lunes, 18 de agosto de 2025

Casa Hogar “Refugio El Salvador”

Por: José Alonso Serrano Campos

La casa hogar, o mejor conocido como el asilo de ancianos "Refugio el Salvador" fue inaugurado el 24 de enero de 1992. Este lugar es el principio de una obra humanitaria que desde entonces ha venido realizando el Club Femenil de Acción Social de Colotlán.

El Club Femenil de Acción Social lo forman las siguientes personas:

Profa. Yolanda Márquez de Santoyo

Srita. Olivia Vázquez Felguerez

Sra. Ma. Guadalupe Núñez de Llamas

Sra. Ma. Concepción Pinedo de Barba

Sra. Ma. Elena Vázquez de de León

Sra. Rosa Gálvez de Robles

Sra. Rosa María Sánchez de Ortega

Prof. Macrina Pinedo Pinedo

El edificio fue construido en un lote de 700 m2 que donó la Sra. Ma. Refugio González Vda. de Sánchez, que está ubicado en el extremo sur de la ciudad, por la calle Obregón cruzamiento con la avenida del Maestro, cerca de la Normal Experimental.

La construcción del edificio fue pagada, en gran parte por el Sr. Salvador Lutteroth Camú y su esposa la Sra. Ma. Luisa Lomelí de Lutteroth, por Autoridades Municipales y por el pueblo en general, a iniciativa del Club Femenil.

El Asilo tiene 12 cuartos dobles y 4 sencillos, sala-comedor, cocina-despensa, lavandería, ropería, capilla y un patio, además de cinco empleadas domésticas cuidan y atienden a los ancianos, bajo la vigilancia activa de las damas del Club que turnan su esfuerzo para la atención de los albergados.

Para su sostenimiento se cuenta con una cooperación mensual del Sr. Lutteroth, se tenía un registro con el Instituto Jalisciense de Asistencia Social para el caso de donaciones deducibles de impuestos pero los requisitos eran más engorrosos que beneficiosos, de la Presidencia Municipal también se recibe el apoyo mensualmente.

Algunas damas del club y otras señoras que no pertenecen al club siguen dando su aportación mensual para el sostenimiento del mismo y la colaboración mediante cuotas de recuperación de los familiares de los ancianitos complementan el sostenimiento.

Semanalmente se pide la ayuda de comerciantes y personas voluntarias, que generosamente obsequian: pan, tortillas, galletas, fruta, legumbres y varias cosas más, cabe destacar que siempre aceptan donaciones en especie y monetaria.

El señor José Muñoz, su familia y personal del parque acuático “Las Fuentes” han apoyado también con recursos que ellos mismos recaban con acciones encaminadas a ayudar a las personas de la tercera edad que ahí viven.

Hay un promedio de 18 a 20 ancianos en la Casa Hogar, al cual llegan no solamente de la ciudad y el municipio de Colotlán, sino también de los municipios vecinos y hasta de la ciudad de Zacatecas.

La abnegación, la caridad y el espíritu de solidaridad del pueblo de Colotlán, se manifiestan en todo su esplendor en la Casa Hogar “Refugio El Salvador”, con la desinteresada y reconocida intervención del Club Femenil de Acción Social de Colotlán.

domingo, 17 de agosto de 2025

HISTORIA DEL LIENZO CHARRO "GABRIEL CAMPOS AGUAYO"

Por: José Alonso Serrano Campos
El lienzo charro “Gabriel Campos Aguayo” tiene una historia relativamente nueva, pero cargada de valor y esfuerzo de los hombres de a caballo que han puesto siempre el entusiasmo y la sabiduría para llevar a cabo su sueño, el de practicar dignamente el deporte más mexicano.
En 1950 se formó la Asociación de Charros de Colotlán A.C. con los siguientes elementos: Fernando Ortega Márquez como primer presidente de la Asociación, Eliseo Navarro Márquez era el vicepresidente, también completaban la asociación Armando Ortega, Flavio Alejo, Aurelio Guisar, Luís Humberto Huerta, Elías Raygoza, Julián Ortega, Medico Montañez, Rodrigo Ortega, Rafael Haro, Trinidad Márquez, Simón Navarro Alejo, Eliseo Navarro Jr., José de Jesús Navarro y Ubaldo González.
Tradicionalmente se ha contado con una reina de la asociación siendo la primera: Juventina Salazar Cameros.
La historia comienza a principios de la década de los 80 del siglo pasado, un día saliendo de una charreada del congreso charro en Zacatecas, andaba don Gabriel Campos Aguayo, colotlense distinguido y gran aficionado a la charrería, que por cierto sus hijas participaban activamente en la escaramuza llamada “Las Palomas” perteneciente a la Asociación de Charros de “La Herradura de Xalapa”. Se encontró con el también colotlense distinguido Don Simón Navarro Alejo.
Muy emocionados después de haber visto lo mejor de la charrería, ambos platicaron:
Simón: Oiga don Gabriel, yo supe que usted en Xalapa (Veracruz) les hizo un lienzo a los charros. ¿Por qué no nos financia uno aquí? Usted es de Colotlán, tiene muchos amigos aquí y pos’ nosotros hemos querido hacer un lienzo y no hemos podido. Hemos hecho rodeos de pago, se juntan centavitos y se acaban, hacemos rifas de animales y cada uno se queda con lo que consigue.
Don Gabriel dijo: A ver qué pienso.
Al día siguiente que se volvieron a ver, ya estando en Colotlán, así contó Don Simón que le dijo el señor Gabriel: 
-He pensado lo que me dijiste y voy a ayudarles. Llama a los muchachos, y a todos los aficionados que quiero platicar con ellos. 
Estaban fungiendo los Pinedo de presidentes de la Asociación. Los Ortega, no dejaban de ser de a caballo. Nos juntamos y nos dice: 
-Les voy a ayudar, siempre y cuando Simón sea el presidente y yo el tesorero.
Don Gabriel estaba haciendo una casa muy bonita en el terreno que le compraron a los Macias y nada más terminó la casa e inmediatamente comenzó con el lienzo, para ello se trajo a Colotlán una camioneta del año para rifarla.
Así pues, indicó Don Gabriel en cuántos números la íbamos a rifar e instruyó a Don Simón para que se los repartiera a todos los socios. Se citó a los muchachos a una junta, y les dijo:
-Muchachos Don Gabriel ya nos puso a trabajar, y solo de esa forma vamos a hacer nosotros algo. 
La primera camioneta se la ganó Guillermo de la Isla; en total rifaron cuatro, otra de las cuales quedó también en Colotlán con Poncho Lozano. Con el dinero de las rifas, comenzaron a trabajar duro en el lienzo charro, para principios de año traían ya 25 personas trabajando en la obra. 
Don Gabriel quería inaugurar el lienzo para mayo, aunque fuera con una sola grada y cuando don Gabriel le indicó al Ingeniero Márquez que quería inaugurar en el mes de mayo, este le contestó que no se lo podía entregar en tan corto tiempo y renunció. Fue a un muchacho de apellido Muñoz de Zacatecas, que se acababa de recibir de ingeniero, al que le ofreció Don Gabriel el trabajo y el muchacho aceptó.
Desde luego que la obra no estaba terminada de todo a todo, por aquel entonces hubo cambio de presidente y entró Fabio Ruiz Ortega, allí se continuó haciéndose una grada hasta llegar al techo y demás detalles. A la fecha ya casi no le falta nada, pero ha sido un esfuerzo constante en todos estos años de los socios.


Desde diciembre de 1982 comenzó la construcción, el lienzo charro quedó listo el 1 de mayo de 1983, a las cuatro de la tarde, se inauguró el inmueble concediéndole ese privilegio a don Carlos Sánchez Llaguno (considerado el charro número uno de México), haciendo él el tradicional corte de soga para su inauguración y luego continuar con la charreada inaugural entre los campeones Nacionales de ese año los Charros de Pátzcuaro, Michoacán y los once veces campeones nacionales Charros de Jalisco, siendo todo un éxito el evento.
En 1997, a pesar de Don Gabriel no estar de acuerdo, se optó por acuerdo general de los socios charros, que el lienzo charro llevara el nombre de quien gracias a su iniciativa se cuenta con un Lienzo Charro y se llama merecidamente “Gabriel Campos Aguayo”.

Recientemente se pusieron los baños y los detalles que faltaban, incluso se trabaja en el domo, esperando quede listo para la feria de 2026. Uno de los hijos de Don Simón Navarro, Sergio, estuvo en la presidencia de la asociación y desde ahí mostró ganas de trabajar, de modificar muchas cosas a favor del lienzo. 
Cuentan que sale mucho dinero de los eventos, pero también son muchos los gastos, y a veces lo organizados se rebaza con lo que resulta, de tal forma que los ingresos se van en puras pérdidas. Muchas veces se compra el ganado caro y se vende barato. A todos en su momento les ha tocado defender los centavos.
Un torneo como el que se realiza en mayo, dentro del marco de la Feria Nacional del Piteado, es llamado Congreso Nacional del Piteado y la Charrería, implica muchos gastos, simplemente el hotel, las comidas y las cenas de todos los charros invitados. Desde luego que los charros que vienen no cobran honorarios, acuden por amor al deporte, y les tiran únicamente a los premios que son muy buenos: las monturas de cincuenta a sesenta mil pesos y los cintos que se le da a cada socio, de lo mejorcito de Colotlán. 
En ocasiones ellos piden apoyo para el arrastre del camión de los caballos y entre los mismos socios ven cómo bajarles a los gastos de comidas, incluso ellos mismo les ofrecen a los equipos sus alimentos, tratando siempre de estirar lo más posible el presupuesto para tan digno evento.

Con información de los hermanos Navarro Nuñez.



viernes, 15 de agosto de 2025

Nombramiento de Notario en 1721

Por: José Alonso Serrano Campos

En el archivo general de la nación se encuentra un documento titulado Inquisición, se trata del nombramiento de Notario del Santo Oficio en ínterin para el partido de Colotlán, obispado de Guadalajara, a favor de fray Agustín de Ayala, de la orden de San Francisco, guardián actual de su convento de Colotlán.

Llama la atención que le nombran convento, pues sabemos que ciertamente se trató de un convento, en 1600 este convento estaba aún en proceso de edificación. Todavía en 1790, existía el edificio que había servido de convento franciscano. Para entonces, según Félix María Calleja, era vivienda del cura del pueblo, y aunque era grande y de “regular fábrica”, se encontraba en estado ruinoso,  en el año de 1721 en que está fechado este documento sobrevivía a esos tiempos.

"En el pueblo de San Luis de Colotlán en el tres días del mes de diciembre de 1721, habiendo presentado ante mi Sr. Francisco de Robles el P. Sr. Francisco de Ayala, el título y nombramiento de Notario, con que su señoría i Illma el santo tribunal de la nueva campaña…"

También se resalta que en ese tiempo el Partido de Colotlán era referente importante para la capital en varios temas, principalmente en lo religioso y en lo militar para la pasificación de los indios, todavía en plena colonia.






lunes, 11 de agosto de 2025

Modesto Pérez, profesor de Colotlán en 1899

Por: José Alonso Serrano Campos

Dentro del extenso archivo personal de Porfirio Díaz que se encuentra en propiedad de la Universidad Iberoamericana, se albergan 888 documentos dirigidos a quien fuera su segunda esposa, Carmen Romero Rubio de Díaz, los documentos siguen una secuencia cronológica que comienza en octubre de 1888 y termina en el mismo mes de 1901, en su mayoría le solicitan interceda ante el general Díaz para necesidades económibas básicas, indultos, pensiones, justicia, divorcios, herencias, etc.

También hay petición de retratos, autógrafos y audiencias para conocerla, le escribían amas de casa, empleados de gobierno, miembros del clérigo, maestros, músicos, soldados y hasta extranjeros.

Los documentos se encuentran en buen estado y para nuestro terruño destacan dos en particular, el primero es el enumerado con el número 306 del maestro Modesto Pérez a la primera dama Romero Rubio, fechado en Colotlán, Jalisco el 2 de abril de 1899, el asunto refiere: Felicita al abnegado patricio inmaculado de México, general Porfirio Díaz y recuerda este día dentro de los anales de la Historia. Como él no puede llegar a sus oidos, le pide lo haga ella para que le extienda una mano para que lo ayude.

El siguiente documento de incunvencia es del mismo Modesto Pérez, fechado también en Colotlán el 16 de julio de 1899, el objeto fue enseñar a sus alumnos a ser agradecidos con los personajes de la historia, se dirigen a ella para hacerle una pequeña felicitación, como lo ha hecho anteriormente. Asimismo, suplica le otorgue un subsidio para él y algún regalito para motivar a sus alumnos. Puede enviar su respuesta al canónigo Vicente Y. Gonzalez, arcediano de la Catedral de Zacatecas o a José Guadalupe Ortiz, Cura de Colotlán.

No sabemos si hubo respuesta a los asuntos, pero queda el testimonio de este maestro a finales del siglo XIX en Colotlán.

José Modesto Pérez García

Nació en 1856 en Aguascalientes, murió el 11 de abril de 1904 a las once y treinta de la mañana en el Hospital de esta ciudad de Colotlán a consecuencia de una bronquitis según clasificación médica, de 48 años de edad, que era Profesor de Instrucción Primaria, casado de segundas nupcias con la señora Natalia Hernandez Caballero, a quien dejó viuda, siendo originario de Aguascalientes, hijo legítimo de Juan Nepomuceno Pérez y Teresa García, sus restos fueron depositados de manera gratuita en el panteón de Guadalupe de esta ciudad.


domingo, 10 de agosto de 2025

Jalisco Norte, la Isla sin mar

Por: José Alonso Serrano Campos

Año de 1600
Para poder dar clases en secundaria, estaba hace algunos años frente a una señorita de la Secretaría de Educación en la ciudad de Guadalajara, cómodamente sentada ella en su silla del escritorio, sus listados impresos sobre el mismo y subrayados con marca-textos por cada uno de los espacios ocupados, mientras que a un lado un monitor con el mapa de Jalisco para apoyo de los aspirantes a docentes para ubicar su futuro centro de trabajo.

Llegó mi turno de sentarme frente a ella para decirle dónde quería ocupar una vacante, obviamente quería Colotlán o lo más cerca de este mi pueblo, al no haber vacantes (porque "astutamente" los dirigentes las han guardado para mejor ocasión) me ofrecieron en lugares diferentes, si no mal recuerdo fue Bolaños y Amatitán, que al cabo estaban a 2 o 3 centímetros de distancia en su monitor… así me lo refirió; no la saqué de su desconocimiento y rechacé tan incompatible oferta, me hubiera sido perjudicial tomarla, dado las distancias reales entre una comunidad y otra.

Así me imaginé cómo ve la gente de otros lugares las distancias geográficas, en especial a las de la Región Norte de Jalisco (con mayúsculas para resaltar su grandeza), se trata de la característica "manita" y un delgado cuello de unos cuantos centímetros en la base de la misma, lo que une en los mapas oficiales al Estado. Pero que en la práctica, no existe ni una estrecha franja de tierra que comunique a la zona norte con el resto de la entidad, eso me motivó a escribir acerca de la distancia y más de la separación geográfica entre esta región y el resto de Jalisco.

1793
Los diez municipios de la zona norte del estado hace más de 100 años únicamente estaban conectados geográficamente con Guadalajara por Nayarit, hoy pese a los cambios de gobierno y proyectos regionales truncos, permanecen tan distantes como hace décadas, no tanto gracias a la carretera federal 23, que si no, seguiríamos rodeando hasta Malpaso para llegar por Aguascalientes o por el camino a Jalpa.

Ni los gobiernos priístas, ni panistas, ni del color que a usted le guste más, han avanzado gran cosa en destrabar la indefinición de límites entre Jalisco y Nayarit. Por este conflicto, el municipio de Bolaños, por ejemplo, apenas tiene un 30 por ciento de la superficie que en teoría debería tener. La distancia carretera implica horas de andar en coche.

A fines de 1999, el entonces gobernador Alberto Cárdenas Jiménez apoyado por el gobierno federal, entregó casi ocho mil hectáreas a huicholes de la comunidad de Mesa del Tirador, para resolver un añejo conflicto agrario que por décadas había estado en litigios.

1819 Zacatecas
Pero la exitosa negociación que terminó con la invasión de ganaderos nayaritas a suelo jalisciense, no fue suficiente para poner fin al verdadero despojo que sufre el estado desde su integración y que alcanzaría los 2,700 kilómetros cuadrados de superficie. Debido a esta invasión del vecino estado de Nayarit y que surgió virtualmente con su nacimiento, los municipios de Bolaños y San Martín de Bolaños fueron cercenados al grado que el mapa de Jalisco miente.

De acuerdo con la cartografía oficial, comunidades como Cortapico, Apozolco, La Hermandad y Puente de Camotlán, figuran dentro de los límites de la entidad; en la práctica, todas esas poblaciones son nayaritas y hasta dicho estado es vecino de Zacatecas. Bien lo ha documentado así el buen amigo y periodista Paco Barba Vizcaino, quien incluso ha sacado entrevistas y un libro al respecto.

1857
La vecindad de Nayarit y Zacatecas, significa que claramente los diez municipios de la zona norte están separados de los 115 restantes de Jalisco, aunque históricamente han sido más jaliscienses que nada. La marginación de décadas que ha vivido la zona norte ha sido también tradicionalmente ignorada por los gobiernos en turno. 

Jalisco y Nayarit han evitado dar pasos firmes para buscar solucionar el conflicto limítrofe, aunque no por eso deja de ser utilizado como oferta política. La indefinición de límites entre Jalisco y Nayarit comenzó desde el mismo nacimiento de este último en el siglo pasado. La independencia de México había traído para Jalisco algunos contratiempos y qué mejor ilustración que ver los mapas de aquellas fechas.

De haber sido en la época de la colonia, el Reino de la Nueva Galicia que abarcaba los hoy estados de Colima, Zacatecas, Nayarit, Sinaloa y por supuesto Jalisco, pasó a convertirse en una entidad de dimensiones reducidas.

El estado se formó a partir del territorio que en la época colonial perteneció a la intendencia de Guadalajara y fue declarado estado libre el 16 de junio de 1823. En ese entonces el Partido de Colima se separa de Jalisco y un año después es convertido en territorio.

1867
La primera división de Jalisco es realizada el 27 de marzo de 1824 al conformarse 26 departamentos. Meses más tarde al expedirse la primera Constitución el 18 de noviembre de 1824, se dispuso la formación de ocho cantones.

El Octavo Cantón correspondía a Colotlán y su territorio antes llamado Frontera, un basto territorio que abarcaba hasta los límites con Durango, pasando desde abajo por los Departamentos de Bolaños y Mezquitic.

El Séptimo correspondía al territorio que hoy comprende Nayarit mismo que estaba dividido en cinco departamentos: Ahuacatlán, Tepic, Compostela, Sentispac y Acaponeta. En esa división, se especifica que en el Departamento de Ahuacatlán quedan comprendidos Amatlán de Cañas, Real de la Yesca y Camotlán, poblaciones que hoy son parte de la disputa por Jalisco.

Los vaivenes de la política en México en el siglo pasado, llevaron al nuevo régimen centralista a realizar una nueva división territorial suprimiendo los Cantones y estableciendo ocho distritos y 19 partidos en 1837.

Colotlán como Octavo Cantón de Jalisco, mantuvo siempre su vínculo con la capital a través de su hegemonía comercial pero principalmente militar. Curiosamente el nacimiento de Nayarit como entidad tiene mucho que ver con la historia de un bandolero que también incursionó en este territorio: Manuel Lozada, llamado “El Tigre de Álica”; provocó con una rebelión armada que el presidente Benito Juárez determinara el siete de agosto de 1867 la transformación del Séptimo Cantón de Jalisco en un distrito militar dependiente del gobierno federal, todo para poder combatir directamente al rijoso. Mientras que Colotlán pasó unos meses a depender militarmente de Zacatecas. Se vinieron tiempos políticos de elecciones y de inmediato volvió a Jalisco para no perder esos votos.

Desde ese año y hasta la creación en 1884 del territorio de Tepic, el gobierno de Jalisco trató de reincorporar al estado lo que fue el Séptimo Cantón argumentando como anticonstitucional (que de hecho lo fue) la creación del distrito militar. A esto Colotlán como cabecera y su territorio se doblegó y no hizo mayores intentos por separarse, como si lo había hecho por su parte con Zacatecas el nuevo estado de Aguascalientes desde 1835.

1885
El doce de diciembre de 1884 el Congreso de la Unión reformó el artículo 43 de la Constitución con lo que el distrito militar de Tepic pasó a ser un territorio federal con la superficie del Séptimo Cantón de Jalisco, mientras que el Octavo Cantón seguía siendo lo que hoy es la Zona Norte de Jalisco.

Aunque originalmente los gobiernos jaliscienses exigían como parte de su territorio la superficie que abarcaba el Séptimo Cantón de Tepic, a partir de 1885 los reclamos cambiaron y ahora no pedían el cantón, sino que aclaraban que Amatlán de Cañas y La Yesca a cuyo municipio pertenecía a Puente de Camotlán, no formaban parte del Séptimo Cantón cuando éste se transformó en Tepic y luego en Nayarit.

Desde fines del siglo antepasado, los gobiernos de Nayarit y Jalisco han escenificado constantes enfrentamientos por la indefinición de límites entre ambas entidades. Como pruebas de la soberanía ejercida en esa superficie, el gobierno del territorio de Tepic señaló los censos oficiales de población que establecen a Amatlán de Cañas y La Yesca como parte de su jurisdicción, mostró actas de nacimiento, periódicos oficiales de la época, inscripciones en el Registro Público de la Propiedad, lista de jueces de paz, entre otras disposiciones legales. Jalisco no tenía nada.

El 20 de abril de 1900 los gobiernos de Zacatecas y Nayarit se reunieron para establecer los límites entre ambas entidades con lo que queda probado que Jalisco está separado de la zona norte. El documento está en el Archivo General de la Nación y señala que la población de Apozolco, municipio de La Yesca colinda con Teúl, Zacatecas. 

1907
En 1907 se publicó un mapa del estado de Jalisco por Luis C. Curiel y en 1914 en la geografía del estado de Jalisco por José María Najar Herrera se incluye otro mapa del estado de Jalisco. Ambos mapas hacen aparecer a La Yesca y Amatlán de Cañas como parte del estado de Jalisco pero hacen constar que esas superficies están en posesión del Territorio de Tepic, otro de los esfuerzos por llegar a un arreglo entre gobernadores ocurrió en 1945 con los mandatarios Marcelino García Barragán por Jalisco y Candelario Miramontes por el vecino estado, ante la imposibilidad de llegar a un arreglo, acordaron conservar el “statu quo” que en ese tiempo prevalecía en la zona de Camotlán municipio de La Yesca, es decir que Nayarit continuara en posesión pacífica de dichas superficies.

Las comisiones acordaron también, estudiar y más tarde someter a consideración de los gobiernos, una propuesta para localizar una franja de terrenos que por el estado de Nayarit implicara para Jalisco una vía o corredor de comunicación o continuidad territorial para unir a la zona de Colotlán, ex-octavo cantón de Jalisco, con el resto de la entidad. Nueve años después, el 30 de diciembre de 1954 los gobernadores de Nayarit José Limón Guzmán y el de Jalisco Agustín Yáñez, firmaron un acta donde ratifican el convenio firmado por sus homólogos en 1945.

Pese al acuerdo pactado, las comisiones se desintegraron y no definieron la franja de terrenos que uniera a Jalisco con los municipios de la zona norte. Sin embargo, el que los gobernadores jaliscienses reconocieran que el estado estaba cercenado, no significa que estuvieran avalando la posesión del territorio por parte de Nayarit.

Después de 35 años del último intento por resolver el conflicto limítrofe, el entonces gobernador Guillermo Cosío Vidaurri integró en 1989 una comisión de estudio de los límites de Jalisco con Colima y Nayarit para destrabar el problema. Formaron parte de ésta historiadores, geógrafos, juristas y catedráticos. Nayarit y Colima integraron también sus propias comisiones y sostuvieron un par de reuniones con los jaliscienses sin llegar a un arreglo.

Los más de dos mil kilómetros cuadrados en posesión de Nayarit, inician en los límites con Mezquitic, cercenan parte del municipio de Bolaños y arrebatan más del 50 por ciento de San Martín de Bolaños, este último es el municipio más afectado por el conflicto, más del 50 por ciento del municipio está cercenado por nayarit y aunque los mapas oficiales de Jalisco dicen que varias comunidades pertenecen a San Martín en realidad están en manos de La Yesca.

2010

De estar esas comunidades en el municipio, sería el segundo más grande de la zona norte. En cambio, el municipio de San Martín de Bolaños cuenta apenas con siete mil habitantes y con 14 comunidades de tan solo 40 habitantes. Sus actuales habitantes tienen más relación con Zacatecas que con mismo Jalisco.

A 70 años de la formación de la primera comisión de límites con Nayarit y un siglo después que se advirtiera por primera vez que Jalisco estaba dividido en dos por el Territorio de Tepic (hoy Nayarit), el problema continúa. Diez municipios de la zona norte, Colotlán, Totatiche, Bolaños, San Martín de Bolaños, Villa Guerrero, Chimaltitán, Santa María de los Ángeles, Huejúcar, Huejuquilla el Alto y Mezquitic, están separados de los 115 restantes del estado.

Ahora además de la carretera federal que conecta a Guadalajara con la zona norte vía Colotlán, el gobierno del estado intenta conectar otra vía entre Amatitán y San Martín de Bolaños, haciendo un corredor desde Huejuquilla hasta Guadalajara mucho más rápido y directo para acercarnos con la capital, aunque esto no impacta en los límites territoriales sería de beneficio para los pobladores de esta zona.

Esta gran región es tan desconocida como que alguien en un escritorio diga que estamos a 6 o 7 centímetros de Guadalajara (que en realidad son cuatro o hasta siete horas en el caso de Huejuquilla), Las voces por hacer un estado independiente siguen sonando al ser esta una "isla sin mar" rodeada por Zacatecas y Nayarit, son pocas las personas que se animan a hablar del tema pero quizá por el miedo de dejar de ser de Jalisco, la propuesta suena algo tentadora: seríamos “Jalisco Norte” como existen las dos Baja Californias o las dos Carolinas en Estados Unidos de América, por citar ejemplos.


Con información de: 

Cambre Manuel. Gobierno y gobernadores de Jalisco. H. Ayuntamiento de Tlaquepaque, Jalisco.

Franco, José Cornejo. De la independencia a la Reforma. Gobierno del Estado de Jalisco.

Isais Melissa.

Olveda, Jaime. Liberalismo, estado y nación. Instituto Cultural Ignacio Dávila Garibi. Guadalajara, Jalisco.

Olveda, Jaime. El iturbidismo en Jalisco. INAH. México.

Pérez Verdía, Luis. Historia Particular del Estado de Jalisco. Tomo II, Gráfica, Guadalajara, Jalisco, 1952.


sábado, 9 de agosto de 2025

Gastronomía colotlense

Por: Francisco Vázquez Mendoza

Colotlán es una comisura del norte de Jalisco en donde sin aspavientos se fusiona a diario la historia prehispánica y la cultura traída con la conquista. Chile, maíz, cerdo, vaca, tomatillo, orégano y ajo. Todos los sabores hacen equilibrio y buen alimento.

En la boca se tocan las tierras cercanas y otras tan lejanas como las europeas, las asiáticas y las africanas. Colotlán equilibra esta mezcla en la algarabía de los comales y los aromas.

No hay olor que se extrañe más cuando se sale de este lugar que el que emana del mercado y sus alrededores: chorizo, chicharrón prensado, menudo, gorditas, el mole que tiene corazones de nopal, asadura, chiles y más chiles.

Nadie se resiste al antojo sin remordimientos... por eso en Colotlán nadie llega a la noche sin haberse enchilado y sin haber saludado a medio mundo.

En la zona norte de Jalisco vive Colotlán. Su paisaje fue considerado por los españoles de la conquista como territorio difícil de domar, casi un animal invulnerable y aliado de los indígenas en la guerra de conquista. En tiempos prehispánicos esta zona marcaba el límite entre las culturas agrícolas, sedentarias del centro de México y las culturas cazadoras y recolectoras que fueron llamadas genéricamente y desde la rivalidad del centro como Chichimecas, que significa bárbaros o incomprensiblemente distintos y nómadas o erráticos, vagabundos. Nada más equivocado, estas culturas, caminaban este territorio con la seguridad del conocimiento de sus ciclos naturales.

En sus largas rutas en tiempos de secas estaba calculada la recolección de frutos, raíces, plantas, semillas y la caza de animales. Cobijados en la generosidad del tiempo de las aguas se reunían en grandes grupos para festejar la fertilidad de la tierra y de los matrimonios.

Los habitantes de estas tierras aprendieron a conservar los alimentos y los preservaban, esta práctica era una forma de subsistencia para tiempos difíciles. El secado, el salado, la preparación de harinas, el enchilado, son conocimientos ancestrales de esa época.

La presencia de plantas como los mezquites, guaches, chile, temachaca, etc. enseñaron una lección: la travesía de recorrer estas tierras requiere de proteínas y azúcares para no desfallecer. Estos alimentos proporcionan ese requerimiento. Pero hay más lecciones que encierran los platillos que felizmente están presentes en el gusto actual de los colotlenses y que forman parte del legado prehispánico.

Actualmente en la comida popular y tradicional de Colotlán se pueden contar hasta 63.8% de recetas de raíz indígena, esto es que los ingredientes, la técnica de preparación o la recolección hacen frescos los conocimientos ancestrales.

El principal ingrediente en los platillos es el chile, no como aditamento sino como protagonista, pues forma parte del 75% de las confecciones; enseguida está el maíz, con un 50% de presencia.

Después encontramos la herencia del mestizaje: el cerdo y la vaca, le siguen las verduras y legumbres de mayoría americana abrumadora ya que, de 16 especies, 12 son americanas; le sigue el gusto por el arroz, el pollo y la caña, todos del lejano continente asiático y africano. Luego una lista de 14 especies de animales, lo que prueba una gran diversidad en el gusto y gran conocimiento de la localidad. El sexto lugar lo ocupa el trigo, la base de la cultura europea, lo que comprueba la resistencia de la preferencia indígena en la cultura alimentaria. Y de los frutos prevalecen los americanos y propios de la región.

Con estos datos Colotlán rompe con dos tendencias: que la presencia indígena en México desaparece cuanto más se acerca a la zona norte y que la alimentación de los pueblos se ve influenciada por la comida de la globalización y con ello pierde su cultura y su paisaje.

Por eso Colotlán es un ejemplo viviente de la memoria prehispánica que valoró a este territorio y del mestizaje que no desplazó los conocimientos indígenas.

Es así que Colotlán es un ejemplo de conservación de la cultura y la naturaleza que le da sustento, pero que no escapa a dos preocupaciones del presente para contar con un futuro que no resulte tan adverso: primero la preocupación por el cuidado del ambiente y segundo el reconocimiento de los propios valores de la cultura local.


México y para el mundo.

Reconociendo todo lo anterior, Colotlán es una buena noticia para Jalisco, para México y para el mundo. En los platillos colotlenses se distinguen 48 ingredientes principales que hablan de la diversidad y del manejo de la zona. Algunos de estos son de recolección de diferentes ecosistemas y que a continuación se señalan:

o Matorral xerófilo, de donde se recolecta el orégano, que, sin ser ingrediente principal, sí muestra su dominio como sazón.

o Matorral subtropical, de donde se recolecta el mezquite, la pitaya, nopal cardón, el xoconoiste o xoconostle, las acualaistas, los coyautes o el tepe.

o Bosque tropical caducifolio, de donde se recolecta el guache o guaje, el pochote, el frijolillo, la temachaca, entre otros.

o Bosques templados de encino y pino, de donde se recolecta el piñón y la manzanilla o pingüica.

Esta riqueza de recolección muestra el grado de conocimiento y manejo que atesora la cultura colotlense. Cultura que ha podido integrar en el balance de la comida nutritiva la generosidad de estas tierras y los productos que han sido adoptados. Al conocer la procedencia de los ingredientes principales de la comida de Colotlán podemos valorar y saborear el legado que generosamente se yergue de Colotlán para México y para el mundo.


ÓREGANO, EL ORO VERDE DEL NORTE DE JALISCO

 Publicado el 8 noviembre, 2016

Cientos de campesinos se van a los cerros durante tres meses para recolectar, con cuidado y respeto, esta planta silvestre

Francisco Vázquez Mendoza / Colotlán

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Foto: Francisco Vázquez Mendoza

Caminando por una calle de la colonia Jardines Alcalde, vi una pozolería y llegué a comer un plato, al cual le puse cebolla, lechuga, unas gotas de limón, salsa y… el orégano¿dónde está el orégano?

En Colotlánel pozole se condimenta con orégano, y creemos que así es en todos lados. Pero no. La gastronomía de un lugar se caracteriza por los ingredientes de sus platillos, los cuales generalmente corresponden a su región. Es lo que les da identidad.

Así pues, para los colotlecos es impensable no tener orégano en la mesa cuando se degusta un pozole, el menudo, para curtir las patas y las orejas de puerco o para la salsa de jitomate con la que se bañan tacos y gorditas en todas las cenadurías del pueblo.

Además, recuerdo el día que me sentía morir por la tos, siendo niño. Mi madre preparó un té de orégano y lo endulzó con miel de abeja; desde entonces me trato esta enfermedad con esa hoja olorosa que se da de manera silvestre en los cerros y en las laderas del norte de Jalisco.

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Foto: Francisco Vázquez Mendoza.

Una ocasión fui invitado a un recorrido por la barranca de Casallanta donde el río de Cartagena se junta con el de Colotlán. Es una vista espectacular en tiempo de lluvias. A la hora de la comida, un viejo del rancho de Mesa de Guadalupe abrió una penca grande de nopal, colocó un pescado con una pizca de sal y unas hojas de orégano, cerró la penca y la puso en las brasas… entonces imaginé a los indígenas de esta zona hace cientos de años: tenían a la mano los ingredientes para preparar este delicioso platillo: el pez en el río, las pencas y el orégano frente a sus chozas.

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Foto: Francisco Vázquez Mendoza

Hoy escribo de esta especie porque estamos en la época de la recolección, la cual inicia en agosto y termina en octubre o noviembre (cuando pegan las primeras heladas). La recolección todavía se hace de manera tradicional.

  1. Se corta con rozadera. El corte se debe hacer en la parte aérea de la planta, estimando dejar en pie entre 25 y 50 por ciento para favorecer el rebrote.
  2. Se pone a secar dos o tres días en el mismo lugar de la recolección. A este acomodo se le llama patio y las ramas se tapan con plástico por si llueve.
  3. Ya seco, se palea (se le pega con un palo) para que las hojas se separen de las ramas. En otros estados se le llama desvare. Luego se encostala.
  4. Para favorecer la continuidad del orégano silvestre, es preferible seguir tres recomendaciones: que se seque y limpie en el mismo lugar de la recolección para que se esparzan las semillas; no se debe cortar todo el arbusto, y un terreno se debe cortar dos años consecutivos, máximo tres, pero luego dejarlo descansar dos años, en promedio.

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Foto: Francisco Vázquez Mendoza

En el norte de Jalisco usamos el orégano como condimento, pero es una especie muy demandada que se utiliza en perfumes, medicamentos, bebidas alcohólicas, como conservador en alimentos, cosméticos, aceites automotrices y de aeronáutica. De hecho, en México ha tenido y sigue teniendo un uso generalmente asociado a la comida y es en Estados Unidos, Europa y Asia donde tiene un aprovechamiento industrial. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), del orégano que se recolecta en México se exporta el 90 por ciento. En el área específica del norte de Jalisco, se calcula que se recogen entre 800 y mil toneladas al año.

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Foto: Francisco Vázquez Mendoza.

Los colotlecos decimos que nuestro orégano es muy bueno, pero es un comentario desde el orgullo local, empero, hay un dato externo que documenta nuestro optimismo: según estudios de la misma CONAFOR y del ITESO, el orégano silvestre del norte de Jalisco, de Zacatecas, Coahuila y Chihuahua tiene un 25 0 30 por ciento más de aceite, por lo que su precio se incrementa en 25 por ciento, además, es un producto exento de aranceles en su exportación. Por todos estos datos es que se le suele llamar el oro verde.

En este mundo globalizado, el orégano no es la excepción: cada año su valor lo regulan las industrias trasnacionales. Así que los cortadores de orégano, ese ejército de cientos, acaso miles de campesinos que prácticamente vive en los cerros durante agosto, septiembre y octubre, que deben cuidarse de las víboras de cascabel, tan dadas a arrastrarse entre los arbustos de esta especie, este año están cobrando a 12 pesos el kilogramo de orégano. Nada mal, pues en algunos años se ha llegado a pagar en 6 pesos. Y para cortar un kilo, ¡vaya que se le sufre!

En la zona norte de Jalisco hay dos familias que lo exportan (una de ellas es de Colotlán, desde donde salen los camiones con rumbo a Nueva York) y han aparecido varios empresarios medianos, que en los años recientes se han dedicado a comercializarlo con empresas mexicanas.

En Colotlán, como lo dije al principio, es impensable no ponerle orégano al pozole, platillo que debe ir con caldo rojo, ¡nunca con caldo verde!, como el que me comí en la pozolería en Jardines Alcalde. Pero esa, esa es otra historia de la gastronomía regional.

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