarrones de barro, y la fresca agua para consumo de los habitantes.

Muchas familias tenían destiladoras de cantera, donde el agua se purificaba por filtración y se conservaba fresca.

La electricidad era proporcionada por una planta instalada en el edificio del viejo molino de trigo, llamado de Santa Isabel, que antes fuera propiedad de don Juan Martínez y de don Juan de Dios Zulueta y para esos años era ya propiedad de Antonio Maldonado, hoy radicado en el Estado de México y dedicado a molinos de masa. La luz llegaba al oscurecer, y terminaba a las 10:30 11 de la noche. Toño Maldonado también tenía una alberca y unos baños con agua caliente que eran muy solicitados por los jóvenes de la ciudad.

En el renglón de la educación funcionaba una escuela oficial de niños y una escuela de niñas, así como la Escuela Particular Incorporada “Progreso”, dirigida por Adelaida de la Isla, siendo maestras distinguidas Lola Ortega, hoy religiosa de San José de Lyon, radicada en México, D.F. con el nombre de sor Miriam; Elvira Ramos, hoy casada y radicada en Torreón, Coahuila; Ildelisa Campos, también casada y radicada en México, D.F. Todas ellas excelentes maestras.

El comercio en Colotlán había sido pujante desde el siglo pasado y principios del actual. Durante la Revolución decayó y posteriormente se reorganizó. Para estos años eran comerciantes en ropa Agustín de Ávila Mayorga, Rafael Haro Márquez, Alberto Macías Romero, Lauro A. Martínez, Ramón Ruiz Campos, Alberto Berumen Robles, Fortino Navarro Samaniego (que ocupaba el lugar que habían sido de don Filiberto Mayorga y don Felipe Macías Romero); posteriormente iniciaron los comercios de Genaro Robles Mota, Fabio A. Ruiz Ortega y Juan Pablo Herrera Serrano.


Las principales tiendas de abarrotes eran las de José Ortega del Real, Romualdo Ortega del Real, Carlos M. de León, Manuel de León, Andrés Torres, Rafael Haro Márquez, Rosendo Saldaña y Nicolás Ortega.

Había también carnicerías, siendo las principales las de don Isauro y Luis Humberto huerta Alejo (la del segundo todavía existe y es una de las mejores de la ciudad), Simón Navarro Alejo, Auxilio Pérez, José Álvarez y la de José de Jesús Navarro Alejo. Actualmente se suman las de Manuel Quiñones, padre e hijo, José Manuel huerta y la muy reciente de Lalo Montoya. Por aquellos años era muy común que los habitantes de los ranchos, y varios vecinos de la cabecera, usarán huaraches, y era célebre la huaracharía de Lino Álvarez en el mercado, y la de Jesús Haro en su casa de la calle Marcos Escobedo. Este también era curtidor; tenía su tenería, así como J. Guadalupe Alejo, Martín Hernández, la familia Frausto y Crescencio Pinedo. Costureras de renombre eran en Colotlán Sarita Godina, Carlota Robles, Florita Arellano y Delfina Huízar y hermanas. Sastres distinguidos fueron Marcos Rubalcaba y don Domingo Rubalcaba. El primero desarrolló en Colotlán su actividad y posteriormente se trasladó a la ciudad de Guadalajara, donde su clientela lo siguió por la finura de sus trajes, actualmente se encuentra retirado y radica en la capital del Estado.


 Por la calle Cuauhtémoc, frente al actual mercado, abría sus puertas la dulcería de don Luis Torres, en donde podían encontrarse los chocolates más finos del país. Médicos había muy pocos, se recuerda a José León Oropeza, Raúl Vázquez y Héctor Martínez. Toda la población disfrutaba del pan que elaboraba don Eugenio Martínez, Juan Magallanes y Esteban Solano. Los molinos de nixtamal que comenzaban temprano a trabajar eran de Antonio Maldonado, Esteban Domínguez, don José de Jesús Moreno y Luis Solano. Era famosa y bien surtida la frutería de don Jesús Sánchez, hoy retirado. J. Refugio Ortega tenía una paletería. Don José Ortega del Real fue pionero en la instalación de una estación de gasolina, refaccionaria, y posteriormente la gasera. Uno de los primeros en dar servicio de alquiler de vehículos fue don Manuel Jara Carreón, también se recuerda a Abundio Soriano, y posteriormente a Rafael Flores y Nicolás Quesada y sus hijos, que actualmente permanecen activos en ese ramo.

La talabartería, actualmente tan extendidas, estaba representada en aquellas fechas por Nacho Quesada, Toto Gálvez, Cruz Fernández y los hermanos Carrera.

Durante el año de 1953 fue presidente municipal José Ortega del Real. En 1954 dejó la presidencia a don Felipe Macías Romero, y de nuevo la asumió durante el año de 1955. Posteriormente, en las administraciones municipales siguientes, José Ortega habría de tener una decidida participación y colaboración en las importantes obras que mejoraron la calidad de vida de los colotlenses.

En 1956 llegó a presidir el H. Ayuntamiento J. Refugio Raygoza Pacheco, hasta el año de 1958. Fue la primera de tres administraciones municipales que dirigió como Presidente Municipal, todas ellas muy fructíferas, que cambiaron el aspecto de nuestra ciudad.

En esta primera etapa, destaca su intervención muy valiosa para la construcción de la Presa de Tenasco levantado en la Boquilla, municipio de Santa María de Los Ángeles, Jalisco, que beneficia a muchos predios de ese municipio y del de Colotlán. Fue una obra grandiosa para la región y para lograrla intervinieron también el entonces diputado federal profesor Diego Huízar Martínez y Rafael Haro Márquez. El interés despertado por el Gobernador del Estado licenciado Agustín Yáñez Delgadillo y la colaboración de funcionarios como el ingeniero Guillermo Lugo Sanabria, director entonces de la Comisión Federal de Jalisco, hizo posible esta magna obra que mucho habría de beneficiar a los campesinos de la región, con mayor razón ahora que se encuentra llena a plenitud, después de varios años de no recibir el caudal de agua necesario. Cuco Raygoza intervino posteriormente para la construcción de los canales de riego de la misma presa.

Durante la escasez de maíz que se presentó el año de 1957 por la falta de lluvias, el señor Raygoza, apoyado por personas distinguidas del municipio, como Rafael Haro Márquez y José Ortega del Real, se dio a la tarea de comprar 500 toneladas de maíz en Wisconsin, Estados Unidos, que en la época representó la cantidad de cien mil pesos, suma muy fuerte, pero gracias al apoyo de las personas mencionadas y del propio Presidente Municipal, logró traerse ese maíz para beneficio de los habitantes de Colotlán.

En ese periodo se arregló la plaza principal y el kiosco de la misma. Se hicieron las gestiones necesarias para la introducción del sistema de agua potable; Rafael Haro Márquez donó el terreno y ahí se construyó la caseta en el barrio de Chihuahua. Se acondicionó el nuevo rastro municipal, que se había comenzado desde la administración de don Agustín de Ávila Mayorga. Y en septiembre de 1958 inició sus actividades la primera secundaria de la región por cooperación, resultando su primera directora Hermelinda Huízar Márquez. La construcción del edificio se había iniciado desde años antes, como ya se dijo. Esta escuela posteriormente pasó a ocupar otro edificio construido también por cooperación de los padres de familia y habitantes de esta ciudad, en el lugar llamado Parque del Campo Santo, al oriente de la ciudad. Hasta la fecha han egresado 30 generaciones de alumnos, aproximadamente. En 1975 dejó de ser por cooperación y se integró al Sistema Estatal de Secundarias. Se iniciaron las labores de construcción del nuevo edificio siendo presidente municipal Benjamín Navarro Alejo. Han sido directores Víctor Manuel Márquez Huízar, Luis Arellano Enciso, y la actual, María Elena Macías Ortega.

La administración municipal de Otoniel Navarro Márquez, que comprende el periodo de 1959-1961, representó un importante avance en la administración de servicios básicos para elevar el nivel de vida de la población. Era diputado local Faustino Hernández Vázquez, originario de esta población -había sido presidente municipal en 1937- figuraba como jefe de control político de la Cámara de Diputados del Estado de Jalisco. En diciembre de 1959 entró en servicio el sistema de agua potable, siendo su primer encargado Luis López Álvarez. Posteriormente quedaría como responsable Pedro Macías Orozco, Felipe Valdez Pacheco, Agustín Olague Rivera y el actual Víctor Mota Álvarez. En marzo de 1961 llegó a Colotlán la energía eléctrica continua, uniéndose al sistema federal. Durante este mismo año entró en operación el nuevo Rastro Municipal, iniciado varios años antes, también comenzó una etapa nueva en materia de salud y asistencia, al iniciar sus actividades el Centro de Salud, siendo su primer encargado el doctor Óscar Escobar Valenzuela. De lo dicho se desprende que este periodo fue vital para el progreso de Colotlán, y se contó con el auxilio y la aportación generosa de personas, instituciones, clubes, funcionarios y, desde luego, la dirección del Presidente Municipal.

En la administración municipal de Juan González Valenzuela, fino y distinguido colotlense, lamentablemente desaparecido poco tiempo después de terminar su periodo de Gobierno, se construyó y empezó a funcionar la nueva escuela de niñas llamada “Marcela González de Lutherot”, en memoria de la madre de Salvador Lutherot González, colotlense radicado en México, D.F., quien donó la mitad de la construcción; la otra mitad fue donada por el Gobierno del Estado. Habían sido directoras de esta escuela Aurora Huízar, de grata memoria, tía del profesor Víctor Manuel Márquez Huízar, Nicolasa Ramos Aréchiga, Laura Elena Sánchez Valenzuela, José Navarro Salazar y la actual Cordelia Montañez Talamantes.

En relación a planteles educativos, se había mencionado al Colegio Jalisco, antes Escuela Particular Incorporada "Progreso", que desde el año de 1934 había iniciado con algunos salones que mandó arreglar el cura Ignacio Gallegos; posteriormente se repararon salones por órdenes del cura José Rodríguez. En 1954 llegó a la parroquia Candelario Ayala, quien comenzó a ampliar la escuela con nuevos salones y el patio del fondo, donde había un corral. Arregló una casa para religiosas, mandó llamar a hermanas para que se encargaran del Colegio y, a partir de 1956, se inició una nueva era con el nombre de colegio Jalisco, incorporado al sistema federal y dirigido por religiosas, primeramente de una congregación, las hermanas del Divino Pastor, y luego las actuales, hermanas mínimas de María Inmaculada, cuya directora, muy enérgica y activa, es la hermana María Elena Herrera Serrano, originaria de esta ciudad. Desde el año pasado, el Colegio Jalisco cuenta con secundaria y en este septiembre se iniciará la segunda generación de alumnos.

La segunda administración municipal de J. Refugio Raygoza Pacheco abarca el trienio 1965-1967. Fueron años políticamente difíciles, pues había una gran división entre los habitantes de Colotlán. Sin embargo, con apoyo de vecinos distinguidos, se logró la introducción del sistema de drenaje a la población, servicio indispensable y sin el cual no hubieran podido ejecutarse obras de arreglo a las calles de Colotlán. A pesar de que algunas personas se opusieron abiertamente, el drenaje se construyó y entró en operación en este trienio. La primera feria regional de Colotlán se llevó a cabo en 1967.

Benjamín Navarro Alejo se hizo cargo de la Presidencia Municipal durante los años de 1968-1970. Fue Secretario y Síndico del H. Ayuntamiento Agustín Olague Rivera, y Tesorero primeramente, Mario de Santiago Sánchez y, posteriormente, Rosa Córdoba Cameros. Era diputado federal el licenciado Leopoldo Hernández Partida, y diputado local Primitivo Ávila León. Durante su administración se gestionó la adquisición de un campo para aterrizaje de aviones en el lugar donde actualmente se construye el aeropuerto de Colotlán, en la Laguna, habiendo donado el terreno J. Refugio Haro, aunque como hizo la donación verbalmente, posteriormente su hija exigió, y le fue dada, una indemnización por dichos terrenos.

Durante este período se dio gran realce a la Feria Regional, con exposición ganadera en el lugar del campo deportivo, y contando con el apoyo de Salvador Mayorga Cameros, entonces Presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco. Asimismo, por gestiones del diputado federal Leopoldo Hernández Partida, se municipalizaron dos terrenos que aparecían como federales. El primero de ellos, la vieja Escuela de Niñas, hoy terreno donado por el H. Ayuntamiento donde funciona la Escuela Preparatoria Regional. Otro, el terreno de la antigua Escuela de Niños, donde se construyó el actual mercado Hidalgo, en las calles de Niños Héroes y Cuauhtémoc.

Los años siguientes, 1971-1973, tocó al licenciado Antonio Sánchez de León presidir la administración pública municipal. J. Refugio Raygoza Pacheco fue Presidente del Consejo de Colaboración Municipal y, aprovechando su experiencia, el Cabildo se abocó a adoquinar algunas calles de la población, las primeras y más céntricas y las de la Plaza Principal. Se construyó el nuevo mercado municipal, llamado Hidalgo, que posteriormente fue ampliado por Fabio A. Ruiz Ortega. Asimismo, en el año de 1971, contando con el apoyo muy valioso del diputado local José Mendoza Padilla, se compró un terreno para que funcionara la Escuela Secundaria Técnica número 17, que comenzó sus cursos en el año de 1973. Fue primer director de la escuela Roberto Loera Perea, siguió durante varios años Efraín Ruiz Rivera y el actual es el profesor Isidro Moreno Chávez.

Regresó Cuco Raygoza Pacheco para su tercera, y hasta ahora última administración municipal, quizá la más fructífera de las tres, ya que durante los años 1974-1976 se demolió la vieja Presidencia Municipal que había sido reconstruida por Agustín Rivera entre 1928 y 1929; después del incendio provocado por Pánfilo Natera en 1914 se construyó el nuevo y actual edificio de la Presidencia Municipal con fondos del gobierno estatal, presidido por el licenciado Alberto Orozco Romero. También el Auditorio Municipal a un costado de la Presidencia. Se remodeló el Jardín Corona, frente a la Parroquia, y se adoquinaron varias calles de la población. En el año de 1967, administración también de Cuco Raygoza se había instalado el servicio telefónico de larga distancia y posteriormente el automático. Raúl Vázquez Felguérez sigue siendo su encargado.

Tocó a don Ramón Mayorga Sánchez, Presidente Municipal del periodo de 1977-1979, terminar algunos detalles y propiamente estrenar la nueva Presidencia Municipal. Faltaban los canceles de las puertas principales y de todas las oficinas, así como mobiliario y cortinas. El día que tomó posesión de la Presidencia Municipal plantó un laurel de la india, que se encuentra muy grande, en la parte oriente y ojalá llegue a ser tan grande y frondoso como aquel que conocimos en el centro de la misma parte oriente del jardín, que era orgullo de Colotlán, y que había sido plantado por Ismael del Muro siendo Jefe Político del Cantón de Colotlán, el año de 1912. Era todo un espectáculo ver las bandadas de miles de pájaros que todas las tardes, antes de anidarse, ejecutaban un ritual de vuelos encontrados. Al decir de muchos visitantes en pocas ciudades de la República habían visto un árbol tan frondoso y bien desarrollado como ese laurel de la India, que, lamentablemente, a causa del excesivo peso de los pájaros anidados, y de la misma longitud de sus ramas, se desgajó primero en dos partes, sobreviviendo una parte, por unos años más, hasta que al fin cayó alrededor de 1975.

Don Ramón tuvo como Secretario y Síndico al licenciado Antonio Gómez Quezada primero, y posteriormente a Judith Mayorga Jara. Tesorero Municipal fue Germán Dávila Ruiz. Era diputado federal José Mendoza Padilla y local el profesor Urbano Ortiz Carranza. Durante su administración se compraron cinco hectáreas de terreno a José Ortega del Real, quien las vendió a bajo precio, para construir la Escuela Normal Experimental de Colotlán, y le tocó poner la primera piedra en el año de 1977 y la inauguración en 1979. Esta escuela se fundó bajo la inspiración del maestro Misael Macías Velázquez, originario de esta región, con la ayuda de las autoridades y de varias personas que apoyaron la idea, como el profesor J. Gertrudis Ramos Estrada, profesor Felipe Valdez Pacheco, Ignacio Alemán, Manuel Herrera, y otros. Inició sus actividades en septiembre de 1977, primero utilizando las instalaciones de la escuela conocida como del profesor Pinto, después en el local de la Escuela de niñas, donde hoy funciona la Escuela Preparatoria Regional; luego en la escuela llamada del Cerrito, para, finalmente, en 1979 ocupar sus instalaciones propias, que son muy amplias y cada día mejoran, como podemos constatarlo los habitantes de esta ciudad. La Escuela Normal Experimental de Colotlán ha sido cobijo y sustento espiritual a diez generaciones, que suman aproximadamente 682 egresados, alumnos de la región y de los Estados de Nayarit, Zacatecas, y hasta de Durango. Fue su primer director el profesor Camilo Acevo Gutiérrez. Siguieron varios directores; recordando al profesor Cáceres Villafaña, y al actual director, originario de esta población y muy conocido nuestro, el profesor Francisco Javier Pinedo Villa.

Durante esta administración se compró el terreno y se construyó la Unidad Deportiva Municipal, ubicada por la salida de Colotlán hacia Zacatecas. La Plaza Principal fue remodelada en su aspecto actual, con adoquinamiento de los andenes, bancas metálicas, y el barandal que protege el jardín interior.

La administración de Ramón Mayorga igualmente gestionó la construcción y perforación de un nuevo pozo artesiano, que fue aprobado y tocó a la siguiente administración la edificación del mismo. Se compró equipo para sondear la tubería de agua potable, y se fundó un Jardín de Niños aprobado por Yolanda Castilleros de Romero de Velasco. Se empedraron varias calles de la ciudad, y se ayudó económicamente a varias escuelas del municipio. Su esposa, Carolina Jara de Mayorga, colaboró intensamente. En el año de 1977 se estableció en Colotlán la Delegación Regional de Tránsito del Estado. En 1978 se echó a andar la Delegación Regional de Catastro. En este mismo año y durante 1979, empezaron a funcionar líneas telefónicas en los domicilios. También, en este año, tuvimos ya la comunicación completa por pavimento con la ciudad de Zacatecas.

Al iniciar la década de los ochenta, tocó a Fabio Alonso Ruiz Ortega ocuparse de los asuntos públicos del municipio, como Presidente Municipal. Colaboró Germán Dávila Ruiz como Secretario y Síndico, y Encarnación Navarro Rubalcaba como Tesorero. Fue diputado federal Manuel Ojeda, de la Liga de Comunidades Agrarias y local el licenciado José Luis Leal Sanabria.

De las obras ejecutadas por esta administración destacan la perforación equipamiento, la nueva red, y el depósito para el nuevo pozo instalado al oriente de la ciudad, y que vino a dotar a la población de más agua potable, ya que el primer pozo instalado era ya insuficiente. Se instalaron 432 butacas en el Auditorio Municipal. Se construyó el puente sobre el río Colotlán, camino al Hepazote. Se hicieron trámites ante la Federación y el Estado para la construcción de aulas y un laboratorio en la Escuela Normal Experimental de Colotlán. Se apoyó la construcción de la nueva secundaria, ya siendo del sistema estatal. Se amplió el Mercado Hidalgo, para dejarlo al doble de su capacidad inicial. Se adoquinaron 16,000 metros cuadrados de calles, resultando en total 22 cuadras adoquinadas. Se instaló nuevo alumbrado en las calles de la ciudad, con lámparas de manufactura estadounidense. Se construyó el centro DIF-Municipal a un costado del templo de San Nicolás, así como también la Biblioteca Pública Municipal, a la que se dotó de libros y una enciclopedia. Y finalmente, se apoyó la instalación de la Escuela Preparatoria Regional de Colotlán, dependiente de la Universidad de Guadalajara, donando el terreno y edificio que fuera la vieja Escuela de Niñas, y apoyando la construcción de varias aulas; la preparatoria inició sus actividades en septiembre de 1980, siendo rector de la Universidad de Guadalajara el arquitecto Enrique Zambrano Villa, y funcionario el actual rector Raúl Padilla López. Colaboraron intensamente Horacio García Pérez, el profesor tules Ramos Estrada, Felipe Valdez Pacheco, Eliseo Castañeda Valdez y, desde luego, el Presidente Municipal Fabio a Ruiz Ortega. La Escuela Preparatoria Regional significó un importante avance en el campo educativo, ya que, al terminar la secundaria muchos alumnos no podían continuar sus estudios porque tenían que trasladarse a la ciudad de Guadalajara, o a Zacatecas, y la mayoría no contaba con recursos suficientes para sostenerse. Además, se dio oportunidad a los jóvenes para seguir en el seno de sus familias, continuando con sus estudios y salir del hogar ya más maduros, en lo físico y en lo moral. Además, estudiante que llega a terminar su educación a nivel bachillerato, hace un esfuerzo más grande para no interrumpir sus estudios y terminar su educación profesional. En el año de 1980, en el mes de enero, comenzó a darse servicio en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social. Hasta la fecha, se encuentra afiliada la gran mayoría de los trabajadores de la población; tiene un servicio muy eficiente, ahora que entró en funcionamiento el hospital de solidaridad, ubicado en Tlaltenango de Sánchez Román, Zacatecas.

En el año de 1981 inició sus actividades la Escuela Secundaria Nocturna Mixta, a la que se puso por nombre “Profr. Diego Huízar Martínez”. Esta secundaria funcionó en la misma Escuela Preparatoria Regional de Colotlán, y dio oportunidad a muchos jóvenes, que trabajan durante el día, para que pudieran seguir sus estudios.

Dice en abril de ese mismo año de 1981 se estableció la oficina del Registro Público de la Propiedad, ya independiente del Juzgado de Primera Instancia. Fue su primer jefe el licenciado Salvador Virgen Bermúdez posteriormente el licenciado Teodoro Robles Acosta, luego el licenciado Abel Martínez Delgado, actual Juez de Primera Instancia, y hoy en día el licenciado José de Jesús Navarro Rodríguez, originario de esta ciudad. La oficina registra documentos relacionados con la propiedad en los diez municipios que forman la llamada Zona Norte del Estado, y es uno de los factores que dan importancia regional a Colotlán.

En este mismo mes de abril de 1981 comenzó a funcionar en Colotlán el Departamento de Servicios Regionales, dependiente de la Unidad de Servicios Educativos a descentralizar en Jalisco, de la Secretaría de Educación Pública. Se recuerda como jefe de este Departamento al licenciado Roberto López y, durante su cargo, el H. Ayuntamiento donó, en el año de 1980, un terreno ubicado a un lado del libramiento carretero, y ahí se construyeron las Oficinas del Departamento.

Al terminar la administración de Fabio A. Ruiz Ortega fue electo Presidente Municipal para el periodo 1983-1985 el ingeniero Javier Ávila Mares, cuya administración se significó por un trabajo intenso y un avance notable en materia de infraestructura urbana y rural. En la cabecera municipal se demolió lo que quedaba de la antigua y muy renombrada Plaza de Toros “Progreso”, en donde dos tardes llegó a torear Conchita Cintrón, y en su lugar se construyó el Centro Deportivo y Social “Tenamaxtli”, que desde el momento de su inauguración ha sido de gran utilidad y disfrutado por todos los habitantes de Colotlán, ya que ahí tienen lugar eventos deportivos, reuniones sociales, bailes tanto privados como públicos; ha servido a las escuelas y academias para sus ceremonias de fin de año y para eventos culturales y de la administración pública. Realmente resulta necesario, y así se ha demostrado, ya que no hay semana, o casi día, que no tenga alguna actividad.

Se continuó adoquinando calles, en un total de 13,000 metros cuadrados aproximadamente. Se construyeron puentes uno sobre el arroyo del Cuitatero, en la calle Marcos Escobedo, y otro sobre el río de Colotlán, para comunicar al barrio de Tochopa; se instaló la red de drenaje y de agua potable en el barrio del Cerrito, y se empedraron varias calles, como la de la Normal y las Pilas, en un tramo. También entró en funcionamiento la Laguna de Oxidación, al suroeste de la cabecera municipal, que al parecer fue dañada en parte por la creciente del río ocurrida el año pasado.

Durante los años de 1986 a 1988, ocupó la Presidencia Municipal el licenciado Renato Haro Ortega. Fue Secretario y Síndico Raymundo Carrillo Rivera, Tesorero Julián Valdez Torres, y jefe de Obras Públicas Salvador Estrada Magallanes. Era diputada federal Alma Salas Montiel, y diputado local el licenciado Carlos Sepúlveda Valle, de quienes la administración municipal recibió siempre los apoyos necesarios. Lamentablemente, coincidió esta administración con los años más graves de la profunda crisis económica que sufrió nuestro país, originada principalmente por la enorme deuda externa de cuando bajaron los precios del petróleo y subieron las tasas de interés de los bancos, y el interés del Gobierno del Estado era únicamente terminar las obras iniciadas, y no hacer ninguna obra nueva. La inflación fue tan grande que únicamente el escrupuloso manejo de los recursos municipales permitió librar el gasto corriente del Ayuntamiento y el mantenimiento y perfeccionamiento de los servicios públicos municipales, que se apoyaron fuertemente con la compra de equipo de oficina, que era muy deficiente, así como una unidad para el servicio de uso público para continuar con el programa de adoquinamiento de calles, lográndose terminar aproximadamente 20 cuadras que significaron un promedio de 12,000 metros cuadrados. Con un módulo de maquinaria se nivelaron diversas calles de la población, sobre libramiento de la carretera en la parte norte y poniente. Se donaron terrenos para instituciones oficiales, se apoyó para instituciones oficiales, se apoyó el establecimiento de jardines de niños y, a nivel de goberación, se expidieron los Reglamentos Municipales de Policía y Buen Gobierno,

Obras Públicas, Mercados, y Reglamento Interno del Ayuntamiento. Por una parte, se aprobó la elaboración del escudo oficial del municipio, que fue encargado a Gabriel Camarena, miembro distinguido de la Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, especialista en heráldica, quien lo hizo conforme a las características de esta ciudad, y fue oficialmente aprobado por el Cabildo. Los elementos principales del escudo son el significado del nombre de Colotlán, el santo patrono, que es San Luis Obispo de Tolosa, miembro de la Casa cal de Francia, y en el escudo se representa por unas flores de lis, y el campo de plata, que simboliza la región minera de Bolaños, que perteneció a la Frontera de Colotlán.

En julio de 1986 tuvo lugar un acontecimiento trascendental para los habitantes de esta región, la carretera directa pavimentada a Colotlán fue inaugurada por el gobernador Enrique Álvarez del Castillo, acompañado por el entonces Secretario de Comunicaciones y Transportes, ingeniero Díaz Díaz.

La carretera significó la realización de un sueño que databa de más de cien años. desde la época en que era gobernador del estado don Ignacio L. Vallarta, quien tuvo un especial interés en que esta obra se realizara, pero los problemas políticos y administrativos que representaba en época no permitieron su realización. Ahora Colotlán está unido por vía directa a su hermosa capital, lo cual era casi imposible anteriormente. Lo hacían los arrieros a principios del siglo. Las personas que deseaban ir a la capital del estado debían seguir la ruta de Zacatecas, Aguascalientes y Lagos de Moreno, para llegar por Los Altos de Jalisco.

Después el gobernador Agustín Yáñez inició la carretera que va por los cañones de Jalpa y Juchipila, hasta llegar a Malpaso, Zacatecas. Los colotlenses y, en general, todos los habitantes de la región Norte, somos entrañablemente jaliscienses, aunque hemos sufrido el abandono de nuestras autoridades estatales. Esperemos que en adelante nos den un trato igual al de las demás regiones del estado. Así parece indicarlo la actitud que ha tomado nuestro actual gobernador, licenciado Guillermo Cosío Vidaurri, quien inició su campaña política en San Marín de Bolaños siguiendo todas las poblaciones de la zona. Ha apoyado ya a la región con importantes obras de comunicación, como son la carretera Villa Guerrero, San Martín de Bolaños, y la carretera de Mezquitic a Huejuquilla el Alto. En Colotlán se construyó el aeropuerto, importante obra que será pilar de las comunicaciones en la amplia zona sur de Zacatecas y Norte de Jalisco.

Sacado de la revista "Estudios Jalisienses" publicación #8 Mayo de 1992.

Ilustraciones de distintas fuentes públicas.

domingo, 2 de enero de 2022

Libro Genealogía "Serrano"

Libro escrito en el año 2021 pensando en mi familia, fue tanto el éxito de este primera edición que me permito compartirla con todos ustedes, habla de los ancestros y desendientes de mi bisabuelo paterno José Serrano Márquez, sus padres, su esposa, hijos, nietos y bisnietos... gracias por leerlo.


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miércoles, 1 de diciembre de 2021

Las Navidadades Con Mi Mamá

Por: Lucy Vázquez Felgueres 

A la Sra. María Luisa Felgueres Vda. De Vázquez, mi querida Mamá, a la que recuerdo con mucho cariño y nostalgia por todo el amor que siempre nos dio a todos sus hijos. Dedico estos renglones en donde hablaré sobre la navidad en la que ella logró hacer de esa fecha algo mágico y maravilloso para todos nosotros.

Empezaré a relatar como ella nos iba ilusionando conforme se acercaba esa fecha,  siempre tuvo un gran sentido del humor, era muy juguetona y le gustaba ponerle emoción y misterio a las cosas. Recuerdo muy bien desde   niña como  empezaba a comprar los regalos para todos, éramos tantos que tenía que hacerlo con tiempo, pues nunca hubo alguien de la familia que se quedara sin regalo, además de las amistades que nos acompañaban en esa noche, también para ellos había un presente.

Mis hermanos más chicos y yo escribíamos cartas pidiendo  los juguetes que queríamos y luego se las dábamos a mi mamá con mucha anticipación, más o menos como desde agosto, y ella las guardaba, y nosotros al pendiente, cada vez que veíamos que salía de la farmacia y se dirigía a alguna tienda, nos imaginábamos  que iría a comprar para alguno de nosotros,  luego llegaba y escondía lo que había adquirido y nos corría de la botica, y al preguntarle  que si ya había leído nuestras cartas  nos decía que  no las leía que se las mandaba al niñito Dios,  sabíamos que era ella la que nos compraba los regalos, y mis queridas tías Meme y Mela nos decían que era el niñito Jesús quién le daba  el dinero por medio de su trabajo, para que pudiera comprarlos.

Desde que tengo uso de razón recuerdo esa emoción que sentíamos de andar buscando en la trasbotica sus escondites para ver lo que había comprado, y si era lo que habíamos pedido en nuestra cartita. Pero no dábamos con ellos pues los escondía muy bien y en cuanto nos veía entrar a ese lugar nos sacaba y nos mandaba para la casa y nos cerraba la puerta. 

Y así pasaban los meses de espera hasta la navidad, imaginando qué nos traería el niño Dios, claro que para nosotros que éramos niños lo que nos ilusionaba de esa fecha eran principalmente los regalos, no tanto la cena, pero sí la reunión familiar, ya que era una convivencia muy bonita, cantando y platicando en la sala tomando un rico ponche o alguna bebida que mi mamá o mis tías habían preparado,  y  esperando a escuchar las campanadas del reloj de la Iglesia dando las 12:00 de la noche para ir al comedor a poner al niñito Jesús en el nacimiento y arrullarlo con villancicos, siempre mi mamá escogía quién iba a ponerlo, ya fuera un invitado o alguno de los niños más chiquitos.


Después de rezar y dar gracias  venía el abrazo de navidad, se armaba una gran algarabía ya que éramos muchos de familia, y siempre había invitados. 

Luego se servía la cena, muy rica, mi mamá siempre  se esmeraba  en la repostería junto con mis queridas Tías que le ayudaban a hacer panecitos o buñuelos que todos disfrutábamos mucho. La mesa se ponía muy formal, mi hermana Chita la adornaba muy bonito con detalles navideños, y nosotros ayudábamos a poner los cubiertos, las copas y vasos, los platos y las charolitas para el pan etc.  Todos nos poníamos nuestra mejor ropa, había que estar elegantes pues esta era una fecha muy especial y todos queríamos vernos muy bien.

Una vez terminada la cena pasábamos de nuevo a la sala para entonces repartir los regalos, a los más niños nos invadía la emoción pues ya desde unos días antes habíamos detectado cuantos regalos teníamos cada uno, mi mamá los iba sacando de su escondite y los iba poniendo en el arbolito de navidad. 

Todos los días ella seguía poniendo regalos hasta el día 24 que era la noche buena, (hasta de broma nos daba un obsequio) recuerdo que en una ocasión a uno de mis sobrinos le regalo una concha de pan en una cajota muy bien arreglada y él muy emocionado la abrió en cuanto se la dieron y cuando la vio soltó la carcajada al igual que todos nosotros pues ya sabíamos de antemano que ha algunos nos iba  a tocar un regalo de broma, pero enseguida para borrar la mala impresión mi mamá le entrego otro regalo que si no mal recuerdo fue una chamarra muy bonita. Así era de bromista  Doña María Luisa, siempre le ponía un toque de buen humor a todas las reuniones familiares.

Recuerdo como un sueño como se veía la sala llena de regalos, hubo ocasiones que llegaban hasta la mitad de la habitación, unos arriba de otros, cajas chicas, medianas y grandes había de todo, eso sí muy bien arreglados con su papel y sus moños, de diferentes colores y motivos navideños, cada uno traía el nombre al que pertenecía, por eso podíamos contar cuantos eran para cada uno.


Mis hermanas más grandes organizaban la repartición, a los niños nos sentaban en la alfombra, y mi mamá, mis tías, los invitados y mis demás hermanos ocupaban  los sillones y las sillas que se acomodaban para que todos estuviéramos juntos. Y así empezaban  a repartir los regalos nombrando a cada uno diciendo “De su mamá que lo quiere mucho para fulanito,” y entonces nos levantábamos a tomarlo y darle un beso y un abrazo, y así durante no sé cuantas horas hasta que se entregaba el último.


Ya para entonces la sala era un desastre todos habíamos abierto nuestros regalos y estaba todo lleno de papeles y moños tirados, todos con una cara de alegría y felicidad y nuevamente le dábamos de besos a mi mamá agradeciéndole porque nos había traído lo que pedimos. Y así muy felices nos dormíamos para al día siguiente levantarnos muy temprano a jugar con ellos.

Y así pasaron varios años de convivencia y felicidad, siempre fuimos muy unidos gracias a mi mamá. Todos fuimos creciendo, unos se casaron, otros nos fuimos a estudiar a Guadalajara, pero siempre teníamos la ilusión de regresar en las vacaciones para la navidad. Entonces todavía no existía la carretera y la vía era por Zacatecas, se hacían hasta 12 horas de viaje, por eso sólo veníamos a Colotlán  tres veces al año, eso sí las vacaciones  que con más emoción  se esperaba, eran las de navidad, ya no por los regalos sino por ver a mi mamacita y a  mis hermanos y convivir con todos ellos. Para entonces los regalos no se repartían en la noche, sino que al día siguiente se hacia una comida en la que nos volvíamos a juntar todos, los casados con su pareja y sus hijos y todos los solteros que ya éramos jóvenes de entre 15 y veintitantos años.

Porque en la noche después de la cena todos nos íbamos a hacer un recorrido por cada una de las casas de nuestras amistades en donde ya nos estaban esperando con refrescos o ponche para aguantar la desvelada, la pasábamos muy bien, cantando, platicando y contando chistes y anécdotas de algún personaje de Colotlán, luego terminaba la visita y las personas que nos recibían  se iban con nosotros a la otra casa que seguía en el recorrido y así pasábamos toda la noche hasta las 5 o 6 de la mañana, total que ya en el último lugar que llegábamos era una multitud  de gente.

Mi mamá nos acompañaba un rato y después se iba a la casa y nos decía, no se desvelen mucho pues mañana hay que organizar la comida. Ella se levantaba a trabajar como siempre, abría su botica como a las 9:00 de la mañana y empezaba a hablarnos como a las 10:00 para desayunar, ya para las 3:00 de la tarde  todos  participábamos  organizando la comida, pues ya había crecido la familia y no era suficiente el  espacio  en el comedor,  así que se ponían varias mesas en el patio y nos sentábamos a comer todos juntos el recalentado de la cena y ella muy contenta de tenernos a todos.

Después de la comida se repartían los regalos con la misma dinámica y así se prolongaba la fiesta hasta el anochecer. El tiempo paso y cada uno de nosotros fue haciendo su vida, pero siempre manteníamos contacto con mi mamá y con la ilusión de volver a estar juntos en navidad.

Cuando ya la mayoría estábamos casados y teníamos hijos, esta hermosa costumbre  siguió pero ahora se hacían intercambios de regalos de hermanos, cuñados y también de primos, y todos los hijos le dábamos su regalo a ella,  mi mamá nunca dejo de darnos regalos a todos sus hijos, yernos y nueras y a todos sus nietos. Así que cada vez había más regalos, pues si sus hijos todavía gracias a Dios somos 13 además de los yernos, nueras y nietos y uno que otro invitado imagínense la cantidad de regalos que se juntaban. 

Ella hiso de las navidades para todos nosotros, un festejo maravilloso de unión familiar. Los más chicos gracias a mi mamá y a Dios nunca supimos de carencias ni de problemas económicos solo ella sabía cómo se las arreglaba para podernos mantener a todos y darnos una educación. 

Fue una mujer muy valiente,  trabajadora, muy organizada y muy creyente pues supo inculcarnos el amor a Dios. En las noches cuando la oía rezar, siempre  le daba las gracias por ayudarla y con esa fe que ella tenía, supo sobreponerse a la muerte de mi papá, pues quedo viuda muy joven y con una gran responsabilidad.

Administro su farmacia con éxito durante muchos años, pero lo que más he admirado siempre de ella, era su gran amor por la vida, siempre fue una persona muy positiva,  muy alegre, bromista, le gustaba mucho la música, el cine, salir de paseo, ir a las fiestas, andar bien vestida y disfrutar de una buena comida, así era mi mamá, a pesar que padecía de crisis nerviosas cíclicamente, nunca perdió su buen humor.

Con este relato quiero decirle, gracias por tantos años de felicidad, gracias por inculcarnos que la unión familiar es lo más importante, gracias por que nos enseñaste a querernos a respetarnos y demostrar  a  nuestros hijos y nietos ese amor a la familia y a esas bellas costumbres en las que año con año deseamos estar juntos recordándote con toda nuestra gratitud y amor. 

Gracias mamacita.

Tu hija que te recuerda siempre con cariño y admiración. 

Lucy.

25 de Junio de 2013.

HISTORIA DE LA SECUNDARIA FORÁNEA 13 "RAMÓN GARCÍA RUÍZ"

 En una emotiva tarde del año 2008, se reunieron en las instalaciones de esta escuela varias autoridades civiles y educativas, maestros y alumnos; para conmemorar los 50 años de vida académica de la Secundaria Foránea No. 13 “Ramón García Ruíz”, en ese momento se narró parte de la historia que ha forjado esta escuela, aquí se las presentamos:


Por mucho tiempo esta institución representó para Colotlán el nivel más alto de enseñanza que un adolescente podía tener acceso, de 1958 a 1973 para ser exactos, ya que en este último año se establece la Secundaria Técnica No. 17; en 1977 la Escuela Normal Experimental, en 1980 la Preparatoria Regional de Colotlán y en 1997 el Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara.

Como se aprecia, ahora contamos con una amplia gama de oportunidades para que los jóvenes o adultos sigan preparándose e incorporándose a la población económicamente activa en el campo que más les acomode. Ahora bien, entre nuestros egresados hay profesionistas reconocidos, pero también hay quienes solo terminaron su Educación Secundaria misma que fue base en la formación de un oficio.

Los Ex alumnos y Maestros aquí presentes de las primeras generaciones, recuerdan con cariño y añoranza las experiencias, actividades y convivencias de esos años; muy cierto es que los tiempos han cambiado y en esa medida la educación ha venido transformando métodos y contenidos, buscando que los egresados logren un perfil que les permita ser competitivos, eficaces, responsables y así poder enfrentar los retos de la época actual; donde la ciencia, tecnología y los idiomas son fundamentales.

La escuela, la familia y la comunidad conforman una unidad compleja en la que es necesaria la comunicación asertiva, la cimentación de valores y buenos hábitos. Agradecemos a todos los que han contribuido a la creación y desarrollo de esta escuela: Autoridades educativas, civiles, personas interesadas y sobre todo a Maestros, al Personal de Apoyo que han y van dejando parte de su vida aquí, pues varios somos también Ex alumnos.

Se preguntarán el porqué del nombre de “Ramón García Ruíz”; bien, Ramón García Ruíz fue un jalisciense que se dedicó a servir a los demás; fue Maestro, Secretario de Gobernación, Secretario de Educación, etcétera. Escribió varios libros sobre asuntos educativos; pero lo más importante para nosotros es que a él le tocó gestionar la Incorporación de esta escuela ante la Secretaría de Educación en 1958 y posteriormente, siendo Jefe del Departamento de Educación Pública tramita la oficialización de la misma en 1981; dejando en este momento de ser Escuela Secundaria por Cooperación para convertirse en Escuela Oficial.

Quienes integramos este colectivo escolar sabemos cuál es nuestro compromiso y contamos con la mejor disposición para que junto con los Padres de Familia, tengamos jóvenes con pensamientos de progreso, con metas encaminadas a un Proyecto de Vida que los lleve a ser hombres y mujeres de bien.

Esta Escuela de Educación Media Básica inició sus trabajos académicos por primera vez en septiembre de 1958 en el espacio físico que hoy ocupa la Escuela Primaria “Niños Héroes”, misma que fue construida para Secundaria; pues es en el año de 1949 cuando un grupo de colotlenses encabezados por el entonces Presidente Municipal, Don Agustín de Ávila Mayorga solicitan al Gobernador en turno Jesús González Gallo la construcción de una Escuela Secundaria en Colotlán ya que en toda la región norte de nuestro Estado no había ninguna; el Gobernador que permanece tres días en este municipio preparando la llegada del Presidente de la República Miguel Alemán Valdés quien viene a inaugurar la Presa de Excamé, tiene tiempo de platicarlo con el Presidente Municipal y personas interesadas, dando por consecuencia la aprobación para apoyar en los trámites ante la Secretaría de Educación y de Construcción.

Sin embargo, son los propios ciudadanos de Colotlán, quienes se dan a la tarea de iniciar. El terreno fue donado por el Sr. Juan Francisco Villalobos y esposa, con una superficie de 1 hectárea aproximadamente; pilares importantes fueron quienes conformaron el Comité Pro-construcción que quedó integrado de la siguiente manera: como Presidente, el Sr. Rafael Haro Márquez; tesorero, el Sr. Alberto Macías Romero y como ejecutor del proyecto escolar el Sr. J. Refugio Raygoza Pacheco. Además hay muchas personas que estuvieron dando aportaciones económicas para tan noble fin y queda la Escuela terminada en 1951 faltando solo la fachada. Resulta notorio el lapso de tiempo tan amplio hasta 1958; precisamente en esta época la Escuela de Niños que trabajaba en donde actualmente es el Mercado Municipal, se encontraba en pésimas condiciones físicas y por ende, representaba un peligro latente en la seguridad de los niños, motivo por el cual solicitan ocupar la nueva construcción de la secundaria que de momento se encontraba prácticamente abandonada.

Es hasta septiembre de 1958 que se inician los trabajos con el primer grupo de Secundaria, compartiendo ya el edificio con la Escuela Primaria; los primeros años se tenían horarios discontinuos, después se establece la Secundaria en turno vespertino y la Primaria en matutino, y así permanece por varios años. La Secundaria estaba incorporada a la Secretaría de Educación Pública en el Subsistema Estatal por lo que no se contaba con presupuesto alguno, sólo con un subsidio de $500.00 pesos, por tanto los alumnos pagaban una cuota mensual que se utilizaba para gastos de la escuela y honorarios de los maestros. Su primer director fue el Profr. Víctor Manuel Márquez Huízar, después continúa la Profra. Hermelinda Huízar Gálvez y es hasta el año de 1972 que toma el cargo el Profr. José Luis Arellano Enciso (hoy Supervisor de la Zona 16) primero como Subdirector y después como Director; siendo un fuerte apoyo la maestra Lidia Flores Ureña. Precisamente el Profr. Arellano es quien gestiona el trámite de oficialización de esta Escuela Secundaria en el año de 1980, y entre los requisitos que le piden se encuentra que debe tener edificio propio donde sólo se oferte el Nivel Medio Básico, y después de algunas pláticas con quienes dirigían la primaria se llegó al acuerdo que la secundaria buscaría otro lugar para establecerse, motivo por el cual el Maestro José Luis Arellano solicita al Presidente Municipal Fabio Alonso Ruíz Ortega, un terreno para construir el nuevo edificio y bajo Acta de Cabildo se sede este espacio en el que ahora nos encontramos, que en su momento funcionaba como campo de beisbol pero que años atrás había sido panteón.

Se conforma un Patronato y se inician los trabajos de construcción con la participación muy activa de maestros, alumnos, personal de apoyo y padres de familia. Se termina el primer módulo que constaba de 6 aulas, una cancha, baños y una dirección acondicionada. Nos cambiamos de la Escuela “Niños Héroes” a la Secundaria en el año de 1983, pero la escuela se oficializó en septiembre de 1981.

Posteriormente se construyeron otras 4 aulas, 2 en la planta baja y 2 en la alta; se cambió todo el sistema de electrificación, se construyó otra cancha de basquetbol, un laboratorio múltiple, un espacio para cooperativa escolar y la mitad de la barda perimetral. Recientemente y tras varias gestiones podemos contar con un área administrativa, biblioteca y cubículos de servicio académico y de orientación. Es importante señalar que muchos alumnos egresados han logrado ocupar puestos importantes en las diferentes áreas de la vida social, política, económica, educativa y de servicio en nuestro propio Municipio o en otros lugares del Estado y la República. 

Debemos en igual medida reconocer el trabajo de los maestros que contribuyeron a su formación, y que algunos de ellos ya no están entre nosotros. A los maestros fundadores nuestro reconocimiento, a los que continuaron y que por algún motivo se han retirado igualmente les damos las gracias y aunque a veces pensamos que los alumnos no valoran el trabajo, esfuerzo y consejos, crean que siempre llevarán una inquietud que difícilmente pueden olvidar. A los actuales nuestro respeto y agradecimiento.

Es importante también resaltar que esta Escuela Secundaria representó por mucho tiempo el nivel más alto de formación educativa de muchos jóvenes, ya que quienes deseaban continuar estudiando se veían obligados a trasladarse a las ciudades más cercanas como Zacatecas o Guadalajara y es hasta la década de los ochenta que llega a Colotlán el nivel de Normal y Preparatoria, mismos que han representado un despegue de crecimiento y desarrollo no sólo para nuestro Municipio sino para toda la región y sobre todo en los últimos años donde la Universidad de Guadalajara en su tan atinado proyecto de descentralización ha traído el Centro Universitario del Norte.

Como podrán darse cuenta tanto el edificio anterior como el actual están impregnados del trabajo, esfuerzo y voluntad de los colotlenses de ayer, de hoy y del mañana.

Profra. Ma. Elena Macías Ortega

HOTEL HACIENDA DE LOS GALVEZ

Del aniversario del hotel en el año 2015

¿CÓMO SE HIZO EL HOTEL?

¿CÓMO FUE QUE SE MOTIVARON PARA HACER DICHO HOTEL EN UN PUEBLO DE MENOS DE 20 MIL HABITANTES EN EL MUNICIPIO SIN PLAYA, SIN MAR, SIN INDUSTRIA?




Nosotros somos la familia Gálvez Dávila y nacimos en este bonito pueblo de Colotlán, cuando nuestros padres nos llevaron de niños y jóvenes a vivir a Ciudad Juárez extrañamos mucho nuestro pueblo y por este motivo nunca dejamos de venir a pasear principalmente porque aquí seguían viviendo nuestros abuelos y tíos, nuestro abuelito Don Cuco Dávila y nuestra abuelita Doña Nicolasa Ávila, en cada viaje que hacíamos siempre pensábamos en regresar y pensábamos que el pueblo estaba bonito pero demasiado abandonado y realmente tenía muy poco trabajo, nos decíamos los hermanos, seis y dos que nacieron en Ciudad Juárez en total somos ocho hermanos, cinco hombres y tres mujeres; y pensábamos que un día que Dios nos ayudara regresaríamos a hacer algo por nuestro pueblo, no sabíamos qué, pero algo que le diera trabajo a la gente, que se activara un poco la economía, que el Gobierno o los Gobiernos pusieran sus ojos en Colotlán y poder hacer algo que detonara en el pueblo.

Cuando nosotros salimos de aquí todavía no había carretera de pavimento solo llegaba a Jerez viniendo de Zacatecas, se logró el objetivo. Dios nos ayudó y con mucho trabajo y esfuerzo logramos hacer; primero como empleados, después encargados o gerentes luego poner nuestro primer negocio y de ahí en adelante gracias a Dios llegó el día en que vendimos lo que teníamos y pensamos: Tenemos un compromiso con Colotlán.

Y aquí estamos desde el año 2000 al año 2015 cumpliendo con un compromiso y con mucho trabajo y esfuerzo y por supuesto con mucha responsabilidad hemos ido creciendo y aunque los tiempos son muy difíciles, queremos seguir trabajando hasta que Dios lo permita solo pedimos que logremos generar más empleo, lograr los objetivos trazados.

Ahora les pedimos a todos los colotlenses que aman a su pueblo los que están fuera e incluso en el extranjero que vengan a invertir y entre todos podemos lograr un Colotlán próspero donde nuestras familias puedan tener más oportunidades.

Invitamos a todos los que están fuera que vengan a pasear a Colotlán y a la zona norte de Jalisco ya que todos los municipios son preciosos y tienen mucho que ofrecer, de esta manera podemos activar más la economía.


NUESTRA FAMILIA

Nuestro papá Luis Gálvez Romero (finado), nuestra Mamá María Guadalupe Dávila Ávila (finada), hermanos Arturo, Alfredo, Olivia Enriqueta, Mariano, Lupita, Luis Ángel y Raymundo.

Nuestros tíos; hermanos de mi mamá, nacidos aquí en Colotlán: mi tío Francisco (tío Pancho), Papá (de Panchito) empresario turístico promotor de Viajes a todo el mundo, mi tía Rosario (mi tía Chayo) mamá del General Raúl Pinedo Dávila, mi tía Irene (mamá de Rosalba) quien hace año con año su fiesta de cumpleaños en el cofrecito del rancho la Cofradía, en el que ofrece una cena y un festival con un desfile donde participan los charros y carros alegóricos invitando al público en general.

Tío Cuco (papá de Monseñor Martín Dávila Gándara), Tío José (tio pepe) papá de José Luis y de David Dávila Rivera, Tía Anatolia (tia Tola) mamá de Miguel y Aurelio López Dávila, Tía Olga abuelita del presidente municipal de Mezquitic (Álvaro Madera Dávila).

Solo hago mención de algunos de mis primos que son los que más conoce la gente aparte porque son de los mayores de cada familia.

Gracias de nuevo por atender nuestra historia.

El Hotel Hacienda de los Gálvez los espera con los brazos abiertos y gracias a Dios por permitirnos seguir aquí.

Estamos en el XV aniversario del Hotel 2000-2015.

Colotlán, Jalisco, México 2015.



AGRADECIMIENTO A NUESTROS CLIENTES Y AMIGOS

Por este conducto quiero agradecer a nuestra clientela que nos han apoyado año con año llámese Gobierno del Estado, Gobierno Municipal, Universidad de Guadalajara CUNORTE, empresas en general, agentes viajeros y un sin número de personas que viajan de todas partes de México y de Estados Unidos. Gracias a ustedes seguimos trabajando y aquí los esperamos con mucho gusto y atención como usted lo merece.



AGRADECIMIENTO ESPECIAL

Para el joven José Carlos Márquez Quezada, joven empresario de Ciudad Juárez que en este momento ostenta el cargo de Presidente del club JOVENES EMPRESARIOS CIUDAD JUAREZ (ROTERI) que con su trabajo, empeño y valentía hizo un consenso general a los clubs de los estados de Durango, Zacatecas, Coahuila y Aguascalientes para ver si aceptaban que el Congreso y cambio de Mesa Directiva del 23 al 26 de julio, teniendo como respuesta que estaban de acuerdo que fuera la cede de dicho evento el Hotel Hacienda de los Gálvez, en donde asisten 130 jóvenes. Cabe aclarar que estos clubs como parte de sus actividades es apoyar a los que menos tienen en esta ocasión en Colotlán visitarán el Asilo de Ancianos, y apoyarán en sus necesidades.


EL RETO DEL AMOR…

¿Qué ocurre después de 10 años de casados?

MTRA. ANITA PARRA | CUENTO |07 – 07 – 2018

- Para toda la vida, sí, acepto, contigo hasta el final, 

te amaré por siempre, te amo sobre todas las cosas, 

eres lo que soñé, siempre estaremos juntos, por siempre

 y para siempre… siempre…



Entre estas y algunas otras frases, se localiza el amor inicial de parejas que desean unir su camino, sin saber nada más de su futuro, palabras que viajan, historias que se cuentan; esto se encuentra en cada leyenda que viaja por el mundo, entre ilusiones, sueños y anhelos; ideales inconclusos, fantasías y magia a su alrededor. ¿Conoces a alguien así? Pues ahora te invito a leer un sueño escrito a base de pruebas.

En un lugar del mundo, donde la historia se escribe con tinta que derrama un corazón latiente; sonido tal cual, como agua de arroyuelo entre piedra, resuena este rojo palpitar. Entre montañas y verdes pastizales, comienza esta gran historia. Un joven, cuya familia le educaban con los más altos valores llenos de calor de hogar, sus padres trabajadores y responsables de la educación, saberes y deberes de su gran amor, le mostraban poco a poco el mejor andar, Jacob nombre que sus padres eligieron, es el fruto de su gran entrega.

Jacob hijo único de ese hogar, luchaba con sus propios enemigos internos, ideales falsos y sueños altos por alcanzar, era un joven como muchos más de aquel bello lugar. Al relacionarse con ellos podrían concretar viajes y aventuras sin fin, entre risas y alboroto se desarrollaba de lo más común. Únicamente el monstro interno que no tenían que tocar, aquel enemigo íntimo, que todos conocían, y que poco se hablaba de ello, su soledad.

Su personalidad se doblaba ante las palabras: eres único y te hace diferente. Resonaban entre voces de su cabeza, todo ello se marcaba más en la adolescencia, conforme pasaron los días el enemigo de Jacob se ocultaba de lo mejor, y al llegar a la juventud, parecía haberse eliminado, “buen trabajo” replicó entre dientes, sus padres orgullosos de él, su familia, y amigos cercanos que lo veían crecer, lo había hecho bien, pues concluyó esos sueños e ideales.

Un día de esos tantos que Jacob salía a explorar los alrededores de aquel lugar lleno de paz, tranquilidad, entre arroyuelos y campos verdes, se encontraría con una bella mujer, sin hacer alardeo, Jacob se sintió atraído por ella, y ella no lo podía disimular, comenzaron una amistad corta, sin pensarlo ni analizarlo más de dos veces aquello ya era como magia, puesto que en algunos meses, ya estaban hablando de matrimonio, de unir caminos, de fortalecer lazos, de dar el SÍ que haría la diferencia de sus vidas.

Nadia, la bella mujer que Jacob elegiría para esposa, era tímida, callada y muy sonriente. Llena de valores, de raíz en una hermosa familia que luchaba día a día por lograr encaminar a sus cuatro hijos por el sendero del triunfo. Era un hogar muy distinto al de Jacob, había diferencias emocionales muy marcadas, Nadia sabía perfectamente discutir con un hermano, hacer renegar a su pequeña hermana y poder dialogar con sus padres. Jacob en cambio conocía el amor en todo su esplendor que sus padres le otorgaron. En aquel momento nadie pensaría en el enemigo de Jacob. Ni tenían por qué traerlo al presente. Todo era del mejor color, el tinte perfecto para amenizar los verdes campos, los corazones latientes al mismo ritmo, he aquí donde comienzan a cerrar los ojos y abrir la mirada profunda del corazón, el famoso y tan nombrado Amor de pareja.

Nadia y Jacob, unen sus ideales para fortalecer sus sueños, se contagian de las mismas fantasías, ilusiones, sueños y anhelos. Entrando al mundo imperfecto de pareja, claramente ellos no lo sabían. Únicamente dijeron SÍ, ACEPTO, PARA TODA LA VIDA, HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE. Justo así comenzó la historia. 

Comenzaron como cada pareja lo hace, acoplándose a su nuevo mundo de dos bases, y tratando de localizar la tercera para iniciar el triángulo perfecto, lo único que estaba ocurriendo sin que ellos lo supieran, era que el enemigo de Jacob y los pequeños monstros de Nadia salían sin que ellos lo sospecharan, algo terrible ocurría, nadie lo notaba, cuando esto pasaba sin sentir ni pensarlo; Jacob se transformaba; insultaba, lastimaba y ofendía, justo el corazón de Nadia, era egoísta se encerraba en aquel mundo infantil, demostrando su negro ser, decía palabras hirientes, y gestos que dejaban huella, - qué dolor ver esa imagen - olvidaba que estaba sujeto al amor de Nadia.

Jacob nunca se dio cuenta de ello, incluso conservaba objetos del pasado, eso era señal de que su enemigo jamás salió de él. Cuando a Nadia le salía su monstro, tenía una mirada amenazante, su silencio mataba, su distancia cortaba, su orgullo dolía, su sinceridad era hiriente al corazón; aunque la verdad decía, con ese tono jamás se entenderían.

Así son las cosas cuando los demonios en el matrimonio se dejan ver, ellos sin saber todos los días vivían para amarse y respetarse, para entregarse a la vida juntos uno al otro. En una tarde de poco calor y un clima agradable llegó la noticia de que su amor tenía efecto, un tercero llegaría a integrar su cariño, respeto, sueños, ideales y la magia de ser dos adultos, los cuales se convertirían en padres de un ser sin conocer, la experiencia que algunas parejas desean experimentar; abuelos, tíos y primos querían conocerle, sin saber qué sorpresa les daría la vida, una bella niña o gran hombre, para orientar y guiar tal cual lo hicieron con ellos, mejorarían cada aspecto, nada sería igual, hoy los responsables de todo, darían amor sin pensarlo dos veces.

Pasaron los días y las respectivas semanas, entre consejos e historias que confundían más el nacimiento de aquel pequeño bebé, llegó el gran día, julio se encargaría del regalo más grande de ser padre, entre enemigos y monstros internos llegó Jazael, un niño con mirada singular, sonrisa encantadora y muy inteligente.

Jacob, Nadia y Jazael iniciaron su vida en familia, sin darse cuenta los monstros y enemigos internos salieron en constantes ocasiones mientras Jazael reía y jugaba, crecía y aprendía, juzgaba y decidía… y eso jamás lo notaron, no era algo significativo ya que el monstro de cada uno les cerraba los ojos, les bloqueaba el corazón y dejaba secuelas serias en la integridad de Jazael. 

Hasta que ocurrió, la bomba tronó, sí, justo un día sin sentirlo llegó, los monstros salieron desatando un fuerte ruido en los tres corazones, en ese momento todo se trasformó, en dolor, rabia, coraje y rencor. Ella mencionó todo el dolor que sentía al ser ignorada, abandona, desplazada, en todos los aspectos, incluso mencionó ser títere de un mundo que nadie conoció, solo ella y su amor, se enfermó sin darse cuenta que la medicina a su lado estaba. Un corazón sangraba momento a momento, voces escuchaba con la misma historia: “hoy seré mejor” y ella esperaba con ilusión, pero eso nunca llegaba… la desilusión le tomó de la mano y el corazón oscureció.

A Jacob el enemigo letal se apoderó de sus ojos y pensamiento sin dejarle sentir, sus gestos fueron marcados con odio y dolor, el daño estaba justo en su mejor lugar, cerca del lecho de amor, a él dejó de interesarle todo de ella, su soledad lo aterró, la atención no llegó, el cambio no ocurrió, el miedo sobre su hogar cubrió, los 10 primeros años no les alcanzó para el sueño del amor cumplir, y ¿qué paso? Se preguntaba él.

A Jazael, su dolor le abandonó entre calles diferidas, entre días compartidos, momentos especiales, pero sólo para dos ojos, un corazón y dos manos, ya no estarían sus padres juntos, le rifarían los días, seleccionarían momentos, elegirían espacios, dobles obsequios tendría, doble casa pisaría, abuelos y tíos él visitaría. Salidas y graduaciones, familia dividida si tendría, doble carta haría. Un corazón llora pensando esto que él viviría. La tinta brota justo de aquí, la historia se escribe con hojas del corazón de Jazael. Y los padres suspiran y late su corazón dándole vida al pobre latir del pequeño corazón de Jazael.

Preguntas sin respuesta, dudas que agobian, magia que no hizo efecto entre ilusiones, sueños y anhelos; ideales inconclusos, fantasías… todo esto ocurre si no fijan su mirada como padres, pareja, amigos y amantes. Jacob comenzó el Reto del Amor, metas cortas para recuperar a su familia, cuidarla como siempre anheló, como nunca logró hacerlo. Confía plenamente en su Dios, su fe en el amor ya está. Nadia en su burbuja de sí misma, en espera que le dejen en paz. Con el mejor ideal de hacerle el bien a Jazael. Con el monstro de su mano y el corazón oscurecido. Y Jazael en tardes divididas con el corazón de tintero, la mejor tinta que pinta el alto atardecer lleno de sonrisas, porque su amor jamás se verá dividido.

¿Cuál es el mejor final? ¿Cuál es el final deseado? Jóvenes aún son, ellos padres de un primer hijo, de 10 años de matrimonio, ¿Cuál de su destino harán? ¿Cómo lo solucionarán, cómo le trabajarán? Mil preguntas, una estrategia, tres corazones, un libro de retos, sueños e ilusiones, y nadie puede escapar de una historia así, esto se vive a diario, por cada calle de la ciudad, caminos y pueblos. En tus manos está la solución y dejar que el corazón decida, será lo mejor para tu vida.

Los enemigos y monstros son seres pegajosos, almas de vida propia, que se apoderan de infantes, toman fuerza en la adolescencia y el adulto teme tocarlos para solucionarlos. Es el momento justo donde te separas de cada ser que amas y te alejas entre montañas y praderas, entre el verde de los campos, el tocar el cielo te hará pensar en tu pareja, en el ser que elegiste para compartir el camino, qué daño le haces para que ella o él se aleje de ti, de tu sueño y de esas ilusiones que forjaron un ideal, cumplirlo será el reto, el ¿Cómo? Se logra en par, en el triángulo perfecto de una relación, elimina el monstro trabajando con él, llega a un acuerdo y aprende a vivir sin él.

Que el tiempo no te gane pues cada movimiento es vigilado y si no te das cuenta llegará el día que otra historia se escriba con la tinta de ellos, si justo de seres inocentes que llegan a núcleos de amor, transformándose en dolor. No digas SÍ cuando el NO está latente. Piensa con el corazón, responde con la razón.

La historia no tiene fin, pues aún hay que vivir, y trabajar por lograrlo eso está en tu acción.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Felipa Landeros Berumen

El único recuerdo que tengo de todos mis bisabuelos y bisabuelas es de quien me tocó conocer en vida, se llamó Felipa Landeros Berumen, esposa de mi bisabuelo Domingo Mayorga Palafox, aquí contaré un poco de su historia.

Mi bisabuelo Domingo se casó con mi bisabuela Felipa el 12 de mayo de 1923 en Huejucar, Jalisco; ella nació y creció en un rancho llamado San José de los Márquez, perteneciente al municipio de Huejucar; recuerdo cómo se emocionaba al pasar por la carretera que va a Monte Escobedo, justo en el crucero que va a su rancho, decía: “Este es mi aire” y suspiraba profundamente señalando con su dedo hacia arriba, de su propia voz me contó que ella nació el 1 de mayo de 1902 en unas tapias que estaban enfrente de la casa del rancho donde me llevaban de chico.

Era una mujer fuerte, bien podía estar por largos periodos sola en el rancho y a cargo de todas las responsabilidades del rancho, llevar en tiempo de sequía a decenas de reses a tomar agua a la cañada, cosechar y piscar lo que fuera necesario, acarriar agua, montar y desmontar animales para el traslado.

Contó que una vez le picó una araña capulina, metió el dedo al petróleo y se tomó un trago de tequila, además de hagarrar valor esperaba que con eso no pasara a mayores, como así pasó, no tuvo consecuencias más que un leve dolor de cabeza, más por la cruda que por el veneno; así por las mismas le mordió una víbora, esa vez la receta fue la orinoterapia que también trajo buenas cuentas.

Vecina en Colotlán de la cantina de Ubaldo Macías, cuando llegaba la tambora se ponía a bailar, le gustaba la canción "cartas marcadas", mi ranchito y la venia bendita del Bucky, entre otras.

Llegué a probar su queso, la cosa más deliciosa, la comida y las tortillas hechas a mano, en una esquina de la cocina la chimenea con mucha leña, los botes cuadrados de lámina pesadísimo para mi edad y la plancha para el queso, tengo entendido incluso que todavía sobrevive su “licuadora” de aquel tiempo que ella usaba.

El rancho que describo lo conocí como “El Rancho de La Loma”, cerca de San Antonio de Lajas, donde con mis primos hacíamos algunas “vagancias” como trepar árboles, tirar piedras a la laguna (que después teníamos que recoger cuando se secaba) subir y bajar en bicicleta y de las más atrevidas: subir el cerro del papalote, donde se tiene una vista espectacular de Huejúcar, Santa María y Colotlán, hasta me acuerdo de una amiguita que se llamaba Trini, vivía muy cerca de ese rancho.

En Colotlán supe que mi bisabuela tenía una casa justo enfrente de la casa de mis abuelos, por la calle Marcos Escobedo, esquina con Ramón Corona, aunque mi recuerdo es que siempre estuvo con mi abuela, también tuvo otro hijo de nombre José de Jesús, muy cercanos a ella, dejó este mundo poquito antes de cumplir sus 100 años de vida.

La conocí como Doña Pipa o más en confianza como Doña G, según me recuerdo un día le estaban preguntando su nombre y ella dijo que empezaba con la letra G, ahí tiene a los incautos tratando de atinarle a su nombre: Guadalupe, Guille, nada que adivinaban... porque Felipa no es con G, es Felipa con F; no se si se confundió o así escuchaba que le decían, pero trasencidó entre la familia el decirle Doña G por... "Gelipa".

Felipa era la segunda hija del matrimonio entre Bernardino Landeros Trujillo y Pioquinta Berumen González, ellos se casaron el 10 de diciembre de 1898 en Huejucar, él originario de San José de los Márquez y ella avecindada desde hacía tres años en ese mismo lugar. Tuvieron varios hijos: Francisco nacido el día 3 de diciembre de 1899, Felipa el 1 de mayo de 1902, Ramón el 31 de agosto de 1904, María el 24 de diciembre de 1906, Juan en 1909, Tomasa Eutimia en 1911, Felipe el 8 de febrero de 1917, Tomasa en 1922 y la hija menor de nombre Jesús el 6 de mayo de 1923.

En San José de los Márquez quedan familiares Landeros pero no los conozco y dudo sepan de mi pero supe que muchos se fueron principalmente a Jerez, Zacatecas; cabe destacar que el hermano Ramón tuvo varios hijos y uno de ellos es Don Beto Landeros, quien llegó con su familia a Colotlán y actualmente mantiene su veterinaria por la calle Morelos, sus hijos y nietos también han echado raíces en este pueblo del Norte de Jalisco y bien que nos ubicamos como parientes.

Bernardino Landeros Trujillo, padre de mi bisabuela, nació en el año de 1876 en San José de los Márquez, era de oficio agricultor y así sacó adelante a su familia, era hijo legítimo del matrimonio entre José María Landeros Segovia y Agapita Trujillo Flores (1851-1898) que a su vez tuvieron a sus cuatro hermanos: Cleofas en 1873, Miguel en 1879, María Paula en 1884 y Carlos en 1887. Por el lado materno, sus abuelos fueron Juan Berumen y Guillerma González.

En la misma línea paterna, del apellido Landeros, José María Landeros fue hijo de Antonio Landeros Martínes (nacido en 1810) y Damiana Segovia; Antonio fue hijo de José Patricio Landeros Errera (así escrito en su fe de bautizo del día 2 de abril de 1777 en Jerez, Zacatecas; casado con María Ygnacia Martines; este hijo José Patricio fue hijo del más antiguo registro que se tiene de un Landeros por estas tierras, este fue: Antonio Landeros (nació en 1757) y con su esposa Isabel Errera comenzó la historia genealógica aquí contada.

Cerillos de la tienda de Pascual Rodríguez

 Por: José Alonso Serrano Campos Pascual Rodríguez Leaños nació el 9 de diciembre de 1875 en el rancho del Carrizal, municipio de Colotlán, ...